Ciencia
Drogas psicodélicas para tratar la depresión: arranca en la URV un curso inédito en universidades
La Universitat Rovira i Virgili es la primera de España en impartir formación sobre terapias con sustancias como la MDMA o la esketamina para tratar males como la depresión

El inicio del curso, este viernes en el Centre de Formació Permanent de la Fundació URV. Las clases se prolongarán tres meses.
La URV es la primera universidad de España en impartir formación alrededor de las drogas psicodélicas aplicadas a la salud mental. En concreto, se trata de un curso que arrancó ayer en el Centre de Formació Permanent de la Fundació URV y que entronca con un línea científica ya muy afianzada sobre el potencial terapéutico de este tipo de sustancias. Las clases son presenciales y van dirigidas a profesionales de la salud mental y técnicos del ámbito social. Estos estudios vienen a solucionar la falta de aprendizaje en esos perfiles.
El curso se llama Psicoterapias Asistidas con Psicodélicos y así argumenta la universidad su programación: «Hasta ahora no ha existido ninguna formación universitaria específica sobre esta temática en el Estado español, lo que ha provocado la falta de perfiles profesionales preparados en este ámbito».
Este tipo de carencia ha repercutido en la investigación científica y en la posterior aplicación sobre los pacientes. «Esta situación dificulta la realización de estudios clínicos y la implementación de programas de uso compasivo, de los cuales podrían beneficiarse muchas personas afectadas por problemas de salud mental», explica la URV.
La URV señala que "hay una demanda creciente de profesionales cualificados en este ámbito"
«Este curso nace con la voluntad de cubrir esta necesidad formativa y contribuir al desarrollo de un marco clínico seguro, ético y científicamente fundamentado», agrega la universidad. Esta primera edición ha sido un éxito. Alrededor de 50 personas se han inscrito, con perfiles como médicos, psiquiatras o psicólogos, e incluso se ha generado lista de espera, con alumnos que no han podido entrar.
El tratamiento de trastornos mentales con estas drogas psicodélicas lleva tiempo derribando tabúes y prejuicios. La URV sostiene que «en los últimos 20 años, ha resurgido el interés por el uso de sustancias como la psilocibina o la MDMA como coadyuvantes en procesos psicoterapéuticos».
Poco a poco, este campo de investigación sanitaria ha ido tumbando algunos mitos. «Recientemente, se ha aprobado la esketamina para el tratamiento de la depresión resistente, y se espera que en los próximos años se aprueben también la psilocibina y la MDMA», añade la universidad.
«El curso ha tenido una gran aceptación. Hay gente que se ha quedado fuera», indica la directora, Maria Teresa Colomina
Este contexto «ha generado una creciente demanda de profesionales cualificados para acompañar a los pacientes durante las sesiones de tratamiento con estas sustancias». El objetivo del curso, que se prolongará durante tres meses, hasta finales de abril, es «dotar de fundamentos científicos y psicoterapéuticos para poder acompañar procesos psicoterapéuticos asistidos» y «brindar conocimientos y habilidades suficientes para llevar a cabo una práctica segura, aprendiendo a identificar posibles interacciones, contraindicaciones, efectos no deseados o perfiles más o menos susceptibles de recibir estos tratamientos».
El temario abarca contenidos como la historia contemporánea de los psicodélicos en Occidente, la antropología de los saberes psicoactivos, conciencia y filosofía de la mente, farmacología y neurobiología o interacciones peligrosas con tratamientos y medicamentos.
Abordar las adicciones
Maria Teresa Colomina, la directora del curso, se muestra satisfecha con «la gran aceptación del curso» a raíz de un tema «que ha adquirido mucha potencia, porque hay evidencia de que algunas sustancias tiene buenos resultados para abordar trastornos mentales que no tienen una cura efectiva o que son muy difíciles abordar, como las adicciones».
El abordaje será multidisciplinar. De ahí el perfil variado de los docentes: desde la medicina –entre ellos, doctores del Hospital Sant Joan–, hasta psiquiatras, psicólogos o profesores ligados a la antropología. «Son tratamientos que requieren un buen control del paciente. Tratamos de dar evidencias científicas y también enseñar cómo se tiene que intervenir, cómo hay que preparar todas estas terapias. Hemos visto aquí una oportunidad y hemos notado una gran demanda», zanja Colomina.
De la ayahuasca a los hongos o el LSD
Genís Oña, psicólogo especializado en investigación farmacológica, es el coordinador académico del curso, además de profesor. Es uno divulgadores de referencia en este campo, con publicaciones como ‘Tu cerebro con psicodélicos’. En obras de este tipo explora el recorrido de los estudios en torno a la psilocibina –el principio de los hongos alucinógenos– y la MDMA.
Estas sustancias, prohibidas y estigmatizdas, son las que más han avanzado en su camino para ser aplicadas en la salud mental. De hecho, está prevista la próxima aprobación de estos componentes. También se estudia el potencial del LSD o la ayahuasca como futuros activos de fármacos, todo ello, además, en un contexto de emergencia de la salud mental pospandemia.