Vecinos de Cambrils: «Dejan el trabajo a medias, las calles sin acabar y las esquinas ocupadas»

Los vecinos del Molí de la Torre se quejan de la mala ejecución de las obras de renovación de las tuberías de agua

15 julio 2020 18:30 | Actualizado a 16 julio 2020 08:37
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Los vecinos de la zona 1 del Molí de la Torre de Cambrils, la más antigua del barrio, no están satisfechos con la evolución de las obras de renovación de las tuberías de agua. Varios residentes se han quejado al Diari de los trabajos que empezaron el pasado mes de diciembre. «No acaban ninguna calle. Levantan una y en vez de acabarla, la dejan como está y empiezan con otra. También aprovechan las esquinas para dejar todas las vallas y materiales y no podemos pasar», expresan.

Cuando Comaigua y el consistorio anunciaron la sustitución de las tuberías los vecinos celebraron la noticia, puesto que hacía años que lo reivindicaban. Un proyecto, con un presupuesto de 350.000 euros y un plazo de ejecución de nueve meses, que se centra en las calles Artur Martorell, Joan Bardina, Pau Vila, Alexandre Galí, Pere Vergés y Eladi Homs.

«Era una mejora muy esperada porque llevábamos tiempo con incidencias. Empezaron las obras pero el confinamiento las paró y se retomaron en la fase 1», señala una vecina. Pero lo que no se podían imaginar era que la empresa encargada de estos trabajos dejaría las aceras con agujeros sin tapar, charcos de agua por no conectar bien el tubo a la red, el asfalto de la calle con huecos rellenos de arena o muros de las casas rotos por la excavadora. «Lo dejan todo a medias, no son nada cuidadosos y encima usan las esquinas como si fueran su almacén. No podemos pasar, ni con los carritos de bebé ni tampoco los que van en silla de ruedas, es un despropósito», aseguran.

Como se apuntó en su momento desde el ayuntamiento, se había decidido actuar en esta zona que tiene más de 30 años porque las casas tenían averías por el estado de las tuberías. Los diámetros de la mayoría eran pequeños, por lo que aparecían escapes de forma continua que ocasionaban problemas de calidad y garantía del servicio. Por ello, se decidió sustituir los conductos de polietileno antiguos por otros de alta densidad de un diámetro nominal de entre 200 y 110 milímetros e instalar válvulas y ventosas para ahorrar agua y que las casas tuvieran más presión y mejor servicio.

Conflicto con Comaigua

Otra vecina transmite también su disgusto con Comaigua por no arreglarle una avería que lleva semanas reclamando. Como explica, días después de conectar la tubería de su casa a la red nueva detectó que la toma manipulada perdía agua y ello provocó un charco enfrente de la vivienda. Cuando se dio cuenta del problema avisó a la empresa, que tardó dos semanas en contestarle. «Me dijeron que me tenía que encargar yo porque era mi pared y era mi responsabilidad y que si no lo arreglaba me cortaban el agua», apunta enfadada. La semana pasada unos operarios fueron a arreglar la avería pero al irse la cambrilense se dio cuenta de que no tenía agua. De nuevo se puso en contacto con la compañía, que le dijo que «tomaba nota». Casi una semana después, todavía no lo han solucionado.

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