Arqueología
Descubren el esqueleto más antiguo y completo conocido hasta la fecha del Homo habilis
Tiene una antigüedad de más de 2 millones de años. El fósil, denominado KNM-ER 64061, fue recuperado en East Turkana, al norte de Kenya

Fotografia de los coautores Bill Jungers y Meave Leakey examinando los restos de KNM-ER 64061 en 2014
Un equipo internacional de investigadores ha dado a conocer un esqueleto excepcionalmente bien conservado de Homo habilis, con una antigüedad de más de 2 millones de años. El fósil, denominado KNM-ER 64061, fue recuperado en East Turkana, al norte de Kenya, y constituye la evidencia postcraneal más completa de esta especie humana fósil conocida hasta hoy. El hallazgo, publicado en The Anatomical Record, ha sido posible gracias a la colaboración de instituciones punteras, entre ellas el Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (ICP-CERCA), y ofrece claves fundamentales para comprender la biología y evolución de los primeros humanos.
Homo habilis es un homínido fósil que probablemente fue antecesor de Homo erectus. Hasta ahora, esta especie se conocía principalmente a partir de restos craneales y vivió hace aproximadamente entre 2,5 y 1,4 millones de años. El nuevo esqueleto, datado entre 2,02 y 2,06 millones de años, incluye ambas clavículas, fragmentos de escápula, húmeros, los dos huesos del antebrazo (radio y cúbito), fragmentos de pelvis y parte del sacro. Además, está asociado a un conjunto casi completo de dientes mandibulares, lo que ha permitido a los investigadores asignar con certeza todas las piezas a un mismo individuo y a la especie Homo habilis.
Antes de este hallazgo, solo se habían identificado unos pocos individuos de Homo habilis con restos óseos claramente asociados a dientes diagnósticos. “De hecho, solo se conocen tres esqueletos parciales muy fragmentarios e incompletos de esta especie tan importante”, explica el profesor Fred Grine, autor principal del estudio e investigador de la Stony Brook University.

Los primeros restos de KNM-ER 64061 fueron descubiertos en 2012 durante una campaña dirigida por Meave Leakey (Turkana Basin Institute). La prospección posterior permitió recuperar fragmentos adicionales, que debieron ser reorganizados como un rompecabezas antes de iniciar los análisis morfológicos. “Meave Leakey me invitó a incorporarme al estudio en 2014, pero nuestro trabajo sobre este esqueleto requirió otra década para completarse”, señala Ashley S. Hammond, investigadora ICREA en el ICP-CERCA y coautora del estudio.
El análisis de KNM-ER 64061 revela que muchos detalles de los huesos de las extremidades recuerdan a Homo erectus y a especies posteriores del género Homo, aunque el individuo era más bajo, menos robusto y presentaba brazos proporcionalmente más largos y fuertes. El fósil pertenecía a un individuo de aproximadamente 1,60 metros de altura y un peso estimado de entre 30,7 y 32,7 kilos.
El antebrazo, en relación con el brazo, era más largo que en Homo erectus, conectando esta especie con parientes humanos anteriores como Australopithecus afarensis. Los huesos del hombro y del brazo muestran corticales inusualmente gruesas, similares a las de los australopitecos y otros fósiles tempranos del género Homo. Estas características podrían reflejar adaptaciones a un estilo de vida distinto al de Homo erectus.
“Los brazos de Homo habilis están cada vez mejor documentados, y KNM-ER 64061 confirma que eran largos y robustos. Lo que aún sigue siendo un enigma son las proporciones de las extremidades inferiores. En el futuro, necesitaríamos encontrar fósiles de piernas de Homo habilis, que podrían cambiar aún más nuestra visión sobre esta especie clave”, afirma Hammond.
El estudio del esqueleto fue inicialmente liderado por Bill Jungers, cuyo trabajo pionero fue decisivo para avanzar en la comprensión de la anatomía humana primitiva. El Dr. Jungers falleció trágicamente durante el desarrollo del proyecto, pero sus contribuciones siguen siendo centrales en el análisis de este fósil.