La infertilidad masculina, bajo el microscopio

La URV/IISPV busca voluntarios para analizar cómo el estilo de vida afecta a la calidad del esperma

| Actualizado a 02 marzo 2022 15:05
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El entorno y el estilo de vida, la contaminación ambiental, el consumo de tabaco y/o alcohol, ausencia de actividad física, estrés y dietas poco saludables son todos los parámetros que un grupo investigador de la Unidad de Nutrición Humana y del Laboratorio de Toxicología y Salud Ambiental (TecnATox) de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) pondrán bajo el microscopio para analizar conjuntamente cómo afectan a la calidad del esperma.

«El estudio LedFertyl (Lifestyle and environmental determinantes of seminogramas and other male fertility related parameters) pretende investigar los determinantes asociados a la calidad del esperma, que a su vez podría asociarse, en un futuro, a la posibilidad de infertilidad masculina», explica Nancy Babio, investigadora principal y profesora agregada e investigadora de la URV y del IISPV-CIBEROBN, a lo que Albert Salas, coinvestigador principal, investigador postdoctoral por la Universitat de Girona, Visiting Scholar por la Universidad de Harvard y miembro de CIBEROBN, añade que «nos centramos en hombres y no en mujeres porque estudios sobre la infertilidad masculina hay muy pocos, a diferencia de los centrados en mujeres, donde se ha puesto, mayoritariamente, el foco de los problemas de fertilidad».

El estudio, que comenzó a andar hace un año –con la financiación principal del Instituto de Salud Carlos III, a la vez que cofinanciado por la Diputació de Tarragona– «se inicia en Reus con la visión de ser un estudio multicéntrico, ya que próximamente comenzará en Girona y más adelante está aprobado llevarlo a cabo en Polonia, y más a largo plazo en Italia y Estados Unidos», comenta Nancy Babio.

El estilo de vida

Así, el grupo investigador de la URV/IISPV aglutina la especialización en el ámbito de la alimentación y estilo de vida, junto a la especialidad en fertilidad masculina de Albert Salas. «Por ello, el estudio se centra en una variable desenlace como la calidad espermática asociada a algo que venimos estudiando desde hace mucho tiempo, como es la obesidad, la insulinorresistencia y otras consecuencias asociadas, y que podrían tener una relación íntima con la calidad espermática», detalla la investigadora principal.

Otra de las singularidades del estudio LedFertyl es que «solamente se estudia una cohorte de hombres, un hecho que no es muy frecuente, y mucho menos que se estudie la calidad espermática asociada a determinantes como la alimentación y la calidad de la misma, la actividad física, el tabaquismo y el alcoholismo», detalla Nancy Babio, quien añade que «también estudiaremos potenciales disruptores endócrinos, es decir, substancias químicas capaces de alterar el sistema hormonal. La presencia de determinados contaminantes persistentes o no persistentes tanto en los propios embalajes, así como en el proceso de producción o conservación de los alimentos podrían afectar también a la salud reproductiva por su comportamiento como disruptores endócrinos ». Sobre este aspecto, la investigadora principal hace hincapié en que «la fertilidad ha disminuido sobremanera en décadas por lo que también valoraremos parámetros de contaminantes ambientales».

Voluntarios

En este momento, el equipo investigador está reclutando voluntarios, son necesarios 200, para realizar el estudio, hombres entre 18 y 40 años en edad reproductiva. Las personas interesadas pueden enviar un correo electrónico a la dirección de correo electrónico ledfertyl.nutricio@urv.cat indicando en el asunto ‘Reclutamiento Ledfertyl’.

«Debido a la pandemia hemos adaptado la recogida de información a través de cuestionarios que se pueden rellenar online, mientras que en una única visita en el Hospital Sant Joan de Reus obtendremos las muestras de sangre y recogeremos las de semen, orina, materia fecal, además de pesar, medir y tomar la tensión a los voluntarios», detalla Nancy Babio, mientras que Albert Salas recuerda que «el valor añadido para el voluntario es que tendrá un análisis del seminograma que rutinariamente no se hace, además de una completa analítica de sangre».

Más concretamente, del seminograma, el coinvestigador del estudio LedFertyl destaca que «sirve para evaluar la calidad espermática, es decir, la concentración y el recuento de espermatozoides, la vitalidad (vivos o muertos), la morfología (anómalos o normales) y la motilidad (si se mueven y cuál es el tipo de movimiento, es decir, progresivos rápidos, progresivos lentos o se mueven, pero no progresan)».

Recomendaciones

La investigación parte de la hipótesis inicial de que «un buen estilo de vida se asocia a una calidad espermática mejor». De hecho, Nancy Babio señala que «un estudio publicado en 2018 por un grupo de investigación liderado por Albert Salas evidenció en un grupo de voluntarios que el consumo de frutos secos mejoraba significativamente el número de espermatozoides, la vitalidad espermática, así como la motilidad y morfología de los espermatozoides». Por todo ello, Albert Salas concluye que el estudio LedFertyl «es el principio de muchos estudios que podrían contribuir a hacer recomendaciones de estilo de vida a los hombres en general para tener más probabilidad de tener un hijo sano».

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