Medidas para reducir la siniestralidad
Trànsit estudia reducir la velocidad en la AP-7 en Tarragona y mira de reojo la conducción autónoma
El director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, admite su preocupación por la sinistralidad de una vía que absorbe 25.000 vehículos diarios en Tarragona, la mitad pesados

Retención de camiones en la AP-7 entre Freginals y L’Aldea
El Servei Català de Trànsit está analizando la alta siniestralidad con vehículos pesados en la provincia de Tarragona, con especial atención en el tramo que discurre la AP-7 por las Terres de l’Ebre.
El director de Trànsit, Ramon Lamiel, ha señalado que el tramo entre Calafat y Camarles, en sentido sur, presenta una recta de fuerte pendiente “muy imponente” en la que los camiones “sufren”, según han reportado los propios conductores.
Actualmente, los vehículos pesados tienen prohibido adelantar en la AP-7 a su paso por las Terres de l’Ebre, pero Trànsit estudia si serían necesarias nuevas medidas para reducir los riesgos, como limitar aún más la velocidad o aplicar sistemas de velocidad variable.
“Hay un proyecto del Ministerio sobre la mesa de velocidad variable, y nos parece muy adecuado, pero también analizaremos ajustar los límites de velocidad en este tramo concreto del Ebre para mejorar el control de la vía”, afirmó Lamiel.
El análisis se produce después de un nuevo accidente registrado este fin de semana entre L’Ampolla y L’Ametlla de Mar, cuando un camión cisterna volcó el sábado. El siniestro obligó a cortar la vía durante 33 horas y provocó retenciones de hasta 10 kilómetros el domingo, mientras se retiraba el vehículo.
Este accidente del sábado se ha repetido esta madrugada de martes con una víctima mortal y otro conductor con pronóstico grave.
La elevada presencia de tráfico pesado —unos 12.000 camiones diarios, la mitad del total de la circulación en la provincia— ha llevado a las administraciones a replantearse la seguridad de la autopista y a explorar alternativas tecnológicas que mejoren la gestión del transporte por carretera.
Soluciones
Más allá del debate del tercer carril en el tramo ebrense, entre Calafat hasta la frontera con la provincia de Castellón, Lamiel reconoce que hay sistemas de transporte eficaces que ya son una realidad en otros países.
Mientras en España se buscan soluciones para reducir la siniestralidad, en Estados Unidos la tecnología avanza a gran velocidad. La empresa Aurora Innovation ha lanzado el primer servicio comercial de camiones autónomos sin conductor del país, un hito que podría transformar el modelo logístico a nivel mundial.
Desde abril de 2025, Aurora realiza entregas regulares entre Dallas y Houston mediante su sistema Aurora Driver, una tecnología de conducción autónoma de nivel 4 (SAE) integrada en camiones de clase 8, capaces de circular sin intervención humana a bordo.
El sistema combina cámaras, radares y el sensor LiDAR FirstLight, que detecta obstáculos a 500 metros, permitiendo a los camiones mantener velocidades de hasta 120 km/h en trayectos de unos 320 kilómetros. Antes de su lanzamiento comercial, Aurora completó más de 3 millones de millas autónomas supervisadas y 10.000 entregas reales con clientes como Uber Freight.
Aurora ya planea extender su servicio a El Paso y Phoenix antes de 2026, y colabora con fabricantes como Volvo y Paccar para producir camiones autónomos en serie a partir de 2027.
Aunque Texas permite la circulación sin conductor, expertos han advertido sobre la necesidad de más transparencia en los datos de seguridad. Aurora, por su parte, ha publicado un informe en el que detalla su enfoque en ingeniería, ciberseguridad y gestión de riesgos, cumpliendo con las directrices de la NHTSA.
Un debate abierto en Europa
El desarrollo de esta tecnología plantea un debate también en Europa: si la conducción autónoma puede convertirse en una herramienta para reducir la siniestralidad, especialmente en tramos conflictivos como el de la AP-7 a su paso por Tarragona, donde la concentración de camiones y la orografía aumentan el riesgo de accidentes.
Por ahora, las autoridades españolas se centran en mejorar la gestión del tráfico y reforzar las medidas de seguridad, pero la automatización del transporte pesado podría, en el futuro, ofrecer una alternativa complementaria para minimizar errores humanos y optimizar las rutas logísticas.