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Salud

Nuevo estudio de la URV permite detectar la grasa visceral mediante ecografías

Investigadoras de la Universitat Rovira y Virgili (URV) demuestran que la ecografía es tan fiable como la resonancia para medir el riesgo de prediabetes y síndrome metabólico de forma rápida y económica

Un estudio liderado por la  Universitat Rovira i Virgili  ha analizado hasta qué punto la ecografía abdominal puede ser una herramienta útil y fiable para medir la grasa visceral

Un estudio liderado por la  Universitat Rovira i Virgili  ha analizado hasta qué punto la ecografía abdominal puede ser una herramienta útil y fiable para medir la grasa visceralIvan-balvan

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Diari de Tarragona

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La distribución de la grasa corporal -especialmente la acumulada en el área del abdomen-, es uno de los factores determinantes a la hora de desarrollar enfermedades metabólicas y cardiovasculares. Asimismo, no toda la grasa abdominal tiene el mismo impacto sobre la salud: la grasa subcutánea, situada bajo la piel, no comporta los mismos riesgos que la grasa visceral, que se acumula en profundidad y puede entrar en contacto directo con órganos vitales. Identificar qué tipo de grasa predomina en una persona es esencial para evaluar su riesgo metabólico y orientar mejor las intervenciones clínicas. 

En esta línea, un estudio del Departamento de Medicina y Cirugía de la Universitat Rovira i Virgili (URV) ha analizado hasta qué punto la ecografía abdominal puede ser una herramienta útil y fiable para medir la grasa visceral en comparación con la resonancia magnética, considerada actualmente la técnica de referencia.

Actualmente, en la práctica clínica habitual, el riesgo asociado a la grasa abdominal se evalúa mediante el perímetro de la cintura. Esta medida, sin embargo, es tan sencilla como limitada, ya que no permite distinguir entre grasa subcutánea y visceral

Con el objetivo de explorar alternativas más ágiles y accesibles, el equipo de investigación se planteó validar el uso de la ecografía abdominal para caracterizar la distribución de la grasa: “La ecografía es una herramienta presente en la mayoría de centros de atención primaria y hospitales que, con profesionales de la salud formados, permite obtener imágenes en tiempo real a un coste muy reducido”, explica Claudia Jiménez-ten Hoevel, investigadora del Departamento de Medicina y Cirugía de la URV.

La pregunta clave: la ecografía puede ofrecer resultados equiparables a los de la resonancia magnética en la exploración de la grasa abdominal. Para determinarlo, el equipo realizo una muestra con 113  sujetos que padecen obesidad abdominal, se les realizó una resonancia magnética y una ecografía abdominal en un intervalo de tiempo corto para garantizar que los resultados fueran comparables.

Los resultados del estudio, publicados en la revista Diabetes, Obesity and Metabolism, revelan que las mediciones de la grasa visceral realizadas mediante ecografías presentaban una buena concordancia con los datos obtenidos mediante resonancia magnética. No obstante, se han detectado ciertas limitaciones de la ecografía a la hora de evaluar la grasa subcutánea. “La principal conclusión es que la ecografía puede ser especialmente útil cuando el objetivo es identificar la grasa visceral, que es la que está más claramente asociada al riesgo metabólico”, manifiesta Anna Pedret, investigadora del Departamento de medicina. Además,  se suma al hecho de que la ecografía es una herramienta sencilla de utilizar y que se encuentra en casi todos los centros de salud.

Además, los resultados muestran que existe una relación entre niveles elevados de grasa visceral y la presencia de prediabetes -una condición en la que los niveles de azúcar en sangre son elevados, pero aún por debajo del umbral de la diabetes tipo 2-, además de síndrome metabólico, un conjunto de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares.

Más concretamente, el estudio identifica una cantidad de grasa visceral a partir de la cual el riesgo de padecer enfermedades asociadas a este síntoma aumenta considerablemente. “Incorporar la ecografía abdominal en la práctica clínica habitual, especialmente en el ámbito de la nutrición y la atención primaria, podría permitir una mejor estratificación del riesgo y una personalización más precisa de las intervenciones”, defienden las investigadoras.

El grupo de investigación Nutrición Funcional, Oxidación y Enfermedades Cardiovasculares (NFOC-SALUT) de la URV continúa trabajando para poner en valor el uso de la ecografía como una técnica eficaz en la práctica clínica. Actualmente, el equipo explora el impacto de la distribución de la grasa abdominal en otros segmentos de la población y su relación con distintas condiciones de salud -como la función cognitiva o la sarcopenia-. En este marco, el grupo lleva a cabo nuevos estudios con ecografía abdominal en personas de entre 60 y 74 años de edad, con investigaciones en curso y la posibilidad de participar.

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