Sucesos

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Un jefe del laboratorio de polvo de hachís pionero en Tarragona disparó contra la policía del Reino Unido

Le constaba un antecedente por haber abierto fuego contra los cuerpos policiales ingleses en otra intervención. El total de droga incautada en la operación –unas 4.300 plantas de marihuana– podría alcanzar un valor aproximado de 500.000 euros en el mercado ilegal

Una de las plantaciones intervenidas en el Baix Penedès.

Una de las plantaciones intervenidas en el Baix Penedès.Guardia Civil/Policía Nacional/Policía Local de Calafell

Joel Medina

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El laboratorio clandestino de polen de hachís descubierto en Tarragona, el primero de estas características en la provincia, no solo representa un salto cualitativo en la producción de drogas de la organización desarticulada, sino que también confirma el perfil altamente peligroso de sus responsables. 

Uno de los cabecillas del laboratorio, detenido junto con seis personas más, ya contaba con antecedentes internacionales por hechos violentos: "Por haber emprendido fuego contra la policía de Reino Unido", explica la jefa de la Brigada de Policía Judicial y de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional en Tarragona.

El laboratorio funcionaba en el sótano de una de las viviendas investigadas en Calafell, Cunit y Roda de Berà, y estaba equipado para transformar marihuana en polvo de hachís, un producto más concentrado, potente y fácil de ocultar que la resina tradicional. 

"Normalmente podemos encontrar un secadero, pero que traten también la marihuana para obtener polen es bastante raro", detalla la responsable policial. "La marihuana seca se introduce en una especie de centrifugadora y de ahí cae un polvo muy fino, un polvo verde claro, con mayor concentración de THC. El riesgo para la salud es muchísimo mayor", añade.

La sofisticación del laboratorio ha convertido esta intervención en un caso pionero en Catalunya. De hecho, es el primer laboratorio de este tipo intervenido en la provincia: "Este tipo de equipamientos permite reducir riesgos logísticos al evitar desplazamientos y centralizar la producción", añade la jefa de la UDYCO, señalando que parte de la droga podría haberse destinado a otros países europeos para multiplicar su beneficio, aunque no se han confirmado los destinos finales.

Conexión con Alicante

El operativo tiene además una conexión directa con Alicante, donde, en septiembre de 2024, un guardia civil fuera de servicio localizó, mientras hacía montañismo, una plantación al aire libre de casi 3.000 plantas en la Sierra de la Safor, oculta tras una densa vegetación y con acceso únicamente cruzando el río Serpis a pie. Se desmanteló en septiembre.

Allí, la Guardia Civil descubrió una cabaña artesanal en la que residían varias personas encargadas del cultivo y la vigilancia, "en condiciones de semiesclavitud", según la Benemérita. "Desde Tarragona les proveían de víveres y demás elementos necesarios para desempeñar su función como jardineros, tales como sustrato, herramientas, herbicidas y fungicidas", explica la Guardia Civil. 

El cuerpo también asegura que estas conexiones permitieron iniciar la investigación para identificar a los presuntos responsables, afincados en Tarragona. La UDYCO de Policía ya los estaba investigando y, a raíz de ahí, se inició la colaboración, a la que contribuyó la Policía Local de Calafell.

Las viviendas intervenidas en el Baix Penedès, explotadas el 25 de noviembre, estaban situadas en urbanizaciones: "Son zonas en las que la población puede ser considerada como 'flotante', por lo que el trasiego de personas no habituales pasa totalmente desapercibido", explican fuentes de la Guardia Civil de Alicante.

La investigación también ha revelado el alto grado de especialización y medidas de seguridad de los siete detenidos –la mayoría con antecedentes–, que utilizaban inhibidores de frecuencia, dispositivos de defensa y vigilancia constante de los cultivos. 

"Buscan defenderse de otras organizaciones dedicadas a los robos de droga, los denominados 'vuelcos'", señalan desde la Policía Nacional, donde destacan además la colaboración ciudadana y el análisis de consumos eléctricos irregulares como claves para localizar los cultivos.

En Tarragona, la organización incluía al jefe del laboratorio, los responsables de las plantaciones y los 'jardineros', encargados del cultivo. El laboratorio de polen de hachís supone un hito operativo, ya que es el primero que se localiza en la provincia. 

El total de droga incautada entre Alicante y Tarragona –unas 4.300 plantas de marihuana– podría alcanzar un valor aproximado de 500.000 euros en el mercado ilegal, según fuentes de la Benemérita.

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