Infraestructuras
Esta línea eléctrica traerá a Tarragona el equivalente a la energía de tres reactores nucleares
La renovación del eje Escatrón-Els Aubals-La Secuita, con una capacidad de 3 gigavatios, entrará en breve en fase de exposición pública, con unos 1.300 propietarios implicados

Polígono Norte del polo petroquímico de Tarragona, el destino principal de la electricidad que traerá esta nueva infraestructura.
El proyecto de renovación de la línea de transporte de electricidad Escatrón (Zaragoza)-Els Aubals (Ribera d’Ebre)-La Secuita (Tarragonès), que tiene previsto proporcionar a la demarcación de Tarragona unos 3 GW de electricidad (el equivalente a tres reactores nucleares como los que hay en Ascó y Vandellòs), entrará de forma inminente en fase de exposición pública, con un trazado de 181 kilómetros no lineales (es decir, con ramales) y unos 1.300 propietarios implicados.
El mapa de una infraestructura estratégica
En breve está previsto que se publique el listado de bienes y derechos en el trazado por donde discurre esta infraestructura estratégica para la descarbonización del polo petroquímico de Tarragona, que debe servir también para consolidar proyectos tractores tan relevantes como la candidatura de Móra la Nova a albergar una de las cinco gigafactorías de Inteligencia Artificial que habrá en la Unión Europea, además de otros proyectos industriales claves para el sur de Catalunya.
Cuando esté finalizada (unos tres años de ejecución a partir del cierre del proceso de tramitación), permitirá incrementar notablemente la capacidad de transporte en esta línea, que hoy está dimensionada en menos de 500 MW (el equivalente a medio reactor nuclear), renovando por completo un eje que hoy cuenta con 148 kilómetros lineales entre Aragón y Catalunya. El objetivo es desplegar una nueva línea con doble circuito de 400 y 220 kilovoltios (kV) -dos cables que compartirán el mismo soporte y que seguirán en gran medida el trazado de la actual línea- para que, cuando esté finalizada, se inicie el desmantelamiento de la infraestructura construida a finales de la década de los años sesenta.
Entre los 1.300 propietarios con los que mantendrá conversaciones Redeia -de quien depende Red Eléctrica de España (REE), encargada de la operación y el transporte de electricidad en España- habrá propiedades afectadas por la nueva línea, pero también desafectadas, con tramos en los que desaparecerán las actuales estructuras sin que otras nuevas las sustituyan.
Trinidad Sala, delegada regional nordeste de Redeia, explica la razón del cambio de trazado en algunos tramos: «El objetivo es seguir lo máximo posible en paralelo con el trazado actual, porque la actual línea ha de continuar en servicio mientras se construye la nueva, y por temas de seguridad no nos podemos acercar a menos de 50 metros de la línea actual». En algunos tramos, sin embargo, la distancia será mayor.
«Buscamos el trazado óptimo con las condiciones actuales del territorio» (Trinidad Sala, Redeia)
La razón es que, a diferencia de finales de los años sesenta, cuando esta infraestructura se construyó a base de tiralíneas, con tramos rectos que buscaban la mínima distancia entre punto y punto, «hoy tenemos zonas de protección ambiental, nuevas viviendas aisladas que se han construido donde hay la actual línea, nuevas infraestructuras... incluso tramos de línea que hoy transcurren dentro de municipios, y que con la nueva línea buscaremos alejar», explica Trinidad Sala. «Buscamos el trazado óptimo con las condiciones actuales del territorio, y será un trazado más eficiente», asegura.
La más importante de España
El proceso de tramitación de esta nueva línea de transporte eléctrico arrancó el pasado mes de junio, después de que Redeia mantuviese encuentros con los 42 municipios implicados (33 de ellos en Catalunya -todos en la demarcación de Tarragona-, más otros 9 en Aragón) para explicar la motivación y la necesidad de este proyecto incluido en la planificación eléctrica 2021-2026, que aprueba el Consejo de Ministros cada cinco años.
Ahora, con la puesta en marcha de la fase de información pública, que estará abierta durante 30 días desde su fecha de publicación, se abre un periodo de comprobación de titularidades, alegaciones y negociación con los propietarios, que podría alargarse entre tres y cuatro meses.
El presupuesto de la renovación de la línea Escatrón-Els Aubals-La Secuita, con unos 200 millones de euros, acompaña lo que según explica Trinidad Sala es hoy el proyecto de transporte de electricidad «más importante de Catalunya, y de los más importantes de la Península, si no el más importante».
La ambición es grande, las expectativas muy altas. El tramo final de esta línea de transporte contará con un ramal de 220 kV que partirá de la subestación de La Selva para enlazar con la nueva subestación Francolí, en Vilallonga del Camp, hoy en construcción, que tiene como destinatario principal el polo petroquímico de Tarragona.
Emplazada en el límite del término municipal de Vilallonga del Camp junto a El Morell, conectará con la línea de 220 kV El Morell-Perafort. Con una inversión de 5,1 millones de euros, se espera que esté finalizada a finales de este mismo año.
Junto a este ramal de 220 kV que conectará las subestaciones de La Selva y Francolí, la línea seguirá, con el circuito de 400 kV, hasta la subestación de La Secuita, donde se conectará con otras líneas existentes de 220 kV y 400 kV.
Con la fase de negociaciones con los propietarios a punto de empezar, Trinidad Sala asegura que «pondremos todos los esfuerzos y recursos posibles para llegar a consensos, explicando que esta línea está pensada para llegar a todas las necesidades territoriales; para la descarbonización de la petroquímica, pero también para abrir oportunidades a nuevas inversiones».