Quejas en el Parc Francolí por falta de luz

Vecinos y usuarios del Parc Francolí se quejan de la falta de luz que hay en el equipamiento, lo que genera inseguridad. Los árboles han crecido tanto que tapan las farolas

| Actualizado a 22 enero 2022 13:21
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Anna López y sus amigas salen cada jueves a correr por el Parc Francolí. «Optamos por venir aquí si nos juntamos más de tres, si no vamos a otro lugar», explica López. El motivo es la falta de iluminación. «Nos da cierto respeto correr por aquí. Si no fuera porque siempre esta tan oscuro, podría ser un Central Park en pequeño», añade la joven. La falta de luz en este parque, el más grande de la ciudad, es una reivindicación histórica por parte de los vecinos. El problema, según explican los usuarios, es que cuando se hizo el parque, las farolas alumbraban correctamente porque los árboles eran pequeños. Luego crecieron, y las ramas y hojas tapan buena parte de la iluminación. Además, a ello cabe sumarle el robo de cableado y las constantes averías eléctricas. «Sea por lo que sea, la realidad es que es un parque oscuro. En invierno, a partir de las seis de la tarde, hay muchos puntos en los que no se ve absolutamente nada», explica Roser Barrio, secretaria de la Associació de Veïns del Parc Francolí.

La inseguridad provocada por la falta de luz en el lugar preocupa ahora más que nunca a los vecinos y usuarios del parque. «En breves abrirá el nuevo Centre Penitenciari Obert, donde habrá internos que gozan del tercer grado. La entrada al equipamiento da al parque. No podemos engañarnos. Nos preocupa la seguridad de nuestros hijos. Si hubiera una iluminación adecuada, quizás la inquietud sería menor», explica Barrio. De hecho, la entidad vecinal se opuso durante muchos meses a la construcción de este equipamiento penitenciario. Finalmente, abandonaron la lucha y se resignaron. Eso sí, el Ayuntamiento, como contrapartida, se comprometió a instalar más farolas en las inmediaciones del nuevo recinto. Y así lo hizo. El año pasado se pusieron seis nuevos puntos de luz. Insuficiente, aseguran los vecinos.

«Ya no sabemos qué hacer. Hemos hablado mil veces con el Ayuntamiento para que solucionen el tema de la luz», explica, indignada, Barrio, quien añade que «lo peor de todo es que nos dan la razón, pero no alternativas».

Referente al problema de los árboles que tapan la luz de las farolas, la concejala de Parcs i Jardins, Elvira Vidal –quien se reunió con los vecinos hace pocos meses–, asegura que actualmente se está llevando a cabo la poda, lo que permitirá recuperar un poco la iluminación en los puntos más oscuros.

Por otro lado, un vecino de la zona, Isaac Quesada, explica que ha llegado a llamar por teléfono a la empresa encargada de la iluminación en el parque durante quince días seguidos. «Llevo siete u ocho años viviendo aquí, y no hay semana que no me vea obligado a llamar por averías», explica Quesada, quien vive en la zona del skatepark del Francolí. «El problema es que nuestro portal da al parque, y una zona boscosa, totalmente a oscuras, no es segura», explica este vecino, quien recuerda que en los últimos años han tenido lugar algunos episodios de agresiones sexuales a mujeres que cruzaban el parque.

Por su lado, el concejal de Territori, Xavi Puig, anuncia una inyección de 15.000 euros para instalar siete nuevos puntos de luz en las zonas que quedan más oscuras. «Hace cosa de un mes y medio, nos recorrimos el parque con representantes vecinales. Fue entonces cuando detectamos las zonas más sensibles», explica Puig, quien añade que actualmente se está tramitando la contratación.

Puig reconoce que la problemática en el equipamiento es real y que, además, «es de vital importancia teniendo en cuenta que la falta de luz va directamente relacionada con la inseguridad. Sobre todo la de las mujeres». El concejal asegura que el gobierno municipal apuesta por el «urbanismo feminista». Y esta es una de las acciones en esta línea.

«Dejadez total»

Otro testimonio entrevistado por el Diari es Miquel Àngel Grau, un vecino de la zona, que baja al parque a pasear a su perro una media de tres veces al día. «Lo de la falta de luz es un escándalo, pero no es lo único. El Parc del Francolí es víctima de una dejadez total. Setos que han desaparecido, sistemas de regadío que no funcionan, barandillas que no se reponen al romperse, fuentes sin agua y bancos que hace años que no se pintan», explica Grau.

La concejala de Parcs i Jardins, Elvira Vidal, asegura que se está redactando un proyecto para la mejora y la dignificación del parque, a nivel de mobiliario y de reposición de la vegetación. «La inyección prevista es de 200.000 euros, a la espera de que se aprueben los presupuestos», apunta Vidal.

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