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Sanidad

El Hospital Joan XXIII de Tarragona usa técnicas punteras contra el cáncer

Estas tecnologías ayudan a comprender molecularmente el tumor, cosa que permite un diagnóstico más preciso

Una muestra, a punto de ser analizada.

Una muestra, a punto de ser analizada.Hospital Joan XXIII

Carla Pomerol

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El diagnóstico y tratamiento del cáncer ha experimentado en los últimos años una evolución significativa gracias a la incorporación de tecnologías de diagnóstico molecular. El Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona, como centro de referencia del sur de Catalunya, no se ha quedado atrás y ha usado técnicas punteras que han permitido que, tanto los diagnósticos como los tratamientos, sean más precisos y personalizados.

Estas tecnologías, que forman parte del proceso asistencial habitual en pacientes con cáncer, han transformado el papel fundamental que ha tenido siempre el servicio de anatomía patológica en la toma de decisiones clínicas. Ayudan a comprender molecularmente el cáncer. Para que se entienda mejor:estudian que cambios ocurren a nivel de moléculas dentro de las células, que hacen que una célula normal se transforme en una cancerosa.

«Gracias a estas técnicas punteras sabemos en profundidad como se genera el cáncer. Somos capaces de conocer como es el proceso de transformación de las células. Vamos a las entrañas, a la molécula», explica Julieta Landeyro, patóloga responsable de la Sección de Patología Molecular del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Joan XXIII de Tarragona/Pius Hospital de Valls. Landeyro asegura que «estas nuevas tecnologías nos permiten saber que tipo de alteración molecular tiene el paciente, diseñar y personalizar el tratamiento e incrementar la supervivencia del cáncer».

Una técnica del hospital utilizando la tecnología NGS.

Una técnica del hospital utilizando la tecnología NGS.Hospital Joan XXIII

La enfermedad sigue diagnosticándose como hasta ahora, lo que se conoce como por morfología. Pero una vez se ha clasificado el tipo de tumor, es momento de elegir la técnica molecular para poder aplicar el tratamiento diana.

Una de las tecnologías más sofisticadas y utilizadas en el Joan XXIIIes la secuenciación masiva de nueva generación, lo que se conoce como NGS. Este sistema permite analizar simultáneamente un gran número de genes de un tumor e identificar las alteraciones genéticas que condicionan su comportamiento biológico. Esta aproximación ofrece una visión global del perfil molecular del cáncer que ayuda al diagnóstico y pronóstico, además de facilitar y decidir mejor cuál es el tratamiento más adecuado para cada paciente. Vamos hacía una medicina de precisión. «Hay cánceres en los que es necesario estudiar varios genes para dirigir un tratamiento oncológico personalizado.Es el caso del cáncer de pulmón», explica la especialista en anatomía patológica.

La especialista en anatomía patológica, Julieta Landeyro.

La especialista en anatomía patológica, Julieta Landeyro.Hospital Joan XXIII

De forma complementaria, el hospital tarraconense también trabaja con la tecnología Idylla, que permite estudiar un gen en concreto a través de PCR –una técnica molecular que sirve para copiar muchas veces un fragmento de ADN–.

«Es un sistema con un procesamiento muy sencillo y muy rápido, que en cuestión de hora y media puede darte resultados, a diferencia de la NGS, que es más compleja y sofisticada», explica Julieta Landeyro, especialista en anatomía patológica.

Esta tecnología, la Idylla, se utiliza habitualmente en cáncer colorectal, de endometrio o de piel, específicamente el melanoma, entre otros.

661 muestras anuales

La incorporación de estas técnicas, junto con el avance constante del conocimiento científico en biología molecular y genética del cáncer, ha supuesto también un incremento significativo de la capacidad diagnóstica del laboratorio. Hoy se conocen más las alteraciones genéticas importantes desde el punto de vista clínico y se dispone de herramientas más eficientes para detectarlas.

Estas tecnologías moleculares empezaron a usarse hace diez años, aunque ha sido en los últimos cinco años cuando el crecimiento ha sido exponencial. La mayoría de hospitales de referencia cuentan con este tipo de tecnologías. La NGS llegó al Joan XXIIIen el 2021, y la Idylla en 2019. Se estima que, actualmente, se analizan un total de 661 muestras anuales (324 en NGS y 337 Idylla), una cifra muy superior a la de hace unos años, cuando no existían tantas dianas terapéuticas y las técnicas disponibles limitaban tanto el volumen como la rapidez de los análisis. «Este incremento permite dar respuesta a una mayor actividad asistencial e integra el diagnóstico molecular de manera sistemática en la atención oncológica», dicen desde el Joan XXIII.

El hospital tarraconense analiza muestras procedentes del Pius Hospital de Valls y del Hospital Verge de la Cinta de Tortosa, además de las propias del Joan XXIII. El Hospital Sant Joan de Reus dispone de la misma tecnología.

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