Galardones
Francisco Serrano, Premio Tusquets de Novela
El autor define a ‘El corazón revolucionario del mundo’, su obra ganadora, como «una historia de terroristas enamorados»

Francisco Serrano gana el Premio Tusquets con la obra 'El corazón revolucionario del mundo'.
El autor extremeño Francisco Serrano ha ganado la XXI edición del Premio Tusquets Editores de Novela con la obra El corazón revolucionario del mundo, el hipnótico relato de una célula anticapitalista en los años setenta que el propio autor ha definido como «una historia de terroristas enamorados». El jurado ha acordado premiar la obra de Serrano entre las 366 que se habían presentado.
Según el jurado, El corazón revolucionario del mundo revela «un narrador de prodigiosa inventiva, con una sorprendente capacidad de sugerencia y a la vez de precisión, que domina, como pocos autores, la acción, la angustia y la sucesión de los episodios, que parecen abrirse camino en la bruma del pasado». Serrano describe con un inusual magnetismo la forma de situarse en el mundo de la protagonista, Valeria, a la vez que sugiere y juega con maestría con las elipsis para contar en paralelo un proceso de recuperación de la autoestima, de enamoramiento y de liberación.
Francisco Serrano (Guareña, Badajoz, 1982) es autor de las novelas Perros del desierto (2012), Hajira (2018) y En la costa desaparecida (2020) y ha participado en el volumen colectivo de relatos titulado Prosa inmortal. En la actualidad forma parte de la asociación cultural HUL (Hostia Un Libro), que organiza el festival homónimo «sobre microedición y guantazos», y codirige además el pódcast Rancho Drácula sobre cultura popular.
Serrano, que se considera «un humilde escritor de terror y fantástico», confesó que siempre ha tenido «un gran fascinación por los forajidos», figura que ya trató en obras anteriores, en la que le interesa «explorar la tensión entre su romanticismo y la realidad, mucho más cruda, de la que se extrae el mito».
La gente, añadió, siempre siente afinidad o una simpatía natural por el ladrón de bancos, por el bandolero, por cualquier iteración del rebelde que se niega a vivir bajo las normas de un sistema opresivo. «Sin embargo, una vez desvanecido el halo romántico, lo que queda es mucho más oscuro, mucho más turbio», dijo.
En El corazón revolucionario del mundo vuelve sobre esa idea tomando como referente el terrorismo en los años 70 del siglo XX y sus contradicciones fundamentales, inspirándose en personajes como Carlos el Chacal o la banda armada Baader-Meinhof, «epítomes de un complejo y violento momento histórico, tan fáciles de romantizar como de abominar».