Agua
Riudecanyes, sobre el riego de 2026: "Si dependiese de nosotros, sería normal"
El buen estado del pantano hace prever a la Comunidad de Regantes que, una vez llegado el verano, las reservas de agua sean las adecuadas para poder ofrecer el primer riego normal desde 2021

El pantano ha llegado al 100% durante esta última semana de enero.
La Comunitat de Regants del Pantà de Riudecanyes afronta el próximo verano con cierto optimismo después de cinco años sin una campaña de riego normalizada. Las últimas lluvias han hecho mejorar notablemente la situación de los embalses y abren la puerta a recuperar la situación hídrica previa a la sequía de los últimos años. Aun así, los gestores del embalse señalan que la decisión definitiva dependerá de la evolución de la primavera y de los acuerdos que adopte la comisión de desembalse, celebrada con la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) y otros actores competentes.
Tras el paso de varios temporales de lluvia y nieve por el territorio en la última semana de enero de 2026, el pantano de Riudecanyes alcanzó el 100%. Incluso se aprovechó el buen estado del pantano y este jueves se abrieron las compuertas para desembalsar con agua, una maniobra que desde hace años solo podía hacerse en seco.
La buena situación hídrica hace que la Comunitat de Regants quiera seguir adelante con un riego lo más normal posible. La previsión actual es positiva: «La previsión es que se pueda tener con normalidad. Si fuera por la Comunitat, el riego a estas alturas sería normal», explica Miquel Àngel Prats, administrador de la Comuntat de Regants del Pantà de Riudecanyes, siempre condicionada a la gestión conjunta del agua del pantano de Siurana. Aun así, quieren ser prudentes: «Tenemos que esperar a la primavera para ver qué se acuerda en la comisión de desembalse», señala el responsable.
Pendientes del agua de Siurana
En este sentido, Prats remarca que la clave será la cantidad de agua que se pueda desembalsar desde Siurana hacia Riudecanyes. Una decisión que no depende únicamente de ellos, sino que debe pasar por la ACA y la comisión de desembalse, formada por otras entidades como Unió de Pagesos o el GEPEC-EdC. «Más que nada, dependerá de lo que se pueda bajar de Siurana, junto con lo que tenemos en Riudecanyes», apunta. Con el agua que hay almacenada solo en el embalse del Baix Camp, explica que no hay suficiente agua para ofrecer la dotación habitual a los usuarios del pantano y, por este motivo, se debe realizar el trasvase de cuencas.
A pesar de esta incertidumbre, los regantes continúan pendientes de la evolución del pantano de Siurana. Si este embalse llega al 50 % de su capacidad, «nos daría un respiro y una seguridad», concluye Prats, consciente de que la gestión del agua seguirá siendo un equilibrio delicado en un contexto de sequía estructural en el Baix Camp.
Incertidumbre en la gestión
Teniendo en cuenta la situación, habrá que ver qué se acaba decidiendo en la comisión de desembalse, que determinará cómo será el riego de este 2026. Eso sí, desde la Comunitat de Regants celebran especialmente las lluvias de los últimos meses, teniendo en cuenta que diciembre y enero suelen ser los meses más secos del año. «En un mes han caído más de 200 litros, un poco más de un tercio del agua que había caído a lo largo de un año de sequía», destaca el administrador, un hecho que ha contribuido de manera decisiva a revertir la situación.
Los agricultores piden que Reus tome el agua ya
Los agricultores también han movido ficha por su parte. Para asegurarse de que tendrán agua para la campaña de riego, han pedido al Ayuntamiento de Reus que tome ahora el agua que le corresponde (más de un 30 %), aprovechando que hay agua que se está desperdiciando. El pantano llegó al 100 % el pasado martes y, desde entonces, hay agua que está desbordando de manera natural por la presa.
La petición la hizo Unió de Pagesos a través de un comunicado, en el que pedían de manera expresa que Reus priorizara su consumo de agua con agua del pantano ahora que se está desperdiciando, en lugar de hacerlo en verano, como es habitual. De este modo, Reus consumiría parte del agua a la que tiene derecho, no se desperdiciaría agua por desbordamiento (esta que no se utiliza va directamente al mar) y los agricultores podrían disponer de un mayor porcentaje de agua para regar una vez llegado el verano.
Desde el consistorio reusense aseguran que continuarán trabajando de la mano de los agricultores, de la misma manera que lo han hecho en estos últimos años, en los que han tenido en cuenta las peticiones del sector.