El precio de los pisos se dispara en la Rambla de Ponent

La antigua Riu Segre es la tercera vía que más subió de precio el año pasado en la provincia. Después de la construcción del paseo hoy hay 19 bares, 9 peluquerías, 3 supermercados...

| Actualizado a 08 marzo 2019 10:23
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El anuncio en un portal inmobiliario reza así: «Bonito piso céntrico de 93 m2 en Campo Claro/ Torreforta (Tarragona), ubicado en la mejor zona, piso con gran zona comunitaria con piscina, jardín, parque para niños, zona para fiestas... Bien conectado por los principales accesos a la ciudad, la T-11 y la N-340... En los alrededores encontramos paradas de autobús, comercios, colegio público y privado, institutos, ambulatorio y servicios. A 5 min. de Tarragona, del centro comercial les Gavarres, a 10 min. de Reus. La zona es muy tranquila». El precio es de 170.000 euros. 

Luego hacemos el ejercicio de buscar un piso de similar tamaño en el mismo barrio, a unas manzanas de distancia, aunque ciertamente más antiguo y sin piscina. El precio baja a los 66.000 euros. 

«No es necesario vivir en la Rambla o Vía Augusta para tener una vivienda digna en un buen entorno», Manuel Sosa, Sec Gral Cambra de la Propietat

Aunque es una comparación anecdótica, sirve para hacerse una idea de cómo la construcción de la Rambla de Ponent, de la cual hoy se cumplen 8 años, convirtió la calle Riu Segre en una especie de pequeño milagro dentro de un barrio social y económicamente vulnerable como Campclar. 

De hecho, según un estudio del portal Precioviviendas.com, que se dedica a comparar precios medios por calles, los precios en esta vía fueron los terceros que más crecieron el año pasado. 

En el informe sorprende, por ejemplo, que las vías que más subieron de precio en la demarcación el año pasado fueron calles que podrían calificarse como de clase media: el Passeig de l’Ebre de Tortosa (23% más que el año anterior), la Avinguda Pere el Ceremoniós de Reus (10,45%) y la Rambla de Ponent (7,56%). 

El secretario de la Cambra de la Propietat Urbana de Tarragona, Manuel Sosa, considera que sí que hay relación entre la construcción del paseo y la puesta en valor de la zona: «Efectivamente el hecho de renovar y hacer la Rambla de Ponent  con unos buenos viales, un paseo, locales comerciales, las amplias aceras, ha revalorizado las viviendas que dan a la misma Rambla o su cercanía.

«No es necesario vivir en la Rambla o Vía Augusta para tener una vivienda digna en un buen entorno», Manuel Sosa, Sec Gral Cambra de la Propietat

Las viviendas están bien, son muy correctas y las últimas promociones son muy adecuadas. El hecho de vivir en un barrio con servicios, comercios, colegios... la verdad es que está bien. No es necesario vivir en la Rambla o Vía Augusta para tener una vivienda digna y con un entorno  bien urbanizado», señala.

Eso sí, no hay que confundir el aumento de precio con las calles más caras; ese puesto lo ostentan el Carrer de Llevant de Cambrils y la calle de Johann Sebastian Bach de Tarragona.

«Esto ha subido mucho»
Pero el precio de la vivienda es sólo un signo de la especie de pequeño milagro que ha obrado la rambla. 
Para ver la vida a pie de calle nos proponemos recorrer el kilómetro que mide el paseo. La cuenta es, cuando menos, llamativa. Si bien es cierto que hay zonas donde se ve más actividad que en otras, la inmensa mayoría de los locales están abiertos. 

Contamos 19 establecimientos de restauración, desde pequeños bares de barrio hasta restaurantes con amplios comedores. Hay, además, tres supermercados, 9 peluquerías (2 de ellas barberías), 2 corredurías de seguros, dos locutorios, una farmacia... Se da la circunstancia, además, de que en  la propia Rambla se encuentran también un instituto y dos escuelas públicas y una concertada, un campo de fútbol y 6 paradas de autobús. 

«Esto ha subido mucho, ha dado un giro tremendo», reconoce Joaquín Moreno, un vecino que vive en la calle desde antes de que fuera Rambla y que está tomando el sol en un banco. Lo cuenta todo sin dejar de saludar a muchos de los que pasan. «Eso es lo bueno que tiene el barrio, que todos nos conocemos», reflexiona. 

Aunque realmente a mediodía, antes de la salida de las escuelas, donde realmente se concentra la gente estos días de buen tiempo es en las terrazas. Hablamos con los clientes y comparten la opinión: «Aquí tenemos de todo, no hace falta ir a Tarragona para nada», cuentan Charo y Mercedes, dos vecinas. La frase, de hecho, es de las más repetidas y una de las que más escucharíamos a lo largo del recorrido. Definitivamente la distancia del barrio con el centro no es sólo física, también es mental. 

«Es una maravilla, no nos falta de nada, sólo echamos de menos más vigilancia policial», Joaquín Moreno, Vecino

Un punto a favor, además, es que se trata de una estructura sin barreras arquitectónicas, así que se ve pasar sin problemas a personas en sillas de ruedas y carritos de bebé por igual. 

 El vendedor de una tienda de bicicletas nos recuerda, además, que hay un carril bici en ambos sentidos y que se utiliza. De hecho, durante el recorrido vemos a trabajadores circulando por el carril. «Es como tienen que ser las cosas en una ciudad moderna, pero la pena es que si quieres ir  a Tarragona (otra vez las fronteras) se corta», apunta.

Logro de barrio
Martina Roncero, presidenta de la Asociación de Vecinos de Campclar-Zona Deportiva, recuerda que la propuesta de convertir la calle en un paseo fue idea de su asociación en el marco del plan integral del barrio. «Cuando lo expusimos nadie lo veía», recuerda. Hoy están satisfechos con los resultados.

Relata que especialmente los fines de semana se ha erigido en un punto de atracción del barrio, especialmente por los bares. La rambla se ha convertido, además, en el epicentro donde se desarrollan muchas actividades, todo sin perder el espíritu de calle de barrio. 

A la hora de poner ‘peros’ en lo que se refiere a la convivencia, todos los vecinos explican que echan en falta más policía uniformada. «Muy de vez en cuando pasa alguna patrulla, pero nunca les ves caminando, que es lo que da sensación de seguridad», resume Joaquín Moreno. 

En este sentido, Roncero explica que desde la FAVT se ha hecho una recogida de firmas porque la demanda se repite en todas las zonas de la ciudad. 

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