Vila-seca
Vecinos de La Pineda: «Hacen una zona verde y nuestra casa será zona negra»
Más comunidades de vecinos de la calle Hipòlit Lázaro se suman a las quejas por el desvío de tráfico a raíz de la renaturalización del paseo

Los vecinos, señalando el mal estado del asfalto, este verano.
«Aunque, con el fin del verano, el tráfico en general se ha reducido, los autobuses siguen pasando frente a nuestras casas, cada vez en frecuencias más cortas, y es insoportable: contaminan y el ruido es continuo», lamenta Antonio Jurado, residente en la calle Hipòlit Lázaro de La Pineda y altavoz de la queja de los vecinos de la zona. En el móvil tiene un álbum de fotos de autocares circulando ante su vivienda, en un sentido y el otro. «Llegan a ser tres en menos de un minuto», asegura.
Desde que el Estado comenzó a ejecutar las obras de renaturalización del paseo Pau Casals, el tráfico se desvía por Hipòlit Lázaro y «solamente hay problemas, hasta el asfalto está agrietado».
Residentes en algunos de los edificios afectados habían registrado, a finales de julio, quejas al Ayuntamiento de Vila-seca. «Ni siquiera nos han contestado», critica Jurado, que indica que, ante la situación, los vecinos han ido un paso más allá. «Ahora, han sido los administradores de fincas de todas las comunidades de la calle los que han presentado reclamaciones. Somos unos 500 vecinos», señala Jurado.
«Nos parece muy bien que el frontal marítimo se recupere y que haya zonas verdes, pero no a costa de convertir nuestras casas en una zona negra. La vida se nos hace muy molesta. La calle parece una autopista», añade. Las comunidades quieren saber si el desvío «es temporal o permanente» ya que, en caso de no revertirse, barajan protestas.
Por su parte, el Ayuntamiento apunta que no ha respondido a las quejas a causa de «la diversidad y cantidad de peticiones» en las instancias que los vecinos presentaron, que están siendo abordadas por distintos departamentos.
Sobre el mal estado de la calzada, detalla que, en invierno, hará los «trabajos correspondientes» para resolver «diversas cuestiones de vía pública». A la vez, se está elaborando un estudio de la movilidad para tomar las medidas pertinentes de cara a la próxima temporada. El Ayuntamiento incide, por último, en que tiene tres meses para responder a peticiones entradas mediante instancia, según marca la ley.