Movilidad
En coche compartido de Tarragona a Barcelona por la suspensión de Rodalies: "A ver cómo vuelvo"
La interrupción del servicio obliga a los viajeros a improvisar alternativas para llegar a sus puestos de trabajo o a la universidad. Susana Ballester regenta un negocio en la capital catalana y denuncia "la falta de previsión" ante situaciones como esta

La estación de trenes de Tarragona.
El colapso ferroviario vivido este miércoles en Catalunya a raíz del accidente de tren en Gelida ha tenido consecuencias muy concretas y tangibles para miles de usuarios. Una de ellas es Susana Ballester, vecina de Tarragona, que resume su experiencia con una frase tan directa como cargada de hartazgo: "Lo de Renfe es de traca, realmente; cuando no es una, es otra suya".
Su jornada empezó mal ya este martes: "Ayer ya llegamos tarde con el regional", relata, apuntando que los retrasos no fueron una excepción puntual, sino el preludio de un problema mayor. Cogió el penúltimo tren disponible convencida de que, pese a todo, podría cumplir con su rutina: "Llegó no sé si 20 o 25 minutos tarde y, claro, no me queda vida", explica, dando cuenta del desgaste acumulado que provoca una cadena ininterrumpida de incidencias.
La falta de información fue, para ella, uno de los aspectos más graves: "Yo me voy a dormir hacia las diez y pico y hoy, cuando he vuelto a salir, mi pareja me ha dicho: ‘Debe de ir con retraso’. Y no, es que no había servicio", cuenta. La suspensión total de Rodalies ha obligado a los usuarios a buscar soluciones improvisadas.
La alternativa
En su caso, la alternativa llegó casi por azar: "Un chico se me acercó para ver si quería bajar con él y con otras chicas en su vehículo", recuerda. Ese gesto espontáneo fue decisivo: "Mi pareja es profesor de yoga e iba a dar clase a Reus; tenemos un único coche. Si no llega a ser por ese chico, no sé cómo lo habría hecho".
Las consecuencias iban mucho más allá del simple desplazamiento. Susana regenta un negocio en Barcelona y su presencia era imprescindible: "Tengo un negocio, una tienda de producto ecológico en Barcelona, y además hoy tenía que recibir producto fresco que sí o sí tenía que estar", explica. El retraso, inevitable, fue considerable: "He llegado a mi puesto de trabajo como una hora y pico más tarde".
Catalunya
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Celia Alonso
La situación, insiste, no es nueva: "Es una constante; se hace muy pesado, y sobre todo la falta de previsión", denuncia. A su juicio, el problema no es solo la incidencia en sí, sino la gestión posterior: "Si está pasando esto, que pongan un servicio alternativo, que lo informen lo antes posible. Toda esta pachorra, toda esta desidia de no hacer nada, te genera mucha impotencia".
Ese sentimiento de frustración se ve agravado por lo que describe como un “daño acumulativo”: "Esto crea desgaste", subraya, tanto en el plano personal como en el profesional: "Incide en lo personal, en lo laboral, y en toda la acumulación de tantos temas que no se resuelven".
La entrada a Barcelona
El impacto también se dejó notar en la movilidad viaria: "La entrada a Barcelona estaba bastante más colapsada", señala, reflejando un efecto dominó que trasciende al ámbito ferroviario. A todo ello se sumaron gastos imprevistos: gasolina y parking: "El coste de gasolina lo hemos compartido, y hemos cogido una tarifa de aparcamiento compartida entre tres, exceptuando al conductor: son 8,25 euros por persona", detalla.
Pagar más para llegar tarde es, para Susana, el símbolo de una anomalía cronificada: "Tener que pagar algo por un viaje que no está bien gestionado no me hace ninguna gracia", afirma. Aun así, reconoce el alivio de haber llegado: "Menos mal".
Mientras intenta reorganizarse para el regreso a casa —"a ver cómo vuelvo, que esa es otra"—, Susana resume una vivencia que, este miércoles, ha sido compartida por miles de personas en Catalunya: la de quienes, atrapados por la suspensión total de Rodalies, han tenido que improvisar, asumir costes y reajustar su vida diaria ante lo que consideran una falta persistente de planificación y respuesta por parte del sistema ferroviario.