Patti Smith dice que Arthur Rimbaud fue «el primer punk». En ‘Una temporada en el infierno’ redefinió los cauces de la poesía. Sus resonancias influenciaron a una generación de artistas de distintas disciplinas que han encontrado en la obra del poeta francés una fuente inagotable de inspiración. Tengo su foto en mi muro de personas importantes. Tienes unos ojos claros. Es un niño. Fue el poeta niño. A los dieciocho años poco más tenía que añadir. Pudo imprimir pocos ejemplares como autor independiente. La mayoría de estos quedaron almacenados en la imprenta debido a la falta de pago. Pocos días antes de cumplir 19 años y abandonar para siempre la literatura, Rimbaud consiguió algunos ejemplares que pudo costear y los distribuyó entre sus amigos. Así, la obra sobrevivió de mano en mano hasta ganar relevancia a principios del siglo XX. Paul Verlaine se enamoró de él. Lo abandonó todo y acabó pegándole un tiro en la mano. Fue sentenciado a dos años en prisión y al pago de una multa por pruebas de sodomía en medio de una relación amorosa y caótica. Arthur Rimbaud -como todos los autores malditos- expresó mejor que nadie la violencia de una época que estalla ante la llegada de un nuevo mundo. Las convenciones, las categorías. Todo por los aires. Rimbaud es el poeta que necesitamos leer ahora.