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Agua

Ematsa invierte 6,2 millones de euros en 2025 para reforzar el ciclo integral del agua en Tarragona

El plan de mejora de la red de alcantarillado ha permitido la rehabilitación de 5,5 kilómetros de tuberías

El presidente de Ematsa, Nacho Garcia, y el director-gerente, Dani Milan

El presidente de Ematsa, Nacho Garcia, y el director-gerente, Dani Milancedida

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La Empresa Municipal Mixta de Aguas de Tarragona (Ematsa) ha cerrado el ejercicio 2025 con una inversión destacada de 6,2 millones de euros destinada a actuaciones estratégicas para reforzar el ciclo integral del agua en la ciudad. El presidente de la compañía, Nacho Garcia, ha subrayado que, «en un contexto marcado por la escasez hídrica y los episodios de lluvias intensas, Ematsa ha priorizado la modernización de las redes, la mejora de los recursos propios y la innovación tecnológica para minimizar pérdidas y preservar cada gota de agua».

Saneamiento: 5,5 kilómetros renovados con tecnología innovadora

Durante 2025, el plan de mejora de la red de alcantarillado ha permitido la rehabilitación de 5,5 kilómetros de tuberías, mayoritariamente mediante el sistema de manga flexible, una tecnología que posibilita renovar los colectores sin abrir zanjas y reduce de forma significativa las molestias a la ciudadanía.

Tarragona es pionera en la aplicación planificada y preventiva de este sistema. El plan prevé la rehabilitación de un total de 32 kilómetros de red hasta 2033, con una inversión anual de 1,9 millones de euros. De forma paralela, se han inspeccionado 36,4 kilómetros de red con robots equipados con cámara, se han limpiado 6.368 imbornales y rejillas y se han realizado tratamientos preventivos contra plagas en 168 kilómetros de alcantarillado.

Drenaje urbano: preparación ante los retos climáticos

Ematsa ha avanzado en la modelización matemática de las redes de abastecimiento y saneamiento, una herramienta clave para prever y planificar actuaciones que reduzcan el impacto de episodios extremos, como las lluvias torrenciales asociadas al cambio climático.

Gracias a esta modelización se ha definido el proyecto del nuevo aliviadero de la plaza dels Carros, para el que ya se han realizado prospecciones arqueológicas y se ha iniciado la redacción del proyecto. Además, se han ejecutado actuaciones estratégicas en distintos puntos de la red para mejorar el drenaje urbano.

En la Part Baixa se han construido arquetas de grandes dimensiones que facilitan el acceso y la limpieza de la galería principal, garantizando su máxima capacidad durante todo el año. Con el mismo objetivo, se han habilitado nuevas arquetas en la Rambla Nova y en la calle Pons d’Icart.

En la calle Barcelona se ha rehabilitado la galería de aguas residuales, aumentando su capacidad en el tramo final previo a la estación de bombeo. Asimismo, se encuentra en ejecución la construcción de una gran arqueta en la confluencia de las calles Barcelona y Apodaca, que evitará la acumulación de sedimentos y mejorará la eficiencia de la infraestructura.

Para reforzar las simulaciones del sistema de modelización, se ha ampliado la red de sensores con nuevos dispositivos en la plaza General Prim y en la calle Castaños, que permiten controlar en tiempo real el nivel del agua en la galería de la Part Baixa y activar alarmas en caso de riesgo de inundación.

Abastecimiento: mejoras clave y un rendimiento del 87,4 %

Las actuaciones en la red de abastecimiento se han centrado en tramos estratégicos, como la renovación de casi un kilómetro de tuberías en la calle Tortosa, en el barrio de Torreforta, y la conexión —actualmente en ejecución— entre los sectores urbanísticos PP9 y PP10 de Campclar, que garantizará el suministro a nuevos desarrollos urbanos.

Entre las actuaciones más relevantes destaca la rehabilitación de 150 metros de tubería en el puente de acceso a la avenida Roma, suspendido sobre el cauce del río Francolí. Por primera vez en la red de agua potable se ha aplicado la tecnología de manga flexible reforzada.

Gracias a la renovación constante de la red y al sistema de detección de fugas, con 110 sensores móviles y 30 estaciones remotas, el rendimiento hidráulico se ha mantenido en un destacado 87,4 %.

Producción propia: más autonomía y resiliencia

La resiliencia y la autonomía hídrica a largo plazo han sido otra de las prioridades de Ematsa durante 2025. En este ámbito, se ha llevado a cabo la rehabilitación y el equipamiento del pozo Renau II, una captación histórica construida en la década de los ochenta.

Además, la zona de Ponent dispone ya de una nueva Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) en Bonavista, una infraestructura clave que permitirá mejorar el tratamiento del agua en este sector de la ciudad.

Depuración: inversión anual de 2,3 millones de euros

El área de depuración ha contado con una inversión anual de 2,3 millones de euros, financiada a través del canon del agua, que impulsa un proceso de mejora continua. Entre las principales actuaciones de 2025 destacan la mejora de las estaciones de bombeo de la playa Llarga y de la calle Barcelona, la instalación de nuevos caudalímetros en la EDAR de Tarragona para un control más preciso del proceso y la puesta en marcha de una nueva área de recepción y tratamiento de cisternas.

Investigación e innovación

El laboratorio de Ematsa ha reforzado su capacidad analítica con equipamiento de última generación, como un segundo cromatógrafo LCMS para detectar compuestos a concentraciones mínimas, así como nuevos analizadores de mercurio y epiclorhidrina.

Para el control en tiempo real, se han instalado cinco equipos de monitorización en línea que garantizan de forma continua la inocuidad del agua de suministro. En total, el laboratorio realiza 740 determinaciones analíticas para asegurar la calidad y seguridad del agua.

En paralelo, Ematsa participa activamente en dos proyectos de investigación para la eliminación de compuestos PFAS, en colaboración con centros de referencia como CETAQUA y EURECAT.

Compromiso social y ambiental

En el ámbito social, la compañía ha instalado cuatro nuevas fuentes refrigeradas en Bonavista, Sant Pere i Sant Pau, Torreforta y Sant Salvador, que se suman a las ya existentes en el paseo de les Palmeres y la Rambla Nova. Además, se han suministrado 7.472 litros de agua en puntos de hidratación durante 17 eventos públicos, fomentando el consumo de agua del grifo.

En materia de sostenibilidad energética, Ematsa ha autoproducido el 25 % de la energía consumida mediante sistemas de cogeneración, placas fotovoltaicas y turbinas. La flota de la empresa cuenta ya con 41 vehículos eléctricos e híbridos.

Asimismo, las 32 redes de retención instaladas en los aliviaderos del alcantarillado han permitido capturar 27.800 kilos de residuos sólidos, como toallitas, evitando que lleguen al medio ambiente durante episodios de lluvias intensas.

Finalmente, en el ámbito educativo, el programa EscolAQUA ha promovido el uso responsable del agua en 14 centros educativos, con la participación de 1.351 alumnos a lo largo de 2025.

«Todas estas actuaciones e inversiones reafirman el compromiso de Ematsa con una Tarragona más saludable, sostenible y resiliente, donde la gestión del agua contribuye directamente al bienestar de las personas y a la protección del medio ambiente», ha concluido Nacho Garcia.

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