Estudio de movilidad
Vila-seca plantea cambios en la circulación de La Pineda tras la eliminación del paseo
El Ayuntamiento estudia convertir la calle Hipòlit Lázaro en sentido único para reducir el tráfico que absorbe desde el cierre del paseo Pau Casals por las obras de renaturalización. Los vecinos reclaman acabar con los ruidos y las molesitas que genera el intenso paso de autobuses

Las obras de reasfaltado en la calle Hipòlit Lázaro de La Pineda.
Las obras de renaturalización del paseo Pau Casals de La Pineda, que empezaron el pasado mes de febrero, representan un reto en materia de movilidad para el núcleo marítimo de Vila-seca. La desaparición del vial que discurría por primera línea ha provocado que el volumen de tráfico se multiplique en las calles adyacentes, lo que ha levantado críticas entre algunos vecinos del barrio. Ahora, el Ayuntamiento llevará a cabo un estudio de la movilidad de la zona para plantear posibles cambios para la próxima temporada.
Esta semana, el consistorio está llevando a cabo tareas de reasfaltado en la calle Hipòlit Lázaro, una de las que más vehículos ha ganado desde el cierre del paseo y cuyo pavimento se encontraba especialmente dañado, tal y como denunciaron públicamente los vecinos. Los trabajos, que se alargarán hasta el domingo, se centran en el tramo entre la plaza de la Cançó Catalana –la rotonda de Pacha– y la calle Isaac Albéniz.
Las obras han comportado el cierre de este tramo, el desvío de vehículos por la calle Amadeu Vives y la reubicación de las paradas de autobús. Una situación que aprovechará la Policía Local y el área de Movilidad del Ayuntamiento para recabar datos sobre el tráfico de cara a introducir posibles cambios circulatorios.
A través de una carta a los vecinos de la zona, el Ayuntamiento expresaba que una de las posibilidades que baraja es convertir la calle Hipòlit Lázaro en una vía de sentido único, desde el paseo hasta la plaza de la Cançó Catalana. Una opción que reduciría a la mitad el paso de vehículos que se canaliza por esta vía.
Las cuatro comunidades de vecinos que hay en la calle presentaron este verano diferentes quejas ante el Ayuntamiento sobre las afectaciones por el incremento de paso de coches y, especialmente, de autobuses. Una cuestión que, según denunciaban, implica más ruidos, daños en sus fincas y peligros por el exceso de velocidad de algunos conductores. El Ayuntamiento les respondió prometiendo «una mejora y optimización a nivel global del tráfico rodado, que esperamos dé satisfacción al mayor número de residentes».
«Es sorprendente que, con un proyecto de esta envergadura, no se haya estudiado previamente el desvío del tráfico y lo estén haciendo ahora, después de toda la presión vecinal. Eliminaban una arteria principal de La Pineda y tendrían que haber previsto las repercusiones para los vecinos. Van tarde», considera Antonio Jurado, portavoz de una de las comunidades de la calle. Critica, además, que presentó una instancia el pasado mes de julio para pedir explicaciones y todavía no ha recibido respuesta.
El representante vecinal agradece que se esté poniendo nuevo asfalto y asegura que están de acuerdo con la renaturalización del paseo, pero pide que se solucione el problema del ruido. «En verano se produce un paso constante de autobuses, con una contaminación acústica enorme. Es un infierno y habrá que ver si reduciendo a la mitad el tráfico se soluciona, porque la frecuencia es constante», expresa. Asimismo, los vecinos piden que se instalen bandas sonoras de goma para evitar que pasen los coches a gran velocidad.