Del top manta al fuego: la Guardia Civil destruye más de 2.500 productos falsificados en Tarragona
Los efectos incautados, en su mayoría textiles y juguetes, han sido incinerados en Sirusa, la planta de valorización pública, por no cumplir con los estándares de seguridad y salubridad exigidos por la normativa vigente

El calor generado durante el proceso se convierte en energía eléctrica y térmica.
Falsificaciones fuera de juego. La Guardia Civil de El Vendrell ha procedido a la destrucción de más de 2.500 artículos intervenidos en diversas operaciones contra la propiedad industrial. La acción, autorizada por la autoridad judicial competente, culminó con la incineración de los productos en la planta de generación energética de Sirusa, la empresa de valorización pública.
La medida pone fin al ciclo ilegal de estos efectos, en su mayoría textiles y juguetes, que no solo infringían derechos de propiedad industrial de marcas registradas, sino que además, tal y como relatan desde la Benemérita, suponían un riesgo para la salud pública.
Al tratarse de falsificaciones, no se podía garantizar que su fabricación se hubiera realizado en condiciones higiénicas o sin el uso de materiales contaminantes. Los productos carecían de cualquier control de calidad o cumplimiento con la normativa europea en materia de seguridad industrial.
Fueron intervenidos por la Patrulla Fiscal de El Vendrell en distintos dispositivos orientados a frenar la venta y distribución de artículos ilegales. Su destrucción, indican desde la Benemérita, responde al doble objetivo de proteger al consumidor y frenar la economía sumergida que se alimenta de la falsificación.
Criterios medioambientales
La operación no se limitó a la eliminación física del material. Según informa la Guardia Civil, la elección de la planta de Sirusa responde también a criterios medioambientales.
La instalación, ubicada en Tarragona, se especializa en el tratamiento de residuos no reciclables mediante incineración controlada. El calor generado durante el proceso se convierte en energía eléctrica y térmica, lo que permite devolver parte del beneficio en forma de suministro energético a la ciudadanía tarraconense.
Fuentes de la Guardia Civil recalcan que este tipo de actuaciones no solo combaten el fraude económico, sino que cumplen una función de prevención sanitaria.
Desde la Comandancia de Tarragona subrayan que acciones como esta «refuerzan el compromiso del cuerpo con la defensa de los derechos de consumidores, la protección del tejido empresarial legal y el mantenimiento de una economía limpia y justa para todos».