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Seis años de cárcel por dejar ciego a un hombre con una botella de cristal en una discoteca de Salou

El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya endurece la pena, que era de cuatro años y medio, a un hombre que agredió a otro tras una discusión, cortándole la cara "desde la parte superior de la nariz y el ojo izquierdo hasta atravesar el pómulo", según la sentencia. El Supremo avala la condena y cierra el caso definitivamente

La agresión se produjo en este tramo de la calle Brussel·les de SalouAlba Mariné/DT

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La madrugada del 7 de mayo de 2017, una salida nocturna en Salou terminó en una grave agresión que ha terminado con un condenado a seis años de prisión por un delito de lesiones. Dos jóvenes que habían coincidido en una discoteca de la zona se encontraron de nuevo en la calle, donde una discusión derivó en un ataque con una botella de cristal que dejó a uno de ellos con lesiones permanentes en el rostro y una pérdida casi total de visión en el ojo izquierdo

El caso, que ha recorrido todas las instancias judiciales, ha quedado cerrado después de que el Tribunal Supremo confirmara la condena (que inicialmente era de cuatro años y medio, pero que el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya aumentó hasta los seis).

¿Qué sucedió?

Según los hechos probados, la víctima había acudido al local acompañado de su pareja y varios amigos. Dentro del establecimiento se produjo un primer incidente cuando el agresor intentó acercarse a la joven, lo que generó tensión. El episodio no pasó a mayores en ese momento, pero horas después, ya en el exterior, volvieron a cruzarse

Fue entonces cuando la discusión se intensificó y el condenado golpeó al joven en la cabeza con una botella de cristal. El impacto lo derribó al suelo. A continuación, con el envase ya roto, le produjo un corte profundo que atravesó la zona del ojo izquierdo, la nariz y el pómulo, afectando directamente al globo ocular.

El herido fue trasladado de inmediato a un centro hospitalario, donde comenzó un largo proceso de recuperación. Las lesiones incluían una perforación ocular, un traumatismo craneal y un glaucoma postraumático que deterioró progresivamente su visión. 

A lo largo de los meses siguientes tuvo que someterse a varias intervenciones quirúrgicas, entre ellas operaciones de retina y nuevas suturas para intentar estabilizar el daño. El periodo de curación se prolongó durante 316 días, con secuelas permanentes tanto funcionales como estéticas, incluida una pérdida de agudeza visual que lo dejó prácticamente sin visión en ese lado.

La sentencia en primera instancia

La Audiencia Provincial de Tarragona dictó sentencia en 2023 y condenó al autor de los hechos a cuatro años y medio de prisión por un delito de lesiones. El tribunal aplicó una atenuante muy cualificada por dilaciones indebidas, al considerar que el procedimiento había sufrido un retraso relevante desde la fase de instrucción hasta la celebración del juicio. También fijó una indemnización de 183.125 euros para la víctima.

La Fiscalía recurrió esa decisión ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, que revisó el caso en 2025. Tras analizar la duración real del procedimiento, la entidad de las lesiones y la jurisprudencia sobre la atenuante, la Sala concluyó que el retraso no alcanzaba el nivel excepcional necesario para justificar una reducción tan amplia. 

El tribunal recordó que la atenuante en su grado máximo solo procede cuando existen paralizaciones prolongadas y fuera de lo habitual, algo que no apreciaba en este expediente. Por ello, elevó la condena a seis años de prisión y mantuvo las medidas de alejamiento y la responsabilidad civil.

El condenado presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, insistiendo en que la tramitación había sido excesivamente lenta y que la pena debía rebajarse uno o dos grados. La Sala de lo Penal ha rechazado esa pretensión y confirma íntegramente la resolución del tribunal catalán.

Con esta resolución, la condena queda definitivamente firme. El agresor deberá cumplir los seis años de prisión, respetar las medidas de alejamiento durante ocho años y asumir indemnización. El caso se cierra así tras un largo recorrido judicial.