Tarragona

Urbanismo

¿Cómo afectará el riesgo de inundabilidad al futuro crecimiento de Tarragona?

El futuro POUM deberá incorporar medidas, como las balsas de laminación, para mitigar el peligro

Imagen de la urbanización de La Móra, tras la dana del 3 de noviembre del año pasado. 

Imagen de la urbanización de La Móra, tras la dana del 3 de noviembre del año pasado. Marc Bosch

Núria Riu

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La dana de Valencia supuso un antes y un después, y la reacción más inmediata ha sido un endurecimiento de los criterios de inundabilidad por parte de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA). Esto cogía a contrapié a los municipios, como Tarragona, que están en pleno proceso de redacción de su planeamiento urbanístico y que están a la expectativa de conocer los nuevos parámetros para acabar de concretar un estudio de inundabilidad que debía entregarse a finales de la semana pasada.

A la espera de analizar los últimos documentos, el concejal de Territori, Nacho García Latorre, ya avanza que «los nuevos sectores de crecimiento tendrán cargas urbanísticas para mitigar la inundabilidad». Durante estos últimos meses, el equipo redactor del POUM ha trabajado codo con codo con la empresa Invall, encargada del estudio. Esto ha permitido hacer un seguimiento exhaustivo tanto de los nuevos sectores de crecimiento que se proponen, como del riesgo sobre la ciudad ya construida y consolidada.

«Debemos tener en cuenta que partimos del estudio del POUM de 2013 con solo dos líneas marcadas con riesgo de inundabilidad, como son el Francolí y el Gaià. Los criterios eran los que dictaba la normativa en aquellos momentos, pero no se corresponden con la actual situación de emergencia climática. Ni siquiera hay el Torrent de La Móra», argumenta el tercer teniente de alcalde. El equipo técnico encargado está estudiando caso por caso todos los torrentes y barrancos, teniendo en cuenta diferentes escenarios, de forma que «estamos cargando los nuevos sectores de crecimiento con medidas correctoras que ayuden a que la ciudad consolidada no se inunde, sin poner en peligro la viabilidad económica de cada ámbito».

Balsas de laminación en la Horta Gran

El desarrollo de la Vall del Llorito o la Horta Gran son algunos de estos sectores que incluirán medidas para evitar inundaciones, en el caso de una borrasca descontrolada. En este último caso, se está estudiando minuciosamente porque en el nuevo plan, la Horta Gran se plantea como la rótula entre el centro y los barrios de Ponent, con un papel estratégico para la futura estación de tren.

García Latorre explica que una de las soluciones que se plantea pasa por «canalizar mejor el Riu Clar en toda la zona del polígono». También se incorporarán balsas de laminación, en la zona de las huertas, de forma que, de manera natural, el agua queda estancada y ya se va drenando por sí misma. «Son medidas que nos salvan la Horta Gran», indica.

La Vall del Llorito también deberá incorporar medidas correctoras. En este caso, para mitigar los efectos sobre la Vall de l’Arrabassada, que durante la tormenta de Santa Tecla de 2022 fue una de las zonas más afectadas. «Al final, estamos hablando de sectores muy grandes, que tienen una viabilidad económica alta, por lo que pueden aplicarse medidas correctoras», afirma el concejal. En cambio, este se muestra especialmente preocupado por las medidas que tienen que tomarse en el caso del Serrallo, la Part Baixa y La Móra. «¿Quién tiene que asumirlo, los ayuntamientos por completo? Creo que el ACA debería ayudar», afirma García Latorre.

A menos de un año de las elecciones es poco creíble que saquen adelante un POUM", Jordi Collado

La inundabilidad acabará determinando el otro gran estudio que está pendiente, que es el económico, por lo que, la aprobación inicial del POUM se ha pospuesto ahora hasta el segundo semestre del año que viene. Hay que tener en cuenta que antes –previsiblemente a principios de año–, el ACA publicará los nuevos criterios de inundabilidad. Desde el Ajuntament de Tarragona confían en que esto no supondrá una vuelta a empezar. «Lo que nos gustaría es que de forma informal, conociendo que estamos haciendo un nuevo planeamiento, nos lo avancen, porque ahora, cuando tenemos el análisis de un sector se lo pasamos para que nos validen el método de cálculo, pero nos gustaría tener una seguridad jurídica de que es lo correcto».

¿Primer semestre?

El portavoz de En Comú Podem, Jordi Collado, se muestra convencido de que «no llegaremos para el primer semestre, sino que creo que nos iremos a otoño y a menos de un año de las elecciones es poco creíble que saquen adelante un POUM, porque lo que realmente me da miedo es que después de las votaciones ajustadas para el Área Metropolitana y el Consorci se piensen que con catorce concejales es suficiente». Tras la dana de Valencia, esta formación solicitó, tanto en el pleno como por escrito, que se revisara toda la documentación. «Las primeras propuestas eran muy optimistas y ahora el papel ya no lo aguanta todo», asegura Collado.

Esta semana Junts per Catalunya se reunió con el equipo redactor del POUM dentro de la ronda de contactos con los partidos. «Estuvimos hablando mucho de La Móra, ya que después de todos estos episodios entendemos que el ACA pedirá más medidas correctoras», afirmaba Jordi Sendra. La formación se muestra de acuerdo con el desarrollo de Terres Cavades, La Budellera y Mas d’en Sorder. Sobre este último, asegura que será una «línea roja». En cambio, tiene discrepancias sobre el 50% de vivienda de protegida. «El Parlament debería revertirlo, porque un 30% ya era correcto para atender a la demanda de la ciudad».

Finalmente, Maria Mercè Martorell (PP) recuerda que «desde el primer día advertimos que era una mala idea proyectar un nuevo barrio en una zona inundable como el polígono Francolí. «No nos hicieron caso y tras la dana les entraron las prisas». La formación defiende crecer por Llevant.

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