Tribunales
Tres hombres, a juicio en Tarragona por ocultar maría y hachís en jacuzzis enviados a Gran Bretaña
La causa deriva de una macrooperación con 52 detenidos en la que también se intervino un ‘narcosubmarino’ artesanal

Vehículos policiales en la calle Reding, donde se realizaron registros.
La Audiencia Provincial de Tarragona juzgará el próximo lunes y martes a los tres miembros de lo que la Fiscalía denomina el Clan Inglés, que se encargaba de importar desde Sudamérica cocaína en sacos de sustrato de coco y que, una vez tratada la droga en España, era enviada a Gran Bretaña en el interior de bañeras tipo jacuzzi. Esta parte de la causa –la referente a la cocaína– la instruyó la Audiencia Nacional. Pero durante la operación policial se encontraron kilos de hachís y marihuana en jacuzzis –que también eran enviados a Gran Bretaña–, cuya investigación la asumió el Juzgado de Instrucción 3 de Tarragona. El Ministerio Público pide para los procesados cinco años de prisión por un delito de tráfico de drogas y cinco más por pertenencia a organización criminal.
Por su parte, para los dos ciudadanos georgianos se solicita que cuando hayan cumplido las dos terceras partes de la sentencia sean expulsados de España, no pudiendo regresar antes de diez años.
La Policía Nacional se incautó en Málaga de una embarcación semisumergible con capacidad para transportar hasta dos toneladas de droga, en una macrooperación para desarticular un clan que operaba desde Tarragona y que se saldó con 52 detenidos y 2.900 kilos de cocaína y 700 de hachís intervenidos.
Artesanal
El narcosubmarino, fabricado de forma artesanal y con unas dimensiones de nueve metros de eslora, tres de manga y tres de calado, fue localizado en una nave industrial. En esta macrooperación, denominada Ferro, participaron a lo largo de más de un año de investigaciones más de 300 agentes españoles y de Colombia, Holanda, Portugal, Reino Unido y de EEUU, coordinados por Europol.
La investigación, tutelada por la Fiscalía y el Juzgado de Instrucción 3 de Tarragona, dio comienzo cuando se detectó a unas empresas españolas con sede en Catalunya que, bajo apariencia de legalidad, iban a introducir cocaína en España camuflada con productos legales que importaban desde Sudamérica.
La Fiscalía sostiene que en el año 2020, los tres formaban parte de un grupo organizado con un ámbito nacional e internacional. Utilizaban un almacén en Manresa y una nave en Estepona para la exportación de cocaína, hachís y marihuana al Reino Unido mediante la ocultación de la sustancia en jacuzzis.
Entre abril y diciembre del 2020 fueron intervenidos en Colombia en cuatro operaciones 2.900 kilos de estupefaciente oculto y disuelto en sustrato de coco, torta del palmiste y yeso agrícola, una mercancía que iba ser trasladada a España, a través del Reino Unido y Bélgica.
Bañeras de ida y vuelta
Estas bañeras eran transportadas en camiones hasta uno de los almacenes, donde eran desmontadas para ocultar la droga en su interior y se volvían a montar envolviéndolas con plástico de embalaje. Posteriormente se trasladaban desde Estepona a Lisboa con escala en Badajoz. Y desde allí, por vía marítima, con destino a Birminghan. Allí eran desmontadas, se sacaba la droga y se devolvían las bañeras a Manresa.
El Ministerio Público sostiene que J.T.O., era el jefe del clan. Entre sus funciones estaba planificar los transportes a realizar, siendo la persona que daba luz verde a las operaciones de tráfico internacional. Por su parte, S.H. y su hijo J.S. eran los encargados de llevar a cabo la importación de los sacos de sustrato de coco que contenían cocaína aportando sus contactos en Sudamérica.
El 19 de noviembre de 2020 se localizó en el interior de los jacuzzis en Portugal 22 paquetes de hachís –94,1 kilos– y 139 de marihuana –87,3 kilos–. En la nave de Estepona fueron hallados 113 gramos de hachís, en una nave de Casares (Málaga) 763 gramos. El valor de dicha droga sería de 4.761,20 euros.