Energía renovable
Novedades sobre los molinos del Baix Camp: la Generalitat publica un primer informe negativo
Los municipios afectados ven el informe como una victoria y exigen la paralización inmediata de los parques eólicos

Imatge d'arxiu d'un aerogenerador a Vilalba.
La Generalitat de Catalunya ha emitido un primer informe desfavorable sobre el controvertido proyecto de parque eólico en el Baix Camp, que contempla la instalación de seis aerogeneradores de gran tamaño y una línea eléctrica de evacuación que atravesaría varios municipios de la comarca.
Se trata de un informe que ha publicado la Comissió Territorial d'Urbanisme del Camp de Tarragona. En este, se destacan diversos puntos que los ayuntamientos ya señalaron en los recursos presentados en cuanto se presentó el proyecto.
¿Qué dice este informe de la Generalitat?
El informe de la Comisión Territorial de Urbanismo coincide con los argumentos presentados por los ayuntamientos y considera que los seis aerogeneradores no encajan en el entorno. Según el dictamen, los molinos romperían el paisaje rural del Baix Camp, alterarían el mosaico agrícola y provocarían una pérdida importante de valor paisajístico, social y cultural, hasta el punto de calificar el impacto visual del proyecto como una auténtica “molestia”.
El documento también cuestiona la necesidad de construir una línea eléctrica de casi 30 kilómetros hasta la subestación de La Pobla de Mafumet, cuando existen otras mucho más cercanas, como las de Cambrils o Reus. Además, critica que el trazado atraviese varios municipios y la plana agrícola del Camp de Tarragona, sin aprovechar corredores ya existentes como carreteras, líneas ferroviarias u otras infraestructuras.
Finalmente, el informe concluye que el proyecto daña los espacios agrarios y no urbanizables, incumple los criterios de desarrollo sostenible y no es compatible con el planeamiento territorial ni con la legislación urbanística vigente. Por estos motivos, la Generalitat considera que la ubicación propuesta no es adecuada y emite un informe desfavorable sobre el proyecto.
Valoración de los ayuntamientos
Con este primer informe negativo en manos de la Generalitat, los ayuntamientos esperan que la administración autonómica dé pasos definitivos para detener la iniciativa antes de que avance a fases más avanzadas de tramitación.
Aún así, están pendientes del resto de informes que tiene que publicar la Generalitat (de la Agència Catalana de l’Aigua, el Departament de Cultura, etc.) y también de cómo la empresa promotora se posiciona delante de este primer informe.
El proyecto: seis parques eólicos y 30 km de línea de alta tensión
El proyecto, promovido por la empresa Tesera Energía SL en los términos municipales de Montbrió del Camp y Riudecanyes, prevé la construcción de seis molinos de más de 150 metros de altura y una línea de muy alta tensión de casi 30 kilómetros que pasaría por localidades como Riudoms, Vinyols i els Arcs, Reus, Vila-seca, Constantí y La Pobla de Mafumet para conectar la energía generada con instalaciones industriales.
La oposición al plan ha sido amplia en el territorio. Varios consistorios —entre ellos Montbrió del Camp, Riudecanyes, Riudoms y Vinyols i els Arcs— han encargado informes jurídicos y ambientales contrarios a la iniciativa y los han remitido a la Generalitat con el objetivo de paralizar su tramitación. Estos documentos señalan que la infraestructura propuesto no se ajusta adecuadamente a los planes urbanísticos municipales, ocuparía de forma indiscriminada suelo agrícola y afectaría de manera significativa al paisaje rural.
Además de los informes municipales, la plataforma ciudadana ‘Aturem els Molins’ ha movilizado a la población local con la recogida de más de 2.500 firmas para reforzar las alegaciones presentadas. La entidad y las cooperativas agrícolas de la zona han denunciado que los molinos y su línea eléctrica podrían perjudicar actividades económicas clave de la comarca como la agricultura y el turismo, además de amenazar hábitats naturales de especies protegidas.
El rechazo institucional y vecinal se suma al argumento de que el proyecto ha sido fragmentado en seis expedientes distintos (uno por cada aerogenerador), lo que, según los opositores, pretende aprovechar supuestamente la figura de “miniparques eólicos” para agilizar trámites, aunque en realidad se trata de un único desarrollo energético de gran envergadura.