Siniestralidad viaria
Las 18 medidas para frenar el goteo de muertes y accidentes en la AP-7 en el tramo sur de Tarragona
La provincia registra 10 de los 15 fallecidos en la autopista y 7 de los 10 camioneros muertos en Catalunya este 2025; Interior reducirá la velocidad, reforzará controles y ampliará la formación y vigilancia

Un agente de los Mossos inspecciona un camión en un control en L'Aldea
La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha anunciado un plan de actuación urgente para reducir la elevada siniestralidad de la AP-7, especialmente en la provincia de Tarragona, donde la situación se ha vuelto crítica en 2025. El Departament activará 18 de medidas que abarcan seguridad vial, gestión del tráfico, formación y comunicación.
El foco del plan se centra en Tarragona, donde este año han muerto 10 de las 15 personas fallecidas en la AP-7, lo que supone el 66% de todas las víctimas de la autopista. La gravedad es mayor en los vehículos pesados: 7 de los 10 camioneros muertos en las carreteras catalanas han perdido la vida en este mismo territorio. Parlon ha recordado que la AP-7 “es ahora la vía más crítica”, con el doble de fallecidos que en 2024.
El tramo más problemático es el corredor del Ebre, entre Calafat y Amposta, donde se concentran salidas de vía, velocidad excesiva e infracciones reiteradas. Cada semana se detectan unos 90 incumplimientos de la prohibición de adelantamiento para camiones en un segmento que soporta unos 5.000 vehículos diarios, según el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel. Además, los helicópteros Arpella y Falcó han detectado numerosas infracciones por manipulación del móvil.
Cada semana se detectan unos 90 adelantamientos ilegales de camiones en el tramo de Calafat a Amposta
El aumento de movilidad tampoco ayuda: en las Terres de l’Ebre la circulación ha crecido hasta un 5%, tanto en vehículos totales como en pesados, generando atascos y saturaciones en la autopista y sus alternativas.
Las medidas para reducir la siniestralidad
El plan del Departament d’Interior incluye 18 medidas que se aplicarán en los próximos meses y que se analizará su eficacia después del 31 de marzo:
- Reducción de la velocidad entre Calafat y Amposta: 100 km/h para turismos y 80 km/h para camiones
- Instalación de radares en línea (cajas naranja) y seis carros radar antes de final de año.
- Controles desde helicóptero para velocidad, adelantamientos indebidos y uso del móvil.
- Macrocontroles a camiones en toda la AP-7 con Mossos, Inspección de Trabajo y Transporte.
- Inspecciones de oficio a empresas con infracciones recurrentes.
- Refuerzo del control de ITV en la AP-7 y vías conectadas.
- Control automatizado de adelantamientos prohibidos mediante sistema ITS en el tramo del Ebre.
- Formación específica obligatoria para conductores extranjeros y de vehículos pesados cuando realicen el canje del permiso de conducir.
- Sesiones teóricas, prácticas y en vía abierta, impartidas por autoescuelas y centros formativos.
- Los Mossos ya han participado en formaciones que este año han llegado a 1.830 conductores profesionales.
- Adecuación de la vía para mejorar zonas de control y nuevas instalaciones.
- Paneles móviles de mensaje variable para reforzar la información a los conductores.
- Señalización fija de las nuevas limitaciones de velocidad.
- Sistema de señalización ampliada en 2026-2027, en coordinación con el Ministerio.
- Refuerzo de la información de servicio del SCT en redes sociales.
- Más detalle y rapidez en la comunicación a los medios en casos de siniestros graves.
- Sistema de avisos en la app Trànsit, previsto para 2026, para evitar congestiones.
- Comunicación directa a empresas de transporte con datos de siniestralidad y recomendaciones.
Según Parlon, estas medidas “permitirán atacar los factores que están detrás de la accidentalidad: velocidad, distracciones, fatiga, congestiones y mantenimiento deficiente de los vehículos”. Lamiel, por su parte, subraya que la reducción de velocidad en el tramo del Ebre es “imprescindible para frenar las salidas de vía”.
Los Mossos d’Esquadra reforzarán la presencia operativa en la zona. La inspectora Vanessa Bohé ha destacado que en Terres de l’Ebre las denuncias por distracciones han aumentado un 48%, especialmente por el uso del móvil al volante, un riesgo que seguirá siendo prioritario en los controles.