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Sociedad

Reus aloja a cinco personas sin hogar durante la ola de frío intenso

El dispositivo de atención a las personas vulnerables activa pernoctaciones puntuales, así como bebidas calientes y material térmico para combatir las bajas temperaturas

Solo una de las personas atendidas no era conocida por la red de atención a las personas vulnerables.

Solo una de las personas atendidas no era conocida por la red de atención a las personas vulnerables.Cedida

Ot Broch
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La ola de frío intenso vivida en Cataluña a comienzos de año obligó a activar el dispositivo de atención a las personas sin hogar y en situación de vulnerabilidad en Reus. Entre el lunes 5 y el martes 6 de enero, un total de cinco personas hicieron uso del servicio de alojamiento temporal en un establecimiento hotelero de la ciudad, en el marco de una respuesta coordinada entre el Ayuntamiento y las entidades sociales. Previamente, los servicios municipales habían localizado a otras cinco personas en la calle que, pese a recibir la oferta de apoyo, optaron por no hacer uso del recurso.

Más allá de la pernoctación, el dispositivo incluye la oferta de comida y bebidas calientes, así como la distribución de mantas y material térmico para hacer frente a las bajas temperaturas. Según datos de la AEMET, durante las fechas mencionadas Reus registró mínimas bajo cero y máximas que no superaron los 10 °C, con riesgo de heladas matinales e incluso nieve testimonial que no llegó a cuajar. La atención durante estos episodios fue llevada a cabo por la Guardia Urbana y Protección Civil, con el apoyo de los Servicios Sociales municipales y del Centre Social El Roser.

Seguimiento posterior

Tras el acompañamiento inicial, cada persona es objeto de seguimiento para valorar alternativas más estables, como la estancia en El Roser. Según el Ayuntamiento, la gran mayoría de personas atendidas ya eran conocidas por los servicios sociales municipales y solo un caso no estaba vinculado previamente al sistema de atención.

La concejala responsable del Área de Servicios a las Personas y Derechos Sociales, Anabel Martínez, subraya que «la atención a las personas sin hogar durante los episodios de frío forma parte del compromiso del Ayuntamiento con las políticas sociales y con la protección de las personas más vulnerables», y remarca que ante las bajas temperaturas se activan dispositivos específicos «para garantizar que nadie quede desatendido y para ofrecer una respuesta rápida, coordinada y humana».

La ola de frío ha incrementado las peticiones de mantas y ropa de abrigo

Desde el tercer sector, Cáritas Interparroquial de Reus constata que la ola de frío se ha traducido en un aumento notable de las peticiones de mantas y ropa de abrigo, que gestionan a partir de donaciones de entidades y empresas. La entidad también actúa con derivaciones al comedor social de El Roser y atiende, más allá del sinhogarismo estricto, a personas en situación de vulnerabilidad que no disponen de recursos suficientes para hacer frente al frío intenso.

Apoyo durante todo el año

En la misma línea, y en coordinación con los servicios municipales, Cruz Roja ofrece mantas y la posibilidad de pasar la noche en alojamiento, así como ropa de abrigo y bebidas calientes. La entidad recuerda que los Servicios Sociales municipales cuentan con educadores de calle que tienen identificadas a las personas que duermen en la calle o en vehículos, y que la intervención se realiza de manera conjunta cuando es necesario. Al margen de las olas de frío, Cruz Roja también atiende durante todo el año demandas puntuales de material básico, como mantas o estufas, en su sede.

Otras entidades que trabajan con colectivos vulnerables también han adaptado su actividad a los días de frío. Desde la Fundación Bara explican que han reforzado la acogida de niños, adolescentes y jóvenes, invitándolos a pasar más horas en la fundación durante las vacaciones escolares y ampliando las tardes de estudio y ocio, con el objetivo de ofrecer un espacio seguro y térmicamente acondicionado.

Un papel diferenciado es el de la Casa Misericòrdia, que actúa como recurso de acogida de medio y largo plazo. El psicólogo de intervención social de la fundación, Fernando López Alba, explica que no son un albergue ni un recurso de emergencia y, por tanto, no reciben directamente la primera oleada asociada a los episodios de frío. «Somos el segundo paso», señala, y detalla que trabajan con personas derivadas del Ayuntamiento, de Pere Mata u otras entidades, valorando si pueden ser atendidas adecuadamente en un proyecto de estancia más prolongada. Aunque el impacto del frío no es inmediato, la fundación sí nota un incremento de la demanda durante el invierno.

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