Urbanismo
Tarragona, a un paso de desbloquear definitivamente el nuevo barrio del Nàstic
El Ayuntamiento calcula que el mes de febrero se llevará a cabo la aprobación provisional de un sector de crecimiento largamente esperado, que en 2027 podría estar en obras

El desarrollo del nuevo sector ocupará una parte de los terrenos de la antigua autovia.
El nuevo barrio del Nàstic ya lo tiene todo encarrilado para obtener luz verde, transformando el entorno del Nou Estadi-Costa Daurada en una zona residencial que dará continuidad a la Vall de l’Arrabassada. Después de más de una década de tramitación, este 2026 se espera culminar la parte burocrática, lo que debe comportar que el año que viene entren las máquinas, una recta final a la que se llega después de múltiples vicisitudes que han bloqueado un desarrollo urbanístico largamente esperado tanto para el club grana como para la ciudad.
Según avanza el concejal de Territori, Nacho García Latorre, el Ajuntament de Tarragona ya dispone de todos los informes, tanto internos como externos, para la aprobación provisional del plan. Los últimos en llegar han sido los de la Empresa Municipal de Transports y de Bombers, que también hacían sus consideraciones. «Ahora ha entrado la última versión del plan, con todo lo que dicen los estudios, y estamos redactando el informe definitivo, en el que digamos que se incluye todo lo que habíamos solicitado, lo que representa el último paso de cara a esta aprobación provisional», argumenta el tercer teniente de alcalde.
El gobierno municipal estima que «no llegaremos a tiempo» de cara al pleno ordinario de este mes de enero, por lo que ahora mismo sitúa en febrero la votación para esta aprobación provisional del Pla de Millora Urbana (PMU)-34, que es como se conoce técnicamente este sector.
Tan pronto como los grupos municipales den luz verde, tendrá que ser la Generalitat de Catalunya la que, a través de la Comissió Territorial d’Urbanisme, dé el sí definitivo a una propuesta que podría superar este último trámite antes de verano. Para ello, en esta fase final ya se han avanzado en los proyectos de urbanización y reparcelación. De hecho, según se asegura desde el ayuntamiento este último está «prácticamente cerrado».
El proyecto de urbanización ya está «prácticamente cerrado»
El plan afecta a una superficie de 124.000 metros cuadrados, ubicados entre la rotonda de la Via Augusta y el Nou Estadi. Este contempla una zona verde y un espacio para una superficie comercial cerca de la rotonda de la Via Augusta, en la que podría tener cabida un supermercado. Asimismo, también se contempla la edificación de 525 viviendas, de las cuales 363 serán de promoción libre.
Las otras 162 restantes serán en régimen de protección pública, lo que contribuirá al desarrollo de este parque público también en la zona de Llevant. Este es uno de los principales motivos por los que desde el Ajuntament de Tarragona siempre ha habido un interés en el desarrollo de este sector, teniendo en cuenta que la administración local es la propietaria del 45% de los terrenos. El Club Gimnàstic posee otro 45%, mientras que el 10% restante es de pequeños promotores.
¿Inicio de las obras en 2027?
El hecho de que haya pocos propietarios podría acelerar la aprobación del proyecto de reparcelación, que será el último paso definitivo antes de la licitación de los trabajos. «Podría ser rápido», asegura el concejal socialista quien apunta que «antes tendrá que hacerse la licitación, pero en 2027 podríamos estar en obras».
Este es un sector de crecimiento que ya tuvo una primera aprobación inicial por parte del Ajuntament de Tarragona en febrero de 2020, sin embargo, desde Urbanisme de la Generalitat se hicieron varias observaciones en cuanto a la movilidad y la recogida de aguas, lo que obligó a introducir cambios significativos. También porque una parte del parque de edificaciones no tenía en cuenta el trazado del desvío ferroviario por el interior, que recogía el POUM de 2013. Cuando estos aspectos pudieron enmendarse, llegó la sentencia del Tribunal Supremo que tumbó el plan general, por lo que el proyecto tuvo que adaptarse a las normas subsidiarias urbanísticas.
Finalmente, también tuvieron que introducirse cambios cuando se aparcó definitivamente el proyecto de la Budellera, ya que inicialmente el PMU-34 se diseñó pensando en el desarrollo futuro de esa macrourbanización.
El desarrollo de este nuevo sector de crecimiento supondrá la prolongación de la Vall de l’Arrabassada, que ya ha agotado su suelo para seguir creciendo. No obstante, este entorno sigue siendo uno de los ámbitos de crecimiento de la ciudad, con el desarrollo de las obras de las Parcel·les Iborra.