Más de Deportes

Deportes Exgrana

David Goldar, último escollo antes del play off

David Goldar, que militó la pasada temporada en el Nàstic, es uno de los puntales de la 
UD Ibiza

Juanfran Moreno

Whatsapp
David Goldar en el partido con el Ibiza en el Nou Estadi.FOTO: FABIÁN ACIDRES

David Goldar en el partido con el Ibiza en el Nou Estadi.FOTO: FABIÁN ACIDRES

La historia de David Goldar con el Nàstic es tan efímera como intensa. Uno de esos amores de verano que apenas dura unos meses, pero deja huella. El central gallego llegó a la entidad tarraconense hace dos veranos procedente del Cornellà y con la intención de ser uno de los nuevos líderes del nuevo proyecto grana que terminaba de aterrizar en Segunda B procedente del fútbol profesional.

Bastaron pocas semanas y partidos para entender que la figura de David Goldar era la que todo vestuario quiere y necesita. Un futbolista comprometido, talentoso y con capacidad para liderar tanto dentro como fuera del terreno de juego. Por ello fue un futbolista muy valorado por Xavi Bartolo y posteriormente por Toni Seligrat.

Acumuló 23 partidos con la zamarra grana (22 de ellos como titular) en un curso en el que actuó tanto de defensa como de mediocentro. La plaga de lesiones en la medular obligó al gallego a adelantar su posición y lo cierto es que ofreció actuaciones de alto valor. Se adaptó y cumplió. De hecho, fue junto con Brugui el futbolista más regular de aquella temporada que terminó de manera abrupta por el coronavirus y con un claro sabor amargo en la boca de los aficionados granas.

Goldar enamoró a la afición por su calidad sobre el terreno de juego y por la claridad de sus palabras. Fue un año desastroso en el que salir ante los medios era una tortura porque siempre se exigían explicaciones firmes para el año tan negativo que se estaba completando.

El gallego nunca rehuyó de la responsabilidad y analizó siempre con frialdad y coraje la delicada situación del equipo. La temporada finalizó antes de lo esperado, pero el aficionado tarraconense coincidía en que Goldar era una de las pocas buenas noticias que le habían ocurrido al Nàstic en la temporada 2019-2020.

Nadie pensaba que los caminos del gallego y la entidad tarraconense se iban a separar solo un verano después de su llegada. Si había habido un rendimiento que había ofrecido un rendimiento mayúsculo era el de David Goldar, pero a veces el fútbol trae sorpresas que nadie espera. El defensa recibió una propuesta más que tentadora de otro de los proyectos más ambiciosos de la Segunda B como es el Ibiza. Le sedujo desde un primer momento y la puso encima de la mesa del Nàstic. Fueron semanas de duras negociaciones porque al conjunto grana le interesaba un jugador que hoy en día es conocido por todos.

Un intercambio positivo

Fran Carbia, que era propiedad del Ibiza y había estado cedido durante la segunda vuelta de la pasada temporada en Tarragona, era uno de los objetivos principales de la dirección deportiva para la nueva temporada. La partida estaba en la mesa. Había dos peones que querían cambiar de blanco a negro. Se terminó haciendo en un acuerdo entre clubes que terminó con el gallego en Ibiza y el tarraconense de vuelta al Nàstic. Ambas partes se dieron por satisfechas y lo cierto es que es el tiempo ha demostrado que ambos equipos salieron ganando con ese intercambio.

Porque David Goldar es el líder indiscutible del Ibiza y ha dado continuidad al gran rendimiento ofrecido en Tarragona. 22 partidos suma en lo que va de curso a los que ha añadido cuatro goles, sacando a relucir su gran juego aéreo en las jugadas a balón parado.

Tampoco le ha ido mal a un Fran Carbia que es el máximo goleador del Nàstic en liga con seis goles y se ha adueñado de la banda izquierda en la segunda parte de la temporada. Además, el futbolista que llegó para suplir a David Goldar también llegó de la entidad celeste. Alex Quintanilla firmó por el Nàstic tras militar un año en el Ibiza y su temporada ha sido sencillamente espectacular.

En el Nou Estadi, Goldar ya avisó que respeta a su pasado, pero que ahora defiende los colores del Ibiza y eso implica que su rendimiento no admite fisuras. Se comprobó en el feudo grana en el que el gallego completó una actuación impecable junto al resto de su equipo. De la mano firmaron un excelente ejercicio defensivo que le valieron para ser el único equipo que podrá presumir esta temporada de haber ganado en Tarragona.

Al acabar el partido todo fueron sonrisas y saludos con sus compañeros, y por supuesto, con la gente del bar. Hoy, Goldar espera al Nàstic en Can Misses. Es el último escollo antes del play off. Basta un punto para sellarlo. El gallego será enemigo íntimo por un día. Suerte para el futuro, menos para mañana.

Temas

Comentarios

Lea También