Xavier Domínguez: «Es sencillo, ¿Hay alguien que no dependa del espacio público?»

El consultor y estratega político asegura que «es importante que la comunicación política hable de valores y no de ideologías»

06 marzo 2022 07:40 | Actualizado a 06 marzo 2022 07:56
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Para este reusense afincado en Estados Unidos desde hace años, «la comunicación política es una forma de entender la vida». Cuando a Xavier Domínguez le ofrecieron dar un paso hacia la política activa –con cargo público–, apostó por iniciar una carrera profesional distinta al otro lado del charco.

En aquel momento, su visión no concordaba con los liderazgos políticos. «La historia y el tiempo le dieron la razón», afirma ahora el consultor y estratega.

A raíz de sus 16 años de trayectoria, Domínguez cuenta con una amplia experiencia en el sector y es reconocido internacionalmente. Su labor se extiende desde el nivel más local, como la reciente alcaldía de Miguel Romero en San Juan de Puerto Rico, hasta gobernadores y presidentes, como Jeb Bush en Florida, Laura Chinchilla en Costa Rica o Claudia Pavlovich en Sonora.

Además, ha trabajado en numerosas campañas del PSOE y el PSC, junto a Pasqual Maragall, José Montilla o Miquel Iceta, entre otros.

Desde su perspectiva y conocimiento de distintos países, apunta que «comunicar bien es gobernar bien». Por ello, «parte de la deslealtad o disfunción que hay en estos momentos entre la sociedad y la clase política es por la poca calidad o carencia de profesionales en la comunicación política», señala.

El problema, precisamente, reside en la incapacidad para comunicar de la clase política, lo que dificulta que el mensaje llegue correctamente a la gente. Y, en consecuencia, acaba importando más el «cómo» que el «qué» porque pocos discursos transmiten ideas coherentes.

Por ese motivo, Xavier Domínguez sostiene que la comunicación política no debería ser patrimonio exclusivo de los partidos, sino formar parte de toda la sociedad porque «en el espacio público participamos todos», apunta.

Por sus colaboraciones en medios latinoamericanos y su propia vivencia con la política estadounidense, el consultor valora las diferencias entre estos y España, y explica que la complejidad de hoy en día «es responder a las identidades personales de la sociedad, porque a nivel individual hay una multiplicidad ideológica difícil de encajar».

Y, por eso, el reusense propone que la comunicación política se base en valores en lugar de ideologías como única vía para que esta no sea partidista.

Lejos del partidismo

Domínguez justifica que en América en general «las democracias son más caras porque han entendido que la democracia tiene un precio y se tiene que invertir». Y alaba cómo empresas y otras instituciones participan de la comunicación política, reduciendo el papel que tienen los partidos a los días de elecciones.

Él opina que todos nos estamos jugando algo. «Es muy sencillo: ¿hay alguien que no dependa del espacio público?», reflexiona el consultor. Entonces, cualquier empresa o institución debería interesarse por lo que pasa en la vida pública. También, defiende que los medios de comunicación tengan una línea ideológica clara, sin pretensiones de apartidismo, pues «es normal estar a favor o en contra porque la gente también se posiciona», alega.

Por otra parte, Xavier Domínguez pide una normativa que regule las redes sociales porque, ahora mismo, para él son como «territorio de nadie», un espacio en el que todo el mundo puede participar y en el que no hay límites. De ahí que el odio, la ira y la envidia estén a la orden del día.

En su ejemplo concreto, el reusense dirige Wish&Win, una consultora política que recomienda unas reglas básicas de comunicación pública: «ética, verdad, corrección y formalidad». Su objetivo es disminuir la proliferación de fake news, mentiras y rumores.

Por encima de todo, exige una reacción a la clase política para que esta recurra a profesionales. Aunque corresponda a un 1% de su campaña, la comunicación política debe hacerse bien. «La consultoría política tiene un problema de credibilidad por alguien que dijo que era consultor político», critica Domínguez.

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