Para seguir toda la actualidad desde Tarragona, únete al Diari
Diari
Comercial
Nota Legal
  • Síguenos en:

El circo trae las acrobacias y la magia al barrio de Torreforta

La Companyia Passabarret ha estado toda la semana haciendo talleres y espectáculos, en esta propuesta inédita. Los niños se lo pasaron en grande descubriendo la magia del circo

| Actualizado a 25 julio 2022 09:54
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

Temas:

La música rompe la tranquilidad de una calurosa media tarde en el centro del barrio de Torreforta. Las familias se sienten atraídas por el espectáculo de la Plaça del Tarragonès, junto al Centre Cívic y la biblioteca. Una gran carpa blanca les da la bienvenida al espacio mágico donde todo es posible: bicicletas diminutas, monociclos adaptados, juegos de equilibrio y hasta un trapecio. No hay duda, es el mundo del circo, que desembarcó esta semana pasada en Torreforta para niños, niñas y familias.

La Companyía Passabarret, de Valls, llegó el lunes pasado y se instaló en Torreforta con todo su arsenal, con una invitación exprés del Institut Municipal d’Educació de Tarragona. Todos los días de la semana, entre las seis y las nueve de la tarde, ofrecieron actividades de circo: malabares, equilibrio, funambulismo... Desde el jueves y hasta ayer, además, hubo diversos espectáculos circenses, desde magia cómica hasta las acrobacias, pasando por el humor de los payasos y el funambulismo tan característico del circo. Las actividades estaban dirigidas a las familias del barrio y del resto de Tarragona.

Ismail y Oudai, dos amigos de doce y diez años, de Torreforta, fueron casi los primeros en llegar ayer por la tarde y se pasaron un buen rato dando vueltas a la carpa con los monociclos adaptados. La dificultad de estos chismes es controlar su dirección sin perder el equilibrio, pero parecía que a ellos se les daba especialmente bien, siempre bajo la atención de los monitores de la Companyía Passabarret.

Dentro de la carpa, la pequeña Laia desafiaba el intenso calor de finales de julio y trataba, con mucha paciencia, de aprender a jugar con malabares. Atendía las indicaciones del monitor, que lo hacía como si fuera fácil, y después repetía el movimiento. Costaba mucho pero no desistía. «Creemos que es muy positivo para salir a la calle y probar cosas nuevas, y el circo es una actividad muy atractiva para los pequeños porque las pueden hacer conjuntamente, no son sólo espectadores», explicaba la tía de Laia.

Otra familia, esta de Torreforta, no se había enterado de la actividad hasta que vieron el jaleo paseando por la calle, y decidieron entrar a mirar. El circo hizo el resto y los pequeños Teo y Gael quedaron prendados de las curiosidades del mundo del funambulismo. Víctor, su padre, valoraba muy positivamente «una actividad poco habitual como esta» y que además «atrae gente a los barrios». Lo decía subido en una de las plataformas para mantener el equilibrio así que el objetivo de atraer a grandes y pequeños se cumplió con creces.

«Queremos conseguir un espacio para que las familias compartan un buen rato y demostrar que los niños pueden saber más de algo que sus padres», explicaba Dèlia Batet, de la Companyia Passabarret. En Valls cuentan con una escuela de circo en la que comparten sus valores, los mismos que trajeron a Torreforta: «Aprender a cuidarse, a ayudar a gestionar el fracaso y a pensar en grupo», decía Batet.

Por su parte, Clàudia Aznar, directora del Institut Municipal d’Educació, que organizaba la propuesta, explicaba que la intención del equipamiento era «ofrecer unas actividades educativas y de ocio» para todos los barrios a la vez que se alegraba del público que habían atraído. Una actividad poco habitual pero que ha tenido una buena acogida en el barrio de Ponent, con mucho público tanto en los talleres como en los espectáculos.

Comentarios
Multimedia Diari