Terrorismo
Captación terrorista en redes sociales: así lo persigue la policía en Tarragona
Las recientes detenciones de personas que actuaban en la provincia muestran una de las múltiples vías de adoctrinamiento. La tendencia marca que las edades de los objetivos son cada vez más bajas, llegando a atraer a menores de edad

Dos agentes de la Policía Nacional deteniendo a un hombre en Tortosa por un presunto delito de adoctrinamiento yihadista.
Los cuerpos policiales están estrechando el cerco durante los meses de verano a la captación de personas por parte de movimientos terroristas, especialmente de carácter yihadista. Esta amenaza se vuelve más sensible en esta época del año y, en los últimos tiempos, se ha extendido a través de las redes sociales, lo que supone una vía de adoctrinamiento potencialmente peligrosa, sobre todo para los menores.
Tarragona no presenta un riesgo específico superior al de otras provincias, pero las fuerzas de seguridad mantienen sus monitorizaciones en alerta, ya que el turismo estival provoca una mayor afluencia de personas en la vía pública.
La presión policial, sin embargo, se mantiene todo el año. En junio fue detenido en Montblanc un hombre que ya había sido arrestado en 2015 y condenado a ocho años de prisión en el marco de la 'Operación Caronte' por planear un atentado en Barcelona. Asimismo, en abril se produjo en Tortosa la detención de un individuo acusado de adoctrinamiento, tras una investigación de más de un año que constató su avanzado proceso de adoctrinamiento y su consumo y difusión de propaganda afín al Estado Islámico.
Fuera de Tarragona, en marzo, un joven de 26 años fue condenado a dos años y medio de cárcel por difundir diariamente en canales en línea, sobre todo en TikTok, vídeos en los que justificaba y glorificaba acciones terroristas yihadistas, llegando a reunir casi 400.000 seguidores.
La propaganda
El material audiovisual constituye una de las principales armas de las organizaciones terroristas para difundir sus mensajes. Según fuentes policiales, estos incitan a atentar contra objetivos 'blandos', es decir, lugares con gran concentración de personas.
Las mismas fuentes señalan que el riesgo principal radica en el extremismo violento a través de los medios digitales. Por ello, los cuerpos de seguridad siguen de cerca estas dinámicas, tanto en los perfiles que actúan como captadores como en aquellos que muestran cambios de conducta por estar en proceso de radicalización.
El director del Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), Carlos Igualada, explica al Diari que “la captación mediante espacios digitales se produce de forma destacada desde 2015, cuando Estado Islámico empezó a difundir propaganda en chats y foros”. “Intentaron adaptar su mensaje a públicos concretos, especialmente a los adolescentes europeos”, añade.
¿Cómo es la captación?
Una publicación del Ministerio de Defensa indica que “tradicionalmente, el proceso de reclutamiento yihadista se iniciaba a través del círculo cercano del individuo, especialmente en el entorno familiar, escolar o religioso”. No obstante, también señala que “en la era digital, este proceso se ha acelerado gracias a internet, que permite llegar a más personas en lugares remotos y expandir el mensaje sin necesidad de contacto personal previo”.
La mayoría de radicalizados comienzan en la adolescencia, etapa en la que son más vulnerables y buscan su identidad. En muchos casos basta con un teléfono móvil u ordenador con acceso a internet para crear su propio entorno, donde se sienten más cómodos que en la vida real y resultan más accesibles a los captadores.
Defensa denomina a estos individuos 'radicales de habitación', personas que se adoctrinan en la seguridad de sus propios cuartos y que, tras completar el proceso, deciden viajar a zonas de conflicto o atentar en su propio país en nombre de una causa. Por este motivo, tanto los Mossos d’Esquadra como la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional y la Jefatura de Información de la Guardia Civil vigilan de cerca aplicaciones como YouTube, Instagram o TikTok.
Carlos Igualada. "La tendencia en los últimos años muestra que la edad de los jóvenes que se radicalizan es cada vez más baja"
Estas redes se caracterizan por la rapidez con que circula la información y porque los menores perciben que pueden expresar libremente sus emociones tras una pantalla. Un entorno aprovechado por el autodenominado Estado Islámico para difundir vídeos y promover la llamada 'ciberyihad', reforzando así su narrativa y favoreciendo el paso de estructuras organizadas a los denominados “lobos solitarios”.
El llamado Diwan of Media –una especie de Ministerio de Comunicación del Dáesh– ha utilizado TikTok como canal para difundir este tipo de contenidos, aunque en la actualidad la cuenta oficial se encuentra clausurada.
No obstante, el problema no se limita al material publicado directamente por la organización yihadista, sino que también circulan vídeos creados por simpatizantes que aprovechan la red social. Estos materiales suelen estar editados con un estilo cinematográfico e incluyen escenas en las que seguidores del grupo se dirigen directamente a la audiencia, con el objetivo de captar a público juvenil o transmitir su propio relato.
Seguidores del grupo se dirigen directamente a la audiencia, con el objetivo de captar a público juvenil o transmitir su propio relato
Sin un perfil muy marcado
TikTok se ha consolidado como uno de los principales canales en este ámbito, ya que su expansión ha coincidido con la propagación del Estado Islámico. Aunque la difusión de contenidos comenzó en medios como Twitter o YouTube, ha evolucionado hacia servicios como Telegram y otros chats privados. El Ministerio de Defensa también señala como focos de captación los centros penitenciarios, mezquitas y escuelas.
Carlos Igualada: "Intentan adaptar su mensaje a públicos concretos, especialmente a los jóvenes europeos"
El uso de espacios en línea resulta especialmente preocupante porque abarca un espectro de edad muy amplio. El informe de Defensa subraya que el mensaje empleado es “cercano, capaz de cautivar, seducir y envolver a la persona”, y precisa que en estos entornos digitales circula tanto contenido generado por las organizaciones terroristas como por sus simpatizantes.
Carlos Igualada insiste en que no existe un perfil único de radicalizado, aunque la edad de captación es cada vez más temprana: “La variedad de canales permite llegar a públicos a los que los adultos no acceden con facilidad”.
Radicalizados siendo menores
“La tendencia en los últimos años muestra que la edad de los adolescentes que se radicalizan es cada vez más baja”, afirma el director del OIET, quien destaca que las principales herramientas preventivas son “la educación y el control parental”. “Resulta fundamental para evitar que los menores acaben en entornos marcados por la violencia y el extremismo”, añade.

El paseo marítimo de Cambrils, tras el atentado terrorista del 17 de agosto de hace ocho años
En septiembre de 2023, TikTok firmó un acuerdo con Europol para combatir el contenido terrorista y extremista en la red. El objetivo es evitar el uso de internet con fines yihadistas para prevenir la captación. Defensa subraya que España lidera la retirada de contenidos yihadistas en TikTok, en el marco de una operación promovida por la Europol y en la que colaboran distintos países.
Todo para frenar una dinámica difícil de controlar, a la que se añade que los yihadistas se aprovechan de una audiencia joven y, en algunos casos, inimputable jurídicamente, debido a su edad.