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Multa a Repsol con 20,5 millones de euros por vender la gasolina demasiado barata
Repsol ha rechazado la sanción al entender que se apoya en un relato "parcial" y "descontextualizado" con errores de "método y de derecho" y ha avanzado que la impugnará

Imagen de archivo de una estación de servicio de Repsol.
La Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) ha multado a varias empresas del Grupo Repsol con 20,5 millones de euros por su política comercial de estrechamiento de márgenes "abusivo", es decir, por vender la gasolina demasiado barata en perjuicio de estaciones de servicio independientes y que son competidoras durante la crisis energética de 2022. Además, la entidad reguladora prohibe a Repsol presentarse en licitaciones públicas durante seis meses.
A finales de 2022, la CNMC inspeccionó varias sedes de operadores de hidrocarburos después de recibir denuncias del sector, y en diciembre de 2023 abrió un expediente sancionador contra Repsol por posible abuso de posición de dominio en el mercado. Tras la investigación pertinente, la entidad reguladora expresa que ha podido acreditar que varias sociedades de Repsol desplegaron "una estrategia incompatible con su posición de dominio para ganar volumen de sus competidores" y revertir "la pérdida de ventas y cuotas de mercado que sufría desde el 2019".
Según la CNMC, "el derecho a la competencia exige que las empresas en posición de dominio sean especialmente responsables con no restringir la competencia". En este caso concreto, la entidad reguladora considera que la reducción de los márgenes afectaba la venta de gasoil A a estaciones rivales.
Repsol rechaza la multa
Repsol ha rechazado la sanción al entender que se apoya en un relato "parcial" y "descontextualizado" con errores de "método y de derecho", y ha avanzado que la impugnará. Según indica hoy Repsol en un comunicado, la CNMC no tiene en cuenta el contexto excepcional de 2022, no acredita posición de dominio, ni efecto de exclusión en el mercado; y defiende que actuó con transparencia y en beneficio de los consumidores "en el peor momento de la crisis inflacionaria".
Repsol entiende que sancionar una conducta "legal y supervisada" por la propia CNMC desnaturaliza el sentido de la norma, limitará los descuentos futuros de las compañías en numerosos sectores y desincentivará respuestas empresariales ante crisis futuras. Además, indica que los descuentos minoristas fueron exigidos por decreto-ley, cuya aplicación la propia CNMC supervisó a través de su Dirección de Energía durante todo 2022.
Esta empresa explica que, si se considera el segmento correcto, la cuota de la compañía se situó en torno al 25% en 2022 y que nunca se ha sancionado a una empresa por abuso de posición de dominio con cuotas de mercado por debajo del 30% y menos en un periodo tan corto de tiempo (9 meses) y en condiciones excepcionales. Recalca que durante ese periodo no hubo ningún efecto en el mercado ni exclusión de competidores ni dependencia real y considera que la CNMC está más preocupada por los resultados de esos competidores que por los ahorros que los descuentos supusieron para clientes y consumidores.
Por otra parte, ve sorprendente que esta decisión se dé en un contexto de crecimiento de la cuota de mercado de los operadores de estaciones de servicio independientes, frente a la de los operadores tradicionales. "Repsol hará valer todos estos argumentos en su impugnación de la sanción ante la jurisdicción contencioso-administrativa. Estamos convencidos de que los tribunales nos darán la razón", insisten desde la compañía.