Tarragona

Patrimonio

Tarragona inicia los trabajos para poner en valor los restos arqueológicos del Camí de la Fonteta

Se está llevando a cabo la consolidación de los taludes perimetrales, a la espera de que se redacte el proyecto que permita el acceso de la ciudadanía al yacimiento

Visita del equipo de Patrimoni al Camí de la Fonteta

Visita del equipo de Patrimoni al Camí de la FontetaMarc Bosch

Núria Riu

Creado:

Actualizado:

La hora del Camí de la Fonteta. La reserva arqueológica de la calle Eivissa gana protagonismo, después de que desde hace algunas semanas ya están en marcha los trabajos para la dignificación y puesta en valor de unos restos que durante décadas han permanecido en el olvido.

La actuación de esta primera fase consiste en la fijación y consolidación de los taludes perimetrales. En concreto, se está trabajando en la pared más próxima al parking de Francesc Bastos, donde se está colocando una malla que evite el desprendimiento de materiales sobre el propio yacimiento. 

El concejal de Patrimoni, Nacho García Latorre, ha explicado que esta primera fase "era esencial" para avanzar con la segunda parte del proyecto, la cual consistirá en la museización y puesta en valor del espacio. "La voluntad es que sea accesible de cara a la ciudadanía, ahora nos falta por ver si será a través de una pasarela o cuál es la mejor solución técnica", ha explicado.

La actuación que se está ejecutando supone una inversión de 87.000 euros que proceden del presupuesto de 2024, fruto de las negociaciones presupuestarias entre el gobierno municipal y Junts per Catalunya. Este miércoles, el portavoz de la formación nacionalista, Jordi Sendra, ha puesto en valor el carácter "estratégico" de un yacimiento que "marca la ruta desde la Necròpolis al Camí de la Fonteta, la Font dels Lleons, el Fòrum de la Colònia y el Teatre Romà, que es esta ruta arqueológica de la Part Baixa que reivindicamos".

La arqueóloga Pilar Bravo muestra el Camí de la Fonteta

La arqueóloga Pilar Bravo muestra el Camí de la FontetaMarc Bosch

La intervención se planificó por espacio de cuatro meses, aunque los trabajos avanzan "más rápido del previsto", por lo que se prevé que acabarán este mismo invierno. En paralelo, se encargará el proyecto para que a continuación pueda activarse la segunda fase, con una consignación presupuestaria de 285.000 euros.

El Camí de la Fonteta tiene un valor simbólico, ya que los restos son de propiedad municipal. Las investigaciones arqueológicas han determinado que el eje empezó a utilizarse en siglo II aC hasta inicios del siglo XX, como vía que enlazaba la periferia de Tarraco con el centro de la ciudad. Durante estos más de 2.000 años de historia, el eje sufrió varias transformaciones y tan solo han podido conservarse y documentarse algunos tramos.

Entre estos está el de la calle Eivissa, donde pueden apreciarse los restos de los mausoleos de época romana que se conservaban a cada uno de los lados del camino. Al respecto, la arqueóloga municipal, Pilar Bravo, ha explicado que "la ley romana prohibía los enterramientos dentro de los núcleos urbanos, por lo que estos se hacían al lado de estas vías para ser recordados y que los transeúntes leyeran los epitafios, para que pudiera preservarse la memoria". 

Según Bravo, el espacio "no deja de estar relacionado con la Necròpolis". Posteriormente, a partir del siglo V, se realizó una reforma urbanística y esto hizo que algunos de los espacios funerarios se desmontaran y se levantaran nuevas construcciones, de carácter agrario.

Entre los años 2009 y 2010 se llevó a cabo una excavación arqueológica que permitió recuperar los restos de lo que sería el ajuar de alguna de las personas enterradas, como agujas y monedas. Esto, según Bravo, evidenciaría que eran "benestantes".  La voluntad es de seguir excavando en un futuro, aunque en estos momentos el objetivo es la limpieza y consolidación, para que posteriormente pueda seguirse con la museización. 

tracking