Convivencia
Reus tapiará el bloque okupado de La Pastoreta: los vecinos, al límite
Los residentes alertan que la situación ha empeorado en las últimas semanas. Los Bombers apagaron un fuego el sábado por la quema de cartones en el interior

Els vecinos señalan el bloque fantasma con el que conviven.
El infierno que viven los vecinos de la calle Antoni Fabra i Ribas, en el barrio de La Pastoreta, se ha agravado en las últimas semanas. Tal como explican al Diari, el bloque abandonado y okupado con el que conviven desde hace una década acumula una serie de incidentes que les pone —todavía más— con el corazón en un puño.
El último episodio lo han vivido este mismo fin de semana. Tres dotaciones de los Bomberos se desplazaron el sábado al mediodía al inmueble inacabado para sofocar un incendio que se había originado en el interior por la quema de restos de cartón. Los servicios de emergencias atendieron a una persona que se encontraba dentro. «Cada vez hay más gente dentro», explica desesperado Rafael Pastor, vecino de un edificio contiguo. «Por las noches se oyen golpes, peleas y gritos, y la cosa va a más», relata. Como la empresa constructora no ha hecho caso a ningún requerimiento administrativo, el Ayuntamiento de Reus actuará subsidiariamente y tapiará los accesos al edificio en las próximas semanas, según informan fuentes municipales al Diari.
Incendios por el frío
El caso es que los Bombers, tal como denuncia el vecindario, ya han tenido que intervenir más de una vez en las últimas semanas coincidiendo con la época de frío. Con las bajas temperaturas, quienes viven allí queman basura y cartones para calentarse y, tal como añade Pastor, «se les va de las manos». «Llamamos a los Bombers cada vez que vemos llamas dentro», relata este vecino que observa los bloques okupados desde la terraza interior de su casa. Además, últimamente también han visto cómo los okupas tapiaban las ventanas interiores para evitar la entrada del agua acumulada por la lluvia.
Bloque inacabado
El bloque, formado por dos edificios unidos por un aparcamiento subterráneo, quedó vacío tras la crisis de 2008 pese a estar completamente equipado. Desde entonces, se ha degradado hasta convertirse en un foco constante de problemas: ocupaciones, destrozos, suciedad, malos olores, incendios, robos y amenazas.
Los residentes describen un tránsito continuo de personas, consumo de drogas en la calle, acumulación de basura y plagas. Algunos pisos tienen colchones y cortinas improvisadas, lo que confirma que vive gente de forma irregular. La proximidad del inmueble —separado solo por una valla baja— genera miedo entre las familias de los edificios vecinos, que han sufrido robos y situaciones de inseguridad.
Actuación subsidiaria
El Ayuntamiento ha requerido repetidamente a la constructora Carmen i Riba SL que garantice la seguridad y la salubridad del bloque, y le ha impuesto tres multas coercitivas por valor de 4.500 euros ante la falta de respuesta. Como la empresa no ha movido un dedo, el Ayuntamiento de Reus ejecutará las obras para tapiar los accesos en los próximos días una vez agotados todos los trámites previos. De este modo, el consistorio asumirá la actuación y repercutirá el coste a la empresa.
Mientras tanto, los vecinos afectados quieren que la obra «se haga bien», dice Pastor, para que «sea imposible volver a entrar» teniendo en cuenta que el inmueble tiene acceso tanto por la calle Antoni Fabra i Ribas como por la avenida Jaume I. «Llevamos demasiado tiempo así y estamos desesperados», concluye Pastor.