Laia Sanz: «El Dakar en coche fue mejor de lo esperado»

La piloto catalana asistió al Karting Salou para ofrecer una demostración con su kart, con el que entrena con la vista fijada en su segundo Dakar a cuatro ruedas

05 abril 2022 14:40 | Actualizado a 05 abril 2022 14:49
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Cada vez quedan menos vehículos a motor que se le resistan a Laia Sanz (Corbera de Llobregat, 1985). El pasado mes de enero completó su primer Dakar a cuatro ruedas, el duodécimo en total. «El objetivo era acabar y coger experiencia» afirma la catalana, pero también destaca que «cumplimos con un resultado mejor del que podíamos esperar». El resultado final fue realmente satisfactorio. Quedó vigesimotercera en la clasificación final y fue la primera mujer y la mejor debutante en la clasificación absoluta FIA.

Sin embargo, el salto a las cuatro ruedas ha comportado cambios en sus rutinas de entrenamientos. «Con las motos, estaba acostumbrada a entrenar cada día, pero con el coche no es posible por el presupuesto que supone». Ante este problema, Laia Sanz ha arrancado también con los karts. «Es una manera asequible de tener buenas sensaciones, entrenar y ponerse en forma», destaca la piloto.

Con su nueva «bestia» a punto, Laia Sanz fue la encargada de estrenar la temporada 2022 en el Karting Salou. El circuito había preparado una gran fiesta para recibir a la mejor piloto catalana de la historia: música, buen ambiente y un rey de la pista. Además, para ponerle la guinda a la jornada, el cielo respetó al espectáculo. Después de unos días con un tiempo deprimente, el sol volvió a salir como si estuviese esperando el momento idóneo.

Antes de que Sanz apareciera en escena, el ambiente ya empezó a tomar forma. Sobre todo con un par de despedidas de solteros que dieron colorido a la estampa de la terraza del Karting. Pero lo verdaderamente importante sucedió cuando la experta tomó el volante.

Con los primeros ruidos del motor, las personas que se encontraban en la terraza se agolparon en la zona que da a la pista. Algunos incluso subían encima de los bancos para no perderse ni un detalle. Los más pequeños, trataban de encontrar su hueco entre la multitud para observar de qué iba todo eso.

Cuando Laia empezó a rodar, todos los ojos se fijaron definitivamente en ella. Cada vez que pasaba por la recta más cercana al bar, muchos la arengaban como si estuviese en una carrera. Otros comentaban con expresiones de estupefacción la jugada. «Ha hecho unos 41 segundos», resaltaba un hombre en relación a lo que había tardado en hacer el circuito según sus cálculos. La exhibición sirvió, más allá de dejar al público con la boca abierta, para dar el pistoletazo de salida al rey de la pista.

Los pilotos que participaban se dividieron en siete tandas de once karts como máximo. Los diez mejores tiempos, iban a pasar a la final. En esa última carrera, la tensión fue mínima para nombrar un ganador. Un piloto brasileño, bajo el sobrenombre de Paulinho Senna, dominó con puño de hierro la final. El sobrenombre procede evidentemente de Ayrton Senna, un referente para Paulinho Mateus, habitual en el Karting Salou. «Me lo he pasado súper bien, es un ambiente muy sano para estar a gusto», comentaba Paulinho después que Laia Sanz le entregara el premio. El campeón explicaba que se trata de «una pista muy técnica». Por otra parte, quiso quitar un poco de mérito a su gran victoria señalando que el kart que le había tocado «era muy bueno».

Tras la competición, Laia Sanz volvió a ofrecer dos demostraciones más, mejorando incluso la inicial. A pesar de que era la primera vez que se la veía en público subida a un kart, naturalmente ya había probado este vehículo mucho antes. «Siempre que tenía la oportunidad, iba a los karts. Recuerdo mucho el viaje de fin de curso», relata. Además, bromea con el hecho que, cuando rueda con amigos, «es bastante picada». No pierde el gen competitivo en ningún momento.

Con ese espíritu de darlo todo cuando se sube a un vehículo, ya prepara el próximo Dakar. Sanz califica esta etapa de adaptación como «un impase», aunque la transición por la que pasa no le impide mirar a lo alto. «En el Dakar 2022 pinchamos mucho y nos paramos bastante, pero esta experiencia nos ayudará a mirar más arriba». La preparación empieza ya. La piloto cuenta que están desarrollando «un buen proyecto para el año que viene». La incógnita que falta por despejar será saber hasta dónde va a llegar en su carrera de récord.

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