Tarragona

Movilidad

Más personal y mayor gasto en mantenimiento para desconvocar la huelga ferroviaria

Trenes que no circularon, menos viajeros de lo habitual y largos ratos sin servicio en las principales estaciones marcaron una primera jornada de protestas que aún no han acabado

El personal ferroviario se concentró en la estación de Tarragona con motivo de la huelga.

El personal ferroviario se concentró en la estación de Tarragona con motivo de la huelga.ANGEL ULLATE

Núria Riu

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El acuerdo que ayer alcanzó el Ministerio de Transportes con los sindicatos mayoritarios (CCOO, UGT y Semaf) abre la puerta a un restablecimiento del servicio ferroviario, tras la jornada caótica de este lunes. Pese a ello, tanto la CGT como el Sindicato Ferroviario mantienen el paro y, aunque su peso dentro del colectivo es minoritario, se reproduce el escenario surgido en primavera del año pasado con la huelga por el traspaso de Rodalies. Y en aquellos momentos, sin tantas limitaciones de velocidad y con un servicio más robusto, las consecuencias para los usuarios de Regionals fueron nefastas.

«La gente espera que mañana haya trenes, pero los minoritarios si quieren pueden tener un gran impacto, por lo que hemos pedido que si es necesario pongan personal de refuerzo en las estaciones clave», decía la portavoz de Dignitat a les Vies, Ana Gómez Llauradó.

El pacto se selló a fuego lento tras una reunión de más de cuatro horas. En la mesa de diálogo estaban los representantes de los tres sindicatos que han participado en las negociaciones, así como los presidentes de Adif y Renfe, además de la secretaria general de Transporte Terrestre. Tras la reunión, el secretario general del Semaf, Diego Martín Fernández, calificó el acuerdo de «histórico para el ferrocarril», con «muchos millones» para el mantenimiento de un sistema que tras el accidente de Gelida no ha podido seguir escondiendo su fragilidad.

3.600 trabajadores adicionales y un 77% de inversión más en mantenimiento

Este plan de choque incluye compromisos de mejora que afectan tanto a Adif como a Renfe y a la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria. En cuanto al mantenimiento de la infraestructura, se ha acordado tramitar un nuevo convenio de financiación con Adif para el periodo de 2026 a 2030, de forma que se incremente un 77% la partida destinada a mantenimiento. Para este año, esta cifra ya alcanzará los 861 millones de euros y se irá incrementando hasta alcanzar los 1.179 millones en el último año del quinquenio. En este mismo periodo, también se incrementará un 44% la partida destinada a mantenimiento de la alta velocidad.

3.600 trabajadores adicionales

También se ha acordado una tasa de reposición específica de 2.400 plazas adicionales para la empresa Adif, de forma que los incrementos de plantilla redundarán en la internacionalización de cargas de trabajo. Las incorporaciones serán del orden de 480 plazas al año. En cuanto a Renfe, este incremento adicional será de 1.200 personas, repartidas entre los colectivos de estructura y mandos, conducción, intervención y estaciones, además de mantenimiento.

Estación de trenes de Tarragona durante el corte de Rodalies

Estación de trenes de Tarragona durante el corte de RodaliesMarc Bosch

En paralelo, también se acordaba la creación de un grupo de trabajo para el seguimiento de las limitaciones temporales de velocidad, tanto para su implantación como en las actuaciones para su retirada; y de un segundo grupo para la elaboración de un protocolo de actuación común y coordinado ante alertas meteorológicas.

El pacto se selló con el ministro de Transportes, Óscar Puente, de vuelta de un viaje a Arabia Saudí, donde estos días ha anunciado una operación de 2.800 millones de euros para garantizar la continuidad de Renfe.

Mientras tanto, los tarraconenses despertaron con una nueva jornada de descontrol en las vías, en la que muchos viajeros se encontraron desde primera hora que ni siquiera pasaban los trenes que se habían fijado dentro de los servicios mínimos. «Hubo alguna incidencia y preguntamos qué estaba pasando, pero de huelga encubierta nada», decía el representante de la UGT de Renfe en Catalunya, Francisco Cárdenas.

Cárdenas también reconoció que los Regionals de Tarragona eran los que habían registrado más problemas a primera hora de la mañana. Tan solo hasta las 12 horas del mediodía se habían cancelado dieciocho convoyes de la R-14, R-15, R-16 y R-17. Renfe situó en un 42% el nivel de cumplimiento de los servicios mínimos en Catalunya, veinte puntos por debajo del promedio en el resto de comunidades autónomas.

El operador situó en un 11,6% el seguimiento del turno de mañana, aunque no concretó los datos de Catalunya, donde el seguimiento fue masivo tras los acontecimientos de las últimas semanas. Por su parte, el sindicato de maquinistas Semaf cifró en un 100% el seguimiento de un paro que afectaba al conjunto del personal ferroviario, tanto de pasajeros como de mercancías.

A las 12 horas del mediodía, los trabajadores se concentraban en las puertas de las principales estaciones, como la de Tarragona. Una setentena de empleados se reunían en el andén principal, mientras en aquellas horas los únicos trenes que llegaban lo hacían a cuentagotas y con franjas de espera de casi dos horas descubiertas. «Queremos que la gente viaje con seguridad, porque nosotros también somos usuarios de un servicio público que llevamos años peleando contra su deterioro», dijo el representante de SFF-CGT en Renfe, Pepe Dolz.

La mayoría de los usuarios ignoraban la protesta. Otros, después de veinte días de un servicio intermitente y con retrasos generalizados, consideraban que «los que deberíamos estar aquí quejándonos somos nosotros», dijo Neus Tondo, vecina de Valls. Tras desconvocarse la huelga, Renfe confiaba que de cara a esta mañana pueda recuperarse el servicio.

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