Crisis habitacional
Los precios del alquiler suben en Tarragona a pesar del tope a las rentas
43 municipios de la provincia tienen límites al arrendamiento por ser zonas tensionadas. El efecto es desigual: en Reus baja el coste mientras que crece en Valls o Amposta

La Ley de la Vivienda, con sus topes al alquiler, tiene de momento efectos desiguales sobre los municipios de la provincia.
Algunos agentes inmobiliarios tarraconenses hablan de una cierta rebaja de las tarifas del alquiler o, al menos, una contención, desde que la Generalitat se acogiera a la ley estatal de vivienda para topar los precios en las zonas tensionadas.
¿Qué dicen los datos oficiales? En la provincia, el balance es desigual: en la capital el precio medio ha seguido subiendo, en concreto de los 664 euros del primer trimestre del año pasado a los 670 de un año después. Ese encarecimiento también ha ocurrido en Valls (de 517 a 534 en ese intervalo), Tortosa (de 463 a 473) o Amposta (de 393 a 406).
En cambio sí que se ha registrado un descenso en Reus, Salou (bajada de 667 a 610 euros), Torredembarra (de 645 a 597) o El Vendrell (de 617 a 586), si se compara el primer trimestre de 2024 con el de este año, la última referencia disponible por el momento.
En el global de Catalunya, los municipios incluidos en la primera tanda de declaración de zonas tensionadas sí han visto una reducción: de los 911 euros de media de cada inmueble del primer trimestre de 2024 a los 866 registrados un año después. En los de la segunda, cuyas limitaciones al tope entraron en vigor en julio, no ha habido efectos por el momento y las tarifas han seguido subiendo.
En el global de Catalunya, los municipios declarados zonas tensionadas sí han reducido los precios
La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, ha comentado que «el descenso del precio medio ha sido más intenso en los 140 municipios de la primera declaración de zona de mercado tenso, con una bajada del 4,9% interanual«.
En la provincia hay 43 localidades tensionadas, donde el precio de los nuevos contratos de alquiler no puede superar el del contrato anterior vigente.
Los datos de la Generalitat consideran los contratos de alquiler que ha depositado la fianza en el Institut Català del Sòl (Incasòl). Por su parte, las plataformas inmobiliarias, que registran incrementos, calculan el dato en base al precio por metro cuadrado de los anuncios en su web. «Puede ocurrir en algunos sitios que baje el precio porque se accede a pisos más pequeños, que puedan ser más asequibles», explica Héctor Simón, director de la Càtedra UNESCO d'Habitatge de la URV.
Baja la oferta
Si bien los datos reflejan una moderación de las tarifas, también muestran la escasez agravada del producto. En los 13 primeros municipios tensionados de Tarragona, se firmaron 2.291 contratos en el primer trimestre de 2024, que cayeron hasta los 1.936 (-15,4%) de un año después.
En Tarragona capital, se ha pasado en un año de 741 contratos al trimestre a 640, un 13,6% menos. Misma inercia se reproduce en Reus: de 511 arrendamientos a 403. Es un 21% menos.