Agroalimentario
Grup Unió, en Reus, releva a su director general por "pérdida de confianza" y reorganiza sus finanzas
El mayor grupo cooperativo agrario de Catalunya, con 147 cooperativas asociadas y 221 trabajadores, renegocia con las entidades financieras las condiciones de 65 millones de euros en inversiones, deuda y circulante para encarar una nueva etapa

Instalaciones del Grup Cooperatiu Unió en Reus.
El Consejo Rector del Grup Cooperatiu Unió, con sede en Reus y 147 cooperativas asociadas, acordó el 6 de noviembre el relevo en su presidencia y la destitución de David Miralles como director general "por una clara pérdida de confianza" en su capacidad de gestión, en palabras del nuevo presidente del grupo, Josep Maria Aubareda, que sustituye a Josep Pere Colat en el cargo. En una nota, este grupo cooperativo -el mayor de Catalunya en el sector agrario, con una facturación de 132 millones de euros en 2024 (últimos datos disponibles), 24 centros de trabajo propios y presencia en Catalunya, Comunitat Valenciana, Illes Balears, Aragón y Extremadura- anunciaba el inicio de "un proceso de relevo en la presidencia y en la dirección general de la entidad, con el objetivo de impulsar una nueva etapa centrada en la transparencia, el buen gobierno y la eficiencia en la gestión".
El primer encargo de la dirección colegiada entre el Consejo Rector y el Comité de Dirección durante este período de transición -hasta incorporar una nueva dirección general "antes de 15 días", según Josep Maria Aubareda- será la reorganización de las finanzas del grupo. Con este objetivo, el Grup Cooperatiu Unió acelerará la revisión y renegociación con las entidades financieras con las que trabaja de las condiciones de 65 millones de euros en inversiones, deuda y circulante.
El primer tramo en esta reorganización financiera, con un importe de 13 millones de euros, corresponde a una partida destinada a inversiones, que según explica en declaraciones al Diari de Tarragona Fran Olivé, director de Administración y Finanzas de este grupo, debe servir para "introducir mejoras de productividad en un entorno de crecimiento". El segundo tramo, con 22 millones de euros, se centra en reordenar deuda del grupo, mientras que el tercero, con unos 30 millones de euros, corresponde a la renegociación de las condiciones de las líneas de circulante existentes.
Escenario de crecimiento
Desde este grupo cooperativo, del que dependen entre 15.000 y 20.000 familias, se insiste en que el relevo en la presidencia y la dirección general no presupone que la situación empresarial del grupo sea alarmante. "Tenemos el equipo técnico, tenemos los clientes y los mercados internacionales -asegura su presidente, Josep Maria Aubareda-, y confío en que en quince días como máximo tendremos una nueva dirección general", que tanto podría buscarse fuera como derivar de una promoción interna. La "clara pérdida de confianza" en la figura de la dirección general que había pilotado este grupo en los últimos tiempos, sin embargo, ha hecho inasumible un proceso de relevo que no contemplase su salida inmediata y el inicio de este interinaje directivo.
La posibilidad de afrontar tensiones de tesorería si no se tomaban decisiones fue el detonante en la decisión del Consejo Rector del 6 de noviembre. En ningún caso, explica el director de Administración y Finanzas, Fran Olivé, "hay previsión alguna" de medidas como un ERTE o un procedimiento concursal. "Se ha hecho frente absolutamente a todos los pagos -explica Fran Olivé-, y lo que hemos de hacer ahora es un acuerdo para dar sentido a las perspectivas de crecimiento que tenemos, con un proyecto de crecimiento en frutos secos que, en un futuro, supondrá más ventas, con una mayor entrada de materias primas".
En este escenario de crecimiento, desde Grup Cooperatiu Unió explican que es necesario adelantarse a una posible situación de tensión de tesorería a la que podrían llegar en un futuro si no se toman hoy decisiones como la reorganización financiera que están acometiendo. Unas decisiones que, según relatan, no estaba tomando la dirección general destituida el 6 de noviembre. "Las cosas son como son -explica Josep Maria Aubareda, nuevo presidente de Grup Cooperatiu Unió-, y se apartó al presidente y al director general, al cual se cesó, pero no querríamos crear alarma con estas decisiones".
En la nota divulgada por este grupo cooperativo dedicado principalmente al vino, el aceite de oliva, la almendra y la avellana, destacan "la continuidad de todas las actividades y proyectos en curso", además de la puesta en marcha de "medidas para revisar y mejorar los mecanismos de gestión y control, así como para seleccionar la dirección más adecuada que encabece esta nueva etapa". Una nueva dirección que, en palabras de Josep Maria Aubareda, presidente de Grup Cooperatiu Unió, "tendrá que reestructurar alguna cosa".
"Desde el Grup Cooperatiu Unió -concluye la nota- se quiere transmitir un mensaje de tranquilidad y confianza. La actividad de la entidad continúa con total normalidad, y el compromiso con las cooperativas socias y los socios productores, así como el propósito y los valores consolidados durante más de 80 años, se mantienen intactos".