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Tarde de petardos y fuego con el Correfoc Petit de Tarragona

Los pequeños volvieron a tomar la ciudad con el acto que cierra tres días seguidos de protagonismo exclusivo para ellos, con la Baixadeta el domingo y el Seguici el lunes

| Actualizado a 20 septiembre 2022 22:59
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Subiendo hacia el Balcó del Mediterrani por el medio de la Rambla Nova, cada vez había más gente. Eso, en fiestas, significa que allí pasará alguna cosa. Entre la multitud, que se acentuaba en el tramo alto, había algunos vestidos de calle. Como si nada. Otros, con sombreros de paja, chaquetas tejanas y gafas de plástico. En ese momento, ya se intuye qué pasará. Cuando ves a alguien con esta vestimenta y en la Rambla, es sinónimo de Correfoc. Este martes, el turno del de los pequeños.

Los elementos de fuego siempre generan reparo entre la gente. Por las chispas y el estallido del petardo. Pero, al mismo tiempo, también son muy queridos. Sin el olor a pólvora, una Santa Tecla no sería igual. Ese olor característico y adictivo a partes iguales. Igual que adictivo que el ritmo de los tambores, que a las siete y media de la tarde ya empezaban a sonar. Se iniciaba el Correfoc Petit.

Primero, los del Ball de Diables Petit. Como en la cercavila, ellos iniciaron el evento desde la primera coca de la Rambla. Bailando debajo del fuego, un montón de gente que, fuese vestida o no para la ocasión, buscaba pasarlo bien. Algunos, abrazados a los Diables, no se querían perder la sensación de estar allí. Justo después era el turno del Drac y el Bou, pero en medio les tocaba al Ball de Diables Infantil d’Alcover. Como es costumbre, fueron invitados otros grupos del territorio para participar.

Seguido del Bou venía otro elemento de fuera. Era el Cabrot Petit del Vendrell, que representaba a una cabra pequeña subida a una cría de dragón de dos cabezas. Luego, le tocaba al Griu. No sé si es una sensación personal sol, pero los petardos de esta bestia del Seguici tarraconense eran los que más petaban. Les seguía la Virgília Petita de Torredembarra y los Diables Infantils de la misma localidad. La Virgília impresionaba. Un dragón largo con una combinación de los colores verde y lila. Para cerrar toda esa muestra de bestias de fuego, la Víbria, uno de los elementos que más gente reunió a su alrededor.

Todos los elementos hicieron una encendida conjunta en la Estàtua dels Despullats

Justo después de llevarla, Carla Grau comentaba que, para ella, cargar con la Víbria, «es un momento muy espectacular y me siento muy feliz cuando la llevo». Antes de salir, reconoce que «estaba nerviosa porqué es su última Santa Tecla con la pequeña». Empezó el 2017 con ella hasta este año. Entre medio, una pandemia, donde no pudieron salir. «Eso fue muy fastidioso y esperar tanto tiempo, pesado. ¡La queríamos llevar ya!», añade.

Cuando llegaron todos a la Estàtua dels Despullats, la gran encendida final. Tarragona se iluminaba con las chispas que salían de los petardos. Petó el último y se acababa el Correfoc. En este caso, no había la tradicional traca y el ‘Visca Santa Tecla’ en el Balcó del Mediterrani. Para ese momento tan triste, aún queda tiempo. Las fiestas no han acabado y los actos más tradicionales no han hecho nada más que empezar.

Ya era de noche mientras los niños recibían broncas de sus padres por coger los petardos que habían quedado en el suelo y la multitud se iba dispersando. También las bestias, que con sus portadores, volvían a sus casas.

El Correfoc de mayores, tradicionalmente, es el que cierra las fiestas de Santa Tecla cada año. El Correfoc Petit cierra los actos protagonizados por los más pequeños. El domingo con la Baixadeta, el lunes con el Seguici y ayer con el fuego. Tres días seguidos para disfrutar y demostrar la buena salud que tienen las fiestas de Santa Tecla. El futuro está asegurado, pero no hay que permitir que se pierda. Que dejen de ser protagonistas para pasar a ser simples observadores.

Ahora, su papel es el de disfrutar de los mayores. Verlo, como los demás, desde la distancia. Bien, eso de la distancia será relativo. Seguro que muchos de los que ayer estaban siendo diables o portadores del Drac Petit, el Bou Petit, la Vibrieta y el Griu Petit, estarán debajo del fuego. Ya lo llevan en la sangre. Serán aquellos pequeños que ayer les acompañaban. La primera cita, en la cercavila del día 22 de septiembre. El día de la vuelta de todo el Seguici Popular de Tarragona a las calles de la ciudad.

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