Internacional
Los venezolanos en Tarragona viven la captura de Maduro entre la esperanza y la expectación
Tarragona acoge a más de un millar de venezolanos y Reus a casi 600

Ciudadanos venezolanos llegan, la madrugada de este sábado, a la frontera con Colombia, tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas norteamericanas
La comunidad venezolana en la demarcación de Tarragona ha recibido la noticia de la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de las fuerzas armadas norteamericanas, la madrugada de este sábado, con una mezcla de esperanza y expectación.
Tarragona acoge a una importante muestra de la diáspora venezolana en Catalunya, que se concentra principalmente en Barcelona. Es la quinta ciudad catalana con más vecinos procedentes del país latinoamericano: 1.105, según datos del Idescat. Siguen a la capital de provincia, Reus, con 594; Calafell, con 210, Salou, con 156; y El Vendrell, con 143.
En conversación con el Diari, algunos de los venezolanos residentes en Tarragona han expresado sus sentimientos de tensión ante los momentos que está viviendo su país y aunque también han descrito la esperanza con la que están siguiendo las noticias que llegan del otro lado del Atlántico.
"Siento esperanza por la posibilidad de un cambio, pero toca poner el foco en lo esencial; los derechos humanos y que no haya represalias", dice Daviana Muñoz, politóloga afincada en Tarragona desde hace siete años. "Lo más importante es que haya una transición pacífica, verificable y con garantías", añade, "la prioridad es que se evite todo el sufrimiento posible, y se opte por vías de diplomacia".
Con todo, Muñoz pide "prudencia" y recuerda que "todavía falta mucha verificación" sobre lo que está sucediendo en su país. En ese sentido, hace suyos los llamamientos de la Unión Europea y el Gobierno de España a la moderación y la desescalada y hace un llamamiento a que "se respeten los derechos humanos", tanto de chavistas como opositores, y se proteja a los civiles.
En la misma línea, Gerardo Delgado, ingeniero mecánico de 36 años y vecino de Tarragona ciudad desde hace cinco, reconoce estar "a la espera" de lo que pueda suceder. "Con mucha expectación" y cautela. "Estoy a la expectativa. No siento ni miedo, ni esperanza, ni alegría, ni miedo…", dice Delgado, que desconfía de algunas noticias que llegan de Venezuela y prefiere esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos.
Más contundente se muestra Jose Agustín Reverón, que vive desde hace poco más de un año en Salou. Presidente del partido MAS (Movimiento al Socialismo) en el estado venezolano de Monaga, Reverón tuvo que exiliarse en España y vive en la capital de la Costa Daurada como asilado político. "Siento una gran alegría. El pueblo venezolano lo que estaba viviendo era un gran miedo", explica.
"Ellos predican algo que no es real. Predican el socialismo, y eso no es un régimen socialista, es un régimen totalitario y corrupto", afirma Reverón, que reconoce que, con la captura de Maduro, se abren "muchas esperanzas". "Se acaba un régimen sumamente represivo", dice el político exiliado, que recuerda que el gobierno chavista "inhabilitó totalmente" a su partido y "robó las elecciones". "Hay que empezar a trabajar en la conformación de un nuevo gobierno", añade.
Preocupación por los familiares en Venezuela
Por el momento, todos los venezolanos en Tarragona entrevistados por el Diari explican que sus familiares que siguen residiendo en su país se encuentran bien y fuera de peligro. Aunque se muestran tranquilos por ello, reconocen seguir con tensión las noticias por si la crisis deriva en violencia.
"Ellos están preocupados en el sentido que no haya una escalada de tipo bélica, pero están calmados, informándose por Twitter, ya que los medios de comunicación de la televisión abierta no están informando absolutamente nada. Ponen dibujos animados", explica Daviana Muñoz, cuya madre vive en la ciudad venezolana de Valencia. "Hay una calma tensa, esperando a ver como se desenvuelve todo".
"Al principio hubo mucha confusión, pensaban que era fuegos artificiales de fin de año. Se escuchaban helicópteros", explica, por su parte, Gerardo Delgado, cuyos padres viven en Caracas, aunque algo alejada del centro de la ciudad. "Quitaron la luz, el agua y servicios básicos, apenas hemos podido hablar con ellos, pero sabemos que están bien, así que estamos tranquilos", añade.