Gastronomía
El Catalanet Ganxet, el helado artesano elaborado en Reus que ha conquistado Europa
Gelats i Torrons Xixona de Reus, con 140 años de historia, obtiene proyección internacional tras ganar el concurso MIG 2025 Experience en Longarone (Italia)

Núria del Cacho y Ahmed Atamna son la quinta generación al frente del negocio.
Gelats i Torrons Xixona de Reus, establecimiento icónico con 140 años de historia y ya en manos de la quinta generación, ha situado la capital del Baix Camp en el mapa europeo del helado artesanal tras ganar el concurso internacional MIG 2025 Experience, celebrado la primera semana de diciembre en Longarone (Italia). El 'Catalanet Ganxet' fue la elaboración que coronó a los actuales responsables del negocio, Núria del Cacho y Ahmed Atamna. La propuesta, que condensa identidad, territorio y una manera de entender el oficio, combina helado de turrón de Xixona con avellanas de Reus, una salsa de vermut con naranja y carquiñolis. Más allá del galardón, los doce países participantes pasarán a formar parte de una futura ruta europea del helado artesano.
«Este premio es una forma de validar nuestra filosofía, centrada en el producto de proximidad y la sostenibilidad. Quizá no es el camino más fácil, pero sí el correcto», coinciden Del Cacho y Atamna. Era la primera vez que participaban en un concurso y lo hicieron en un país donde el gelato es casi una religión. Impulsado por la Unión Europea, el MIG Experience nace con el objetivo de poner en valor la cultura del helado en el Viejo Continente, promover prácticas más sostenibles y reforzar la identidad del sector artesano.
Una evolución con sello reusense
La creación ganadora partía de una base sólida. El helado de turrón de Xixona, elaborado con DOP Avellana de Reus, es el más vendido de la casa. El 'Catalanet Ganxet' es una evolución con todavía más ADN reusense. «Le dimos muchas vueltas hasta llegar a la idea definitiva», admiten. Detrás de la fórmula premiada hay un trabajo minucioso de equilibrio de sabores, texturas y proporciones. «Cuando un producto es de proximidad y está bien cuidado, no hay color; la calidad se nota muchísimo», explica Núria del Cacho, natural de Xixona (Alicante). En este sentido, la incorporación de la piel de naranja a la salsa también tiene una lectura simbólica, como gesto de apoyo a la Terreta tras los estragos provocados por la Dana.
La génesis se encuentra en el postre conocido como catalanet, que combina helado de turrón de Xixona con ratafía. A partir de ahí, construyeron una elaboración propia. Uno de los grandes retos fue integrar el vermut sin romper la armonía del conjunto. La solución llegó en forma de salsa, reducida para eliminar el alcohol y aromatizada con piel de naranja -posteriormente colada-. El conjunto se completa con carquiñoli, tratado específicamente para que mantenga la textura dentro del helado sin reblandecerse.

El Catalanet Ganxet, helado de turrón de Xixona con avellana DOP Reus, vermut y carquiñoli.
Esta defensa del producto local va ligada, inevitablemente, a la reivindicación del campo. «Es un trabajo esencial; los necesitamos y debemos apoyarnos mutuamente», subraya Atamna. Para del Cacho, el helado también puede ser una herramienta para explicar el territorio. «Explica el paisaje y el clima: no es lo mismo un helado del norte de Europa, con más mantequilla y grasa para soportar el frío, que un helado mediterráneo, donde predominan sabores como el limón o la canela, más asociados al sur».
A la final del certamen llegaron doce maestros heladeros, todos ellos ganadores de las respectivas fases estatales. En Reus, el representante se escogió en la primera Festa del Gelat, celebrada el pasado mes de mayo. Eslovenia y Luxemburgo completaron el podio de un concurso en el que, más allá de la calidad del producto, el jurado valoró especialmente el espíritu, la tradición y las generaciones que hay detrás de Gelats i Torrons Xixona en Reus.
El helado también puede ser una herramienta para explicar el territorio, el paisaje y su clima
Esta visión conecta con la propia historia de la localidad alicantina de Xixona, donde helado y turrón forman parte de una misma tradición. «Allí todos somos turroneros y heladeros», explican. Tanto es así que la fiesta mayor del pueblo es la Festa del Gelador de Xixona, pensada para los profesionales que pasan buena parte del año fuera y regresan para reencontrarse.
Mirando al futuro, el sector del helado artesanal se presenta lleno de oportunidades. «La heladería está al alza», afirman, aunque admiten que el cambio climático tiene un papel determinante. Pero el factor clave es otro: «La gente quiere helado, pero quiere helado bueno».
Elaboración del helado, paso a paso
Detrás del premio también hay horas y horas de oficio. La elaboración del Catalanet Ganxet comienza con el turrón, que requiere una semana entera de trabajo. La base del helado parte de leche, azúcar y nata, que se pasteurizan. Cuando la mezcla alcanza los 60 grados, se añade el turrón para que se disuelva correctamente. Una vez enfriada hasta los 4 grados, la mezcla debe reposar al menos cuatro horas para madurar con calma antes de pasar a la mantecadora. La salsa de vermut se prepara el día anterior y el carquiñoli pone el colofón.