José Ramón Ubieto: «Los jóvenes se ven invulnerables»

Alerta pero sin criminalizar. «Hay que buscar la empatía de los adolescentes a través de sus principales influencias»

R.Cosano

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José Ramón Ubieto, profesor de psicología.  FOTO: uoc

José Ramón Ubieto, profesor de psicología. FOTO: uoc

¿Están siendo imprudentes los jóvenes?
Hay que evitar criminalizarlos. Hasta ahora, cuando sale algo que no se entiende, como este virus, se busca la manera de buscar un chivo expiatorio: los chinos, los abuelos, luego los niños… Hay que evitar hacer eso con los jóvenes.
Pero son un colectivo clave en esta etapa del virus. 
Ellos llevan conductas que tienen que ver con el reconocimiento y la autoafirmación y eso se produce en el grupo. El grupo de amigos es la influencia principal, y también algún personaje público. Esa necesidad de los jóvenes de socializarse es un elemento que no ayuda.

¿Por qué pasa eso?
Hablamos de un sentimiento propio de la adolescencia, de esa fantasía de la invulnerabilidad, que lleva a pensar que puedes conducir a 120 kilómetros por ahora y que controlas. Es algo propio de la edad. Es esa creencia de que ellos, por su condición joven, estarían a salvo de los límites que impone el cuerpo, como la enfermedad. 

La restricción es una bofetada a su ritmo de vida. 
Hay una necesidad de contacto a ciertas edades. Esto les pilla en un momento en el que no es fácil aceptar esa restricción, va en contra del estado natural que ellos tienen: no aceptar ciertos límites, pensar que es algo que viene de los adultos y que por tanto es algo que se puede transgredir, sin atender a que es el propio virus el que impone sus propias leyes… El conjunto hace pensar que los podamos considerar como un grupo que exige una cierta atención.

¿Qué se puede hacer?
Ellos escuchan a la persona que se supone que tiene un saber. Los influencers son el grupo de amigos y personajes que han creado popularidad. No es tan importante lo que se dice sino quien lo dice. Las campañas de los adultos no suelen funcionar en casi nada, ni en las drogas, ni en la sexualidad… y aquí tampoco. 

¿Cómo dirigirse a ellos?
Hay que definir un mensaje hecho por la persona a la que ellos escuchan, en redes, por ejemplo. Habría que poner énfasis no tanto en la normativa sino en otras cosas, como recalcar que es probable que a ti no te pasa nada pero a tu abuela sí. Es situar un poco la empatía, recordar que las consecuencias van más allá de uno mismo. Es esa frase que escuché: «Besas a tu novia pero matas a su madre». Hay que visibilizar médicamente las consecuencias reales. 

¿Y los padres?
Tienen la obligación de decir las cosas, otra cosa es lo que el joven haga con eso. Todos los mensajes son útiles, siempre son una referencia. Está la obligación de decirlo, y de  dar ejemplo, otra cosa es lo que cada uno haga después.   

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