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Tarraco ya tuvo su coche

Se fabricó en los años 60 como una derivación de Seat. Fue el Siata Tarraco, un deportivo de cuatro plazas producido, además, en el Polígon Entrevies

Raúl Cosano

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El propietario de un Siata Tarraco, en una concentración realizada en Tarragona en 2002.  Foto: lluís milián

El propietario de un Siata Tarraco, en una concentración realizada en Tarragona en 2002. Foto: lluís milián

Si Seat decide bautizar así a su próximo modelo, no será la primera vez que Tarraco luzca como nombre de un vehículo. Entre 1960 y 1971 hubo un coche, el Siata Tarraco, que además de llevar el nombre de la ciudad era fabricado aquí; en concreto, en la Siata, una de las primeras fábricas que se instalaron en el Polígon Entrevies, cerca de la antigua Universidad Laboral. 
La historia de la factoría, que llegó a albergar a 220 trabajadores, fue corta pero intensa. La Siata de Tarragona inició su actividad a raíz del capricho de una decena de empresarios de Barcelona que decidieron contactar con Franco Ambrosini, hijo de Giorgio Ambrosini, el fundador de la Società Italiana Applicazioni Transformazioni Automobilistiche, más conocida como Siata. Por aquel entonces la firma de origen italiano se dedicaba a la construcción de materiales y partes especiales para mejorar las prestaciones de los automóviles Fiat de serie. 

Entre las primeras creaciones de la compañía destacaban los modelos derivados del Seat 600, equipados con un motor subido hasta los 750 cc, logrando así más potencia gracias a unos pistones especiales.

Dentro de esas producciones, llegó el Tarraco, un deportivo de cuatro plazas con motores de 750 o de 850 cc que salió de la transformación del Seat Coupé. Inicialmente, el coche se empezó a fabricar con un motor de 633 cc, que posteriormente se potenció. Así, aunque dos fueron los modelos principales a la venta, el Tarraco estuvo en realidad comercializado con tres motores, el último a partir de 1965, con el que se alcanzaban los 120 km/h. de velocidad gracias a sus 31 caballos de potencia.

El Tarraco, en la actualidad una reliquia, tuvo una producción relativamente corta. Del Tarraco 750 se fabricaron 475 unidades mientras que en el caso del 850 la cifra fue todavía menor: 123 vehículos. Actualmente, el coche se ha convertido en una privilegiada pieza de coleccionista, cuidada con mimo por sus dueños y mostrada con orgullo cuando hay ocasión. 

Concentraciones

En los últimos años, se han realizado concentraciones de propietarios de algún modelo de Siata, entre los que el Tarraco ha gozado de gran predicamento. Incluso algún propietario rescató el vehículo de un desguace, en mal estado, y lo fue reparando hasta que acabó teniendo un aspecto más o menos cercano al lucido durante sus momentos de máximo esplendor. En 2002, Tarragona acogió una concentración de la marca Siata. 

Se fabricaron 598 unidades de dos modelos, que hoy son reliquias de coleccionista

Entre 1960 y 1971, de la empresa tarraconense salieron 14.000 unidades de la furgoneta de carga Siata, 4.500 furgonetas formichetta y entre 200 y 400 vehículos con nombres como el citado Tarraco, pero también Ampurias, Patricia o Spyder Turista. Después de las furgonetas y de varios modelos de minivan, el Siata Tarraco fue el vehículo que más se produjo, a pesar de que hallar una unidad hoy en día es una tarea difícil. Trabajadores de la extinta empresa no tienen constancia de que haya vehículos de ese modelo en Tarragona. En algunos foros se indica que sólo quedan dos unidades en estado de marcha, aunque podría haber otras 12 con diversos grados de conservación.   

El escudo alado de Seat estaba presente en el frontal. Sin embargo, el logo cromado de Siata aparecía en varios lugares para recordar que no estábamos delante de un Seat pese a su similitud. 

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