El Amposta, una temporada agridulce

El CF Amposta está disputando una liguilla para conseguir la permanencia en Segunda Catalana, tras haberse quedado a las puertas del playoff de ascenso

| Actualizado a 22 abril 2022 22:04
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

Hace 9 años ya de la última temporada del CF Amposta en Tercera División. Desde aquel descenso a Primera Catalana, el club ha ido arrastrando deudas que le han hecho sufrir mucho a nivel económico. Pero, a base de mucho trabajo y esfuerzo, la directiva recondujo la situación y logró sanear al club en 2019. La alegría duró poco, ya que coincidió con la irrupción de la pandemia. Prácticamente dos años sin competir y sin poder tener ingresos por parte de espónsores y socios. «Hemos podido resistir gracias a las cuotas del fútbol base, que sí que han seguido compitiendo estas últimas temporadas, y a las subvenciones del Ayuntamiento», confiesa el presidente del club, Carlos Gilabert.

Este año ha vuelto por fin la normalidad y han podido planificar la campaña con más tranquilidad. Media plantilla del curso anterior se quedó en el equipo, por lo que pudieron trabajar con una base. Hicieron varios fichajes en verano que a priori tenían muy buena pinta, pero cuando llegó el momento de la verdad los resultados no llegaron. Nada más lejos de la realidad, el CF Amposta saldó sus cuatro primeros encuentros de liga con dos empates y dos derrotas y no conoció la victoria hasta finales de octubre. Esto obligó al club a comenzar a dar bajas y hacer nuevos fichajes, una decisión que ayudó a cambiar la dinámica de la plantilla.

«La reacción del equipo ha llegado un poco tarde y nos hemos quedado a las puertas del playoff de ascenso, si hubiésemos reaccionado 15 días antes seguramente estaríamos dentro», comenta Gilabert. Tras darle la vuelta a su mala primera vuelta, el equipo luchó hasta la última jornada para poder clasificarse a la fase de promoción a Primera Catalana. De hecho, de sus últimos nueve partidos solo cayeron derrotados en uno. Finalmente, acabaron en cuarta posición, a solo 4 puntos del CD Tortosa, quien marcaba la zona de privilegio. El presidente de la entidad explica que «pese a que no hemos marcado el ascenso como un objetivo obligatorio porque es poner una presión extra a la plantilla que no hace falta, es verdad que tenemos que estar lo más arriba posible porque el mismo nombre y escudo así nos lo exige».

Ahora, consecuencia de un formato criticado por varios clubes de la categoría, se encuentran luchando por la permanencia. Están disputando una liguilla contra el CF Vila-seca, el CD Riudoms y la UE Remolins-Bitem. Quien quede último de los cuatro equipos que se encuentran en este grupo dirá adiós a la categoría. Ya se han disputado tres jornadas antes del parón de Semana Santa y el CF Amposta lo tiene muy bien encarrilado. Se encuentran en primera posición con siete puntos, lejos del último clasificado que aún no ha conseguido estrenar su casillero. A pesar de estos buenos resultados, Gilabert reconoce que estas semanas no están siendo tan fáciles: «Cuando tienes el playoff de ascenso tan cerca estás muy motivado, el equipo salía como una estampida los últimos partidos y después de no conseguirlo es complicado mentalmente, pero igualmente estamos sacando esto adelante».

Finalizar esta temporada agridulce logrando la permanencia y volver a competir la próxima temporada en Segunda Catalana. Esta es la prioridad de un club que además cuenta con una cantera muy potente: «Le damos mucha importancia a las categorías inferiores, cuando entré a la directiva era el 70% de mi motivación porque sin fútbol base no hay primer equipo». Con la vista puesta en los próximos años, la ilusión de Carlos Gilabert es «conseguir un ascenso tanto con el primer equipo como con el fútbol base, tener una línea por categoría en Preferente».

Comentarios
Multimedia Diari