Encuentros

Encuentros

Daniel Guzmán: thriller con vocación social

Guzmán dirige y protagoniza ‘La deuda’, estrenada este verano en el Festival Atlántida y que se estrena próximamente

Daniel Guzmán en el rodaje junto a la actriz Rosario García, Charo para los amigos

Daniel Guzmán en el rodaje junto a la actriz Rosario García, Charo para los amigos

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En La deuda, Daniel Guzmán no es solo el director. Es también el principal intérprete. Es Lucas, un hombre que vive como puede junta a una anciana que depende de él. La dificultad para conseguir trabajo y, sobre todo, la vivienda como uno de los principales problemas de nuestra sociedad son algunos de los temas de La deuda. Lo interesante de la propuesta de Guzmán es que aborda todas estas cuestiones desde el thriller. El cineasta y actor, presente en este verano que ya termina en Mallorca durante el festival Atlántida, pudo contar cuáles fueron sus intenciones con la película.

La proyección de ‘La deuda’ en la presentación en el cine de Palma generó mucha emoción entre el público. ¿A qué crees que se debe?

Es un personaje que genera una cierta emocionalidad. Al final es un perdedor, un tipo que intenta salir adelante con orgullo, con ilusión, con sentido del humor, con afecto, con humanidad, pero que la circunstancias no le acompañan y tiene que tomar una serie de decisiones que quizá pueden ser erróneas pero que son las que son porque anteriormente se le han cerrado las puertas. Busca trabajo, pero el trabajo no lo encuentro. Y así llega a toma decisiones que no tienen retorno, tras pasar por unos estadios. No es ni bueno ni malo, sino cercano. Intenta mejorar y encontrar su lugar con Antonia, la mujer mayor con la que vive y de quien se hace cargo.

Alrededor de Lucas hay toda una serie de personajes: Antonia, una enfermera que le ayuda y la madre de un chico que ha fallecido por algo que Lucas ha hecho y con quien él va estableciendo una suerte de amistad. Esta parte es interesante, porque es un terreno pantanoso. ¿Te costó resolver las implicaciones de esa relación?

Creo que es algo que incomoda. Hay momentos donde claramente esa relación no va por buen camino, pero Lucas lo intenta. A veces a las personas nos pasa: que intentamos hacer una cosa y provocamos un resultado totalmente contrario, que se estropea algo. En este sentido, la cuestión de la comunicación es importante. Más allá de la teoría de la meritocrática, creo que no solamente somos lo que queremos o lo que buscamos que es una idea falsa y neoliberal; somos lo que podemos, muchas veces lo que nos dejan ser, porque hay contextos sociales, contextos económicos que marcan al individuo con textos educacionales, contextos culturales, contextos familiares. No es lo mismo nacer en un lugar que en otro, las circunstancias y los condicionantes marcan las decisiones que Lucas va tomando que a veces son conscientes y a veces inconscientes, que le vienen del pasado, de esa estructuración familiar. Él intenta aferrarse a una figura familiar que no ha tenido, que es Antonia, y necesita afecto. Al final, La deuda es una película sobre la búsqueda de afecto entre diferentes generaciones. A lo mejor va a parecer un poco marciano pero es una historia de amor entre personas que necesitan amor. Trata también de la búsqueda de redención: la deuda del título se refiere a eso, Lucas es un personaje que va intentando pedir perdón pero no lo consigue. A medida que va intentándolo, se va metiendo cada vez más en un berenjenal.

Daniel Guzmán y Rosario García en una escena de 'La deuda'

Daniel Guzmán y Rosario García en una escena de 'La deuda'

¿Cómo manejaste la información que se va dando al espectador? No todo se dice al momento, sino que hay muchos huecos que luego se van llenando.

Es una manera de hacer que el espectador y la espectadora estén vivos, en conexión con la película, que esté viendo algo de manera activa. Creo que se invita al espectador a estar todo el rato trabajando y encontrando información posteriormente. El público es muy inteligente, no hay un público vago los lunes y un público de altas capacidades los martes, sino que siempre hay la capacidad para entender. Si se dan imágenes sin contenido o sin argumentario, la gente se acostumbra. Creo en las alternativas donde hay un espacio para desarrollar el intelecto. La cultura, como la educación son fundamentales para una sociedad crítica.

En este sentido, optas por abordar lo social a partir del thriller.

Lo social ha llenado la pantallas de nuestros cines desde siempre, en los 90 o comienzos de los 2000, con películas como las de León de Aranoa, pero también desde Berlanga, incluso las comedias de Paco Martínez Soria eran comedia social. En La deuda lo social es un detonante para el thriller, es una drama social y también es un drama emocional.

No eres solo el director, eres también el protagonista.

No iba a ser así. El personaje de Lucas tiene muchas cosas intrínsecas a mi personalidad: mi relación con mi abuela, mi relación con la calle, mis experiencias diarias. Es algo que no tengo que preparar, porque lo he vivido. Pero en esos momentos yo no quería interpretar al personaje, porque me gusta disfrutar de la dirección de actores, de dar las herramientas actorales a los compañeros y compañeras con los que trabajo. Y cuando estoy actuando, no lo consigo del todo. Si al final interpreto al personaje es puramente por circunstancias del rodaje. La película se adelantó, por Charo, quien interpreta a Antonia, por su estado vulnerable. Yo había trabajado con 15 o 20 actores, compañeros míos. No hago pruebas, sino que ensayo y ahí yo ya veo por dónde puedo tirar con cada uno y que representa cada uno al personaje. Había mucha gente que estaba preparada para hacer este pasaje, actores muy conocidos, muy amigos, con mucho talento, pero Charo cayó en la residencia y yo vi el peligro de no poder trabajar con ella. En esos momentos, no podía dar en dos semanas el texto a un compañero, aunque solo fuera por deferencia, porque suelo ensayar unos tres meses antes de rodar. Entonces, diversas personas cercanas, cuando vieron la conexión que yo tenía con Charo, me dijeron que era yo quien tenía que hacerlo.

tracking