Política
La crisis de Rodalies aleja la posibilidad de una negociación rápida de los presupuestos
ERC y Comuns dan por hecho que la crisis de Rodalies impedirá aprobar en el primer trimestre del 2026 los primeros presupuestos del mandato de Salvador Illa

Los equipos de emergencias rescatando a los viajeros del tren de Rodalies en Gelida
La caótica situación de Rodalies, que ha llevado a la paralización del servicio por los efectos de las lluvias en la maltratada infraestructura, dificultará que las negociaciones presupuestarias empiecen de forma inminente y que éstas sean rápidas, pese a que así lo había planificado el Govern.
Fuentes de la mayoría de la investidura consultadas por Efe dan por hecho que esta crisis alargará los tiempos previstos por el ejecutivo socialista, que había verbalizado su intención de tener nuevas cuentas, las primeras del mandato, durante el primer trimestre del año 2026.
Son los republicanos quienes más han elevado el tono a raíz de esta crisis sin precedentes, al pedir la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, e incluso de la consejera de Territorio y portavoz del ejecutivo catalán, Sílvia Paneque.
Responsabilidades políticas
En ERC explican que episodios como la puesta en marcha del servicio el sábado, pese a que el Govern había anunciado la madrugada del viernes que no circularían trenes, les ha llevado a reclamar responsabilidades políticas, algo que no hicieron en los primeros días de la crisis.
El presidente del partido, Oriol Junqueras, quiso reivindicar el traspaso de Cercanías acordado con el Ejecutivo central y remarcó que limitarse a pedir dimisiones no soluciona el problema, en clara alusión a Junts.
Preguntado sobre los presupuestos, el líder de ERC reiteró lo dicho en las últimas semanas: señaló que hay que desbloquear la iniciativa del Congreso para recaudar el IRPF antes de poder siquiera sentarse a hablar de las cuentas.
Fuentes republicanas consultadas por EFE añaden que con el país "paralizado" no cabe pensar ahora en negociaciones presupuestarias y sugieren que, en cualquier caso, es el Govern, y no ERC, quien ha hablado del primer trimestre como plazo para tener unas cuentas.
Comuns también ha dado un toque de atención a Puente, al instarle a que salga a "dar la cara", si bien no ha ido tan lejos como ERC en sus críticas a Paneque.
Los Comuns, muy críticos
También el conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, ha sido objeto de reproches por parte de ERC y Comuns por no salir a la palestra para dar tranquilidad a los usuarios que no pueden acudir a su puesto de trabajo por la suspensión de los alrededores.
Comuns, en cualquier caso, debía reunirse el pasado lunes con el Govern para evaluar el grado de cumplimiento de pactos ya sellados sobre vivienda, pero el encuentro ha quedado pospuesto de forma indefinida.
Las cuentas en vigor son las que aprobó en 2023 el gobierno de Pere Aragonès, que precipitó en 2024 la convocatoria de elecciones precisamente al no conseguir sacar adelante unos nuevos presupuestos para este ejercicio.