Suben las solicitudes de adopciones en TGN

El año pasado hubo 75 peticiones, un 38% más que en 2019, con más nacionales que internacionales, más afectadas por la pandemia

| Actualizado a 21 abril 2022 05:13
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

Las solicitudes de adopciones de niños en la provincia de Tarragona se han visto incrementadas en un 38% en estos dos últimos años, coincidiendo con la pandemia de la Covid-19. Según los datos ofrecidos por el Institut Català de l’Acolliment i l’Adopció, el año pasado se produjeron 75 peticiones de adopciones en el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre, frente a las 54 de 2019, una cifra que también se repitió en 2020, el año más duro de la pandemia en cuanto a restricciones de movilidad. Del total de 75 solicitudes, las nacionales se llevan la palma, con un total de 62, mientras que las internacionales se quedaron en 13.

Sobre los efectos que ha podido tener la pandemia en el interés de los tarraconenses por adoptar a un niño o una niña, fuentes del ICAA explican al Diari que «la pandemia no ha provocado un descenso de este interés, pero sí que ha tenido un impacto en otros aspectos».

Por un lado estaría el efecto de las restricciones en las adopciones internacionales. En este sentido, desde este organismo comentan que «igual que nosotros implantamos medidas restrictivas anticovid, el resto de países también lo hicieron y estas ha tenido impacto». Un ejemplo lo encontraríamos «en las dificultades que han tenido las familias que estaban al final del proceso de adopción para cerrarlo. No obstante, en cuanto a las solicitudes no ha influido prácticamente, porque el descenso del 2019 al 2020 fue de cuatro, y del 2020 al año pasado volvió a recuperarse en cinco, hasta las 13».

Otro aspecto que se ha visto alterado por la pandemia en la solicitud de adopciones ha sido más en clave interna. Desde el ICAA explican que «las restricciones obligaron a modificar o adaptar una parte de nuestros procedimientos. Los procesos de valoración con las familias seguían siendo presenciales, pero el resto de trámites eran telemáticos. No obstante, la tramitación, gestión y evolución de los expedientes no se han retrasado ni ralentizado, gracias al esfuerzo para adaptarnos a las circunstancias para no retrasar la velocidad del proceso».

Respecto al incremento del 38% de las peticiones de adopciones en la provincia de Tarragona respecto a 2019, no lo achacan a una sola causa, sino a que «la pandemia nos ha hecho reflexionar sobre muchas cosas y ha habido un cierto cambio en la cultura de cómo se ve el fenómeno de la adopción».

Más restricciones

A finales de los años 90 y principios de los 2000 se vivió en Catalunya un auténtico boom de las solicitudes de adopciones internacionales que «después se estabilizó a la baja. Hace 20 años, muchos países no tenían regulación y años después sí que las tienen y son más restrictivas, por lo que es más difícil adoptar. Además, han promocionado más la adopción entre sus propios nacionales».

Àngels Grau, presidenta de Adopchina en Tarragona, sabe perfectamente de lo que explican desde el ICAA. «La época dorada de las adopciones internacionales se vivió entre 1999 y 2012. Había muchos países donde podías enviar tu solicitud y elegir. Los países respondían en un tiempo prudencial, que podía oscilar entre uno y cuatro años, como máximo», comenta.

Fueron los años en los que se pusieron muy de moda países como China y Rusia a la hora de adoptar a un menor. Àngels, que en el año 2000 tenía una hija de 10 años con la que formaba una familia monoparental, recuerda que «siempre tuve muy claro que quería tener una familia con muchos hijos. Por eso, cuando consideré que era el momento hice la primera adopción». Fue en enero de 2000 cuando le asignaron la adopción de una niña china que tenía 11 meses. Cuatro años después, en 2004, llegaría la segunda, también china y también de un orfanato.

Casi 20 años después, las adopciones internacionales en China y Rusia están prácticamente cerradas. Según Àngels, «el problema es que son países que, con el paso del tiempo, quisieron dar una imagen de prosperidad, de acercarse a países más desarrollados, con más libertades, etc. Y el tema de las adopciones les molestaba. Les interesaba dar salida a la gran cantidad de criaturas que había en los orfanatos, pero no la imagen que daban. Entonces cambiaron el sentido de las adopciones y empezaron a potenciar las nacionales».

Por eso, hoy en día «se puede decir que son países que tienen cerradas las adopciones internacionales. Es que no te dejan ni enviar los expedientes. Conozco casos de más de 10 años que esperan la asignación», explica Àngels.

La presidenta de Adopchina está encantadísima con su experiencia personal. «Mi experiencia ha sido muy positiva y estoy encantada con la relación que tienen mis tres hijas entre ellas. Además, en mi caso, al ser adoptadas de países racialmente diferentes a nosotros, con los años no tuve que dar muchas explicaciones a las niñas», comenta Àngels, quien sentencia que «tenía muy claro el modelo de familia que quería. La adopción es otra manera de maternidad».

Protocolo de urgencia para acoger a niños ucranianos

Más de 2.000 familas catalanas han manifestado su voluntad de acoger a niños que han huido de la guerra de Ucrania
Más de 9.000 familias catalanas han pedido información sobre los trámites de acogida de niños ucranianos y más de 2.000 ya han manifestado su voluntad de formalizar una acogida. Cualquiera que haga llegar a un niño ucraniano a Catalunya sin sus padres o tutores legales debe ponerse en contacto con la Direcció General d’Atenció a la Infància i l’Adolescència para regularizar su situación. 
La DGAIA ha aprobado un protocolo de urgencia para reducir el proceso Estos son los pasos a seguir:

¿Cómo comunico que quiero acoger?

El primer paso, en el caso de querer acoger a un niño ucraniano no acompañado, es contactar con la DGAIA. Se puede llamar al 116 111 o enviar un email a dgaia.dso@gencat.cat.

¿Qué requisitos se tienen que cumplir?

Hay que rellenar el formulario correspondiente y facilitar la documentación. Se pide el informe médico de salud física y psíquica, el certificado de antecedentes penales y el de empadronamiento. Hay que tener 25 años o más y, como mínimo, 14 más que la persona acogida.

¿Qué se tiene en cuenta para valorar la idoneidad de la familia de acogida?

El equipo encargado hace una primera valoración y un estudio provisional de la familia de emergencia, contacta con ellos para visitar el domicilio y entrevistarlos. En esta fase se tienen en cuenta aspectos como la estabilidad emocional de la familia, la capacidad educativa, el entorno familiar, si tienen medios de vida suficientes, etc. Con esta información, el equipo emite un informe.

¿Qué pasa con la escolarización de los menores?

Si el informe es favorable, se delegará la guarda provisional de los menores a la familia y se pondrán en marcha los trámites para su escolarización y para que tengan tarjeta sanitaria. Durante todo el tiempo de acogida del niño o adolescente, el Institut Català de l’Acolliment i de l’Adopció hará el seguimiento.

¿Las familias tienen derecho a alguna prestación?

Sí, como en cualquier régimen de acogida de menores, a una prestación de unos 300 euros por menor acogido.

 

Comentarios
Multimedia Diari