Setmana Santa
Tarragona: Los presidentes de las congregaciones solo podrán serlo durante ocho años
Las entidades renuevan sus estatutos, tal como exigía el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, hace poco más de un año

Las congregaciones de la Setmana Santa de Tarragona ya han empezado a renovar los estatutos, tal como exigió el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, hace poco más de un año. El objetivo final del Arquebisbat de Tarragona es garantizar que haya movimiento en los cargos superiores de las entidades y que no se eternicen las presidencias, como ha pasado hasta ahora. Por eso, los nuevos estatutos con los que trabajan las cofradías contemplan cómo debe ser la renovación de las juntas, además de actualizar los datos históricos y patrimoniales de las entidades.
La historia empezó en diciembre del 2024, cuando el arzobispo de Tarragona emitía un decreto que daba un plazo de seis meses para renovar las presidencias de las juntas. La medida causó un revuelo importante dentro de la Setmana Santa de Tarragona. Tanto que las entidades consiguieron paralizar la exigencia y que el arzobispo rebajara el tono.
Planellas, en un segundo comunicado, pedía a las congregaciones renovar los estatutos y ponerlos al día. Los nuevos reglamentos deben contemplar que el presidente, el vicepresidente, el secretario y el tesorero de las cofradías serán escogidos por un período de cuatro años, y podrán volver ser elegidos por cuatro años más –un total de ocho años al frente de la entidad–. Pasado un nuevo mandato, podrán volver a ser escogidos. Esta limitación podrá ser ampliada a un tercer mandato, en caso de que el secretario, vicepresidente o tesorero pasen a ser presidentes. La medida, según ha explicado el Arquebisbat de Tarragona, en alguna ocasión, ha sido consensuada con las entidades.
Falta de relevo
La mayoría de las congregaciones llevan meses trabajando en los nuevos estatutos, codo con codo con personal del Arquebisbat de Tarragona. Concretamente con mosen Ignasi Durany, especialista en estos asuntos.
Algunas entidades ya han aprobado el nuevo reglamento, mientras otras están a punto de hacerlo, como la Associació de la Presa de Jesús, que tiene previsto que los socios den el visto bueno mañana. «Nos parece bien adaptarnos a los nuevos tiempos. El problema es la falta de relevo al frente de las congregaciones. No encontramos personas que quieran involucrarse a primera línea», dice Josep Ramon Tules, presidente de la Associació de la Presa de Jesús, quien lleva desde 2009 en el cargo.
Una de las entidades que hizo primero los deberes fue el Cristo del Buen Amor. Aprobaron los estatutos hace casi un año. «Nuestro reglamento era de la fundación de la congregación, en el año 1995. Entendíamos que era un texto que tenía que actualizarse y adecuarse a la normativa actual sobre las asociaciones», explica Raúl Sánchez, hermano mayor de la hermandad.