Uno de cada cinco reusenses recibió atención de Serveis Socials en 2021

Benestar detecta más precariedad laboral, necesidades de apoyo en familias con menores y un agravamiento de las enfermedades mentales. El Centre Social El Roser abrirá su espacio de alojamiento temporal este octubre

18 julio 2022 20:53 | Actualizado a 19 julio 2022 07:00
Se lee en minutos
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

El 20% de la población de Reus se apoyó, durante 2021, en algún tipo de ayuda prestada por los servicios sociales municipales. La cifra, que incluye tanto atenciones más complejas como primeras entrevistas o consultas formuladas por centralita, se ubica un punto por encima de la del año anterior, ya marcada por la Covid-19.

Así lo detalla el informe de Benestar Social, que constata un aumento de la precariedad económica y laboral, falta de competencias digitales para afrontar los trámites telemáticos, problemas de convivencia en los domicilios y necesidad de acompañamiento a familias con menores a cargo, y un agravamiento de los síntomas en personas con algún tipo de enfermedad mental o adiciones.

Los Equipos Básicos de Serveis Socials atendieron a 9.831 familias y 21.100 personas, con una media de 86 contactos diarios. Benestar amplió las líneas telefónicas –el 67% de las solicitudes llegaron por esa vía– y formó a profesionales para realizar un primer cribado de casos, e implementó cambios en la gestión de expedientes sociales para un tiempo en el que «en definitiva, seguimos aprendiendo a convivir con la pandemia». El Pla de Reactivació Econòmica i Social también tomó su importancia.

Solo en cuanto a la cobertura de primeras necesidades, Benestar concedió 2.775 ayudas de urgencia: 1.297 de agua –786 subvenciones y 511 bonificaciones–, 262 de urgencia social –21 de suministros, 81 de óptica y farmacia, 50 de vivienda, 31 de manutención, 23 de transporte y 56 de otros–, 122 cheques de Roba Amiga para 52 familias, 279 tarjetas monedero –para alimentos e higiene– y 815 subvenciones contra la pobreza energética para hacer frente a los recibos de la luz y el gas en 2021.

Serveis Socials también proporcionó el año pasado hasta 187 alojamientos de urgencia que beneficiaron a 214 personas, un 66,37% más que en 2020. En este sentido, el Centre Social El Roser, el equipamiento municipal que concentra la atención a personas en situación de vulnerabilidad y que entró en funcionamiento este febrero, incorporará pronto otra vertiente clave. Su servicio de alojamiento de urgencia y residencia temporal se pondrá en marcha, tal como apuntan al Diari fuentes municipales consultadas, este próximo mes de octubre.

En concreto, el denominado Servei Residencial d’Estada Limitada pretende responder a dos realidades distintas: por un lado, reemplazará al hogar en casos de emergencia, como incendios o derrumbes de vivienda; y, por el otro, albergará a personas que no disponen de condiciones sociofamiliares y de atención para permanecer en su vivienda o personas sin casa. El equipamiento integral de estancia limitada de El Roser será una opción diferente a los hostales que están cubriendo ahora esa necesidad en la ciudad.

Los alimentos, la prioridad

La ayuda a la alimentación «ha sido una prioridad» en 2021. Serveis Socials, Cáritas y Creu Roja derivaron usuarios a la Xarxa de Distribució d’Aliments. La gestión alimentaria recuperó cerca de 230.770 kilos de producto y el comedor social sirvió 56.319 menús en fiambreras dado que, por el virus, no hubo servicio presencial, según indica la memoria de Benestar Social. Las personas mayores que se adhirieron al comedor del Casal La Rambla fueron 13, un 30% más que el año anterior.

Los lotes de alimentos repartidos mediante la Xarxa se vieron complementados con el uso de tarjetas monedero que permiten adquirir comida no cubierta por el Banc dels Aliments así como artículos de higiene. Se dispensaron 279 tarjetas, con recargas cada quince días, que sirvieron para echar una mano a unas 900 personas.

Además, el sistema de menús a domicilio –previamente elaborados y que cumplen el objetivo de garantizar una alimentación adecuada para las personas que tienen dificultades a la hora de cocinar– llegó a 109 hogares: 99 se abastecieron a través del comedor social, que recientemente se trasladó al Centre Social El Roser, y otras diez lo hicieron mediante Creu Roja. A 31 de diciembre, había 70 domicilios que todavía continuaban requiriendo este recurso.

Parón durante el verano

Por otro lado, el Banc dels Aliments volverá a realizar este verano el habitual parón que había suspendido durante lo más duro de la Covid-19 y normaliza, así, su dinámica. Fuentes del Banc apuntan que este permanecerá cerrado entre el 1 y el 22 de agosto, «una vez que se haya contactado con las entidades antes de esos días y habiéndoles entregado los alimentos». La logística para el descanso ya se está preparando.

Tal como recuerdan las mismas fuentes, «muchas entidades hacen la entrega de alimentos de agosto la última semana de julio o la primera de agosto» y «por eso las abastecemos antes y volvemos a abrir el día 22, para entregar de nuevo los productos para los siguientes repartos». El principal problema que afronta ahora el Banc es que «la partida que teníamos para la compra de alimentos llega para mucho menos; ha habido un incremento del 20% en el coste de los productos y adquirir lo más básico ahora es más caro».

Asociaciones fuera de los grandes circuitos pero que también desarrollan una labor social de relevancia encuentran igualmente dificultades para proveerse. La presidenta de Yo Ayudo o Necesito Reus, Susana Infantes, lanzaba recientemente un llamamiento: «Necesitamos tanto alimentos frescos como no perecederos y productos de higiene y limpieza; estamos a cero y no tenemos a nadie que nos eche una mano», explicaba. La entidad, que socorre a casi un centenar de familias, se ocupa de unas 23 con carencias específicamente ligadas a la comida. Las personas o empresas que quieran donar pueden contactar con el correo electrónico yoayudoreus@gmail.com.

Más de 550 informes de vulnerabilidad energética

A lo largo de 2021, el Ayuntamiento expidió 555 informes de vulnerabilidad energética favorables. Teniendo en cuenta que se pueden solicitar para más de un suministro, se realizaron 297 informes de agua, 451 de luz y 175 de gas. Además de las convocatorias ordinarias de subvenciones para los suministros básicos, también se continuó informando a la ciudadanía a través del Punt d’Assessorament Energètic Individual (PAE). Se prestaron 495 atenciones y al 59% de las familias se les hizo alguna recomendación: a 67 familias, indicaciones sobre cambio de potencia; a 179, consejos para el cambio al mercado regular; y a otras 233, para la solicitud del Bono Social.

Seguimiento a un centenar de personas que no tienen hogar

El programa de atención a personas sin techo que despliega el Ayuntamiento lleva a cabo el seguimiento de un centenar de casos. Los objetivos del programa son mantener actualizado el registro de personas sin hogar; realizar acciones de seguimiento, coordinación, apoyo y evaluación de la situación de cada persona acogida, acompañamiento a quienes lo necesiten y acciones de mediación ante posibles conflictos. Más allá del seguimiento a 100 personas, la memoria 2021 de Benestar Social especifica que 152 recibieron alguna atención de manera esporádica. El perfil mayoritario de las personas en seguimiento es: hombre (76%), autóctono (71%), de entre 36 y 44 años (31%) y que cobra algún tipo de prestación. El 58% de las atenciones se detectaron desde el mismo servicio, un 16% fueron en las calles y un 24%, a través de la Illeta. Una docena de personas también tuvieron la oportunidad de tomar parte del programa de deshabituación o del programa de reinserción.

Comentarios
Multimedia Diari