Sucesos
Los vecinos de Reus afectados por el incendio lamentan los daños en sus casas: "Es un pirómano"
El fuego dañó los locales del edificio más cercano, rompió ventanas y quemó el cableado. Los vecinos denuncian que la batería de contenedores no cumple los criterios de seguridad

El incendio obligó a desalojar a los vecinos del edificio afectado.
Un incendio en varios contenedores de basura de la calle Lepant de Reus, la madrugada de este sábado 31 de enero, se propagó hasta la fachada del edificio más próximo y obligó a desalojar a los vecinos. El fuego afectó especialmente a los locales situados en los bajos, la Escuela de Moda Olivia Garzón y la peluquería Nuevas Formas. El taller de costura sufrió la rotura de ventanas y la fusión del cableado, mientras que la peluquería todavía no ha podido subir las persianas del local. Dos vehículos estacionados en la acera de enfrente también sufrieron quemaduras en la carrocería. A pesar de los daños materiales, no hubo que lamentar heridos.

Interior del taller de costura afectado por el incendio, que ha sufrido la rotura de las ventanas.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron tres dotaciones de los Bombers, que recibieron el aviso a las 00.36 horas. Según explica Montse, vecina del primer piso del edificio afectado, el fuego se inició en uno de los contenedores de papel y se propagó rápidamente al resto. Las llamas acabaron afectando al revestimiento del inmueble, ventanas, persianas y cableado, lo que provocó también una interrupción temporal del suministro de gas.
El tipo de ventana evitó consecuencias mayores. «Tenemos cristales de doble cámara. Se nos rompió el exterior, pero el interior no. Por suerte, eso hizo que el humo no entrara», explica la vecina, que asegura que el incendio «ha sido provocado de forma intencionada», un extremo que -según afirma- «los Mossos ya tienen en conocimiento».
La vecina relata que ella y su marido se habían quedado dormidos en el sofá del comedor cuando una serie de golpes y explosiones los despertaron. «Miramos a la calle y estaba todo ardiendo, había mucho fuego y mucha luz», recuerda. Los Mossos les alertaron inmediatamente desde la vía pública y les indicaron que cerraran ventanas y persianas, que -según explica- acabaron cediendo por el propio calor de las llamas.

Uno de los coches afectados en la carrocería.
«Teníamos dudas de si quedarnos o bajar», apunta Montse. Al cabo de unos diez minutos, los Bombers comenzaron a subir piso por piso. «Nos avisaron de que saliéramos porque empezaba a haber mucho humo». Los vecinos permanecieron en la calle hasta las cuatro de la madrugada, cuando recibieron el visto bueno de los cuerpos de seguridad para regresar al edificio, una vez comprobado que no se había filtrado monóxido de carbono ni existían puntos calientes en el interior.
Por su parte, Olivia Garzón, responsable de la Escuela de Moda, lamenta que los servicios municipales quisieran colocar nuevos contenedores hacia las 13 horas, «antes de que se hubiera realizado el peritaje». También recuerda que los vecinos ya habían denunciado previamente al Ayuntamiento la ubicación de esta batería de contenedores, situada -según expone- a menos de tres metros de los bajos y del primer piso del edificio, y con afectación sobre la visibilidad del paso de peatones cercano. «Hemos podido restaurar la luz, pero tenemos dos persianas que no podemos subir», apunta la propietaria del centro de costura.

El fuego obligó a desalojar a los vecinos del bloque afectado.