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Patrimonio

Tarragona: el Arxiu Jujol atesora 22.000 documentos sobre la vida y obra del genio modernista

Miles de dibujos y bocetos, y decenas de objetos personales, conforman un legado único, custodiado por el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC) en Tarragona

Los papeles del arquitecto están llenos de dibujos, cálculos y anotaciones.

Los papeles del arquitecto están llenos de dibujos, cálculos y anotaciones.ANGEL ULLATE

Núria Riu

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Tarragona tiene un pequeño tesoro que vive eclipsado por el patrimonio romano: el Arxiu Jujol que, desde 2022, custodia con sigilo el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya en Tarragona (COAC), tras un largo pulso con el MNAC, en el que acabó imponiéndose la voluntad de la familia.

«Podemos decir que Jujol tenía una incontinencia artística que provocaba que permanentemente tuviera la necesidad de plasmar su expresividad», afirma el presidente del COAC en Tarragona, Jordi Romera, nada más entrar. Una afirmación que, a medida que uno va sumergiéndose entre los papeles y bocetos, resume la trayectoria de este arquitecto, que fue uno de los grandes exponentes del modernismo catalán.

El legado de Jujol es una colección excepcional en todos los sentidos. Primero, por el volumen y la riqueza de sus fondos, que incluyen más de 22.000 documentos de papel, entre los que se encuentran los primeros diseños que realizó con tan solo diez años de edad, además de decenas de objetos personales, como las herramientas que utilizaba, muebles e incluso una pandereta que regaló a sus hijos, pintada y decorada al más puro estilo Jujol.

Jordi Romera muestra la pandereta que Jujol pintó para sus hijos

Jordi Romera muestra la pandereta que Jujol pintó para sus hijosANGEL ULLATE

Y, en segundo lugar, por la singularidad de la colección, con dibujos llenos de apuntes en todo tipo de soportes, como bandejas de cartón para repostería, listas de la compra, un evangelio que convirtió en un auténtico incunable y decenas de trozos de metal, que utilizaba como prueba de sus diseños religiosos y de naturaleza, que después reprodujo en iglesias y fachadas.

Un retrato de Josep Maria Jujol custodiando algunas de las piezas metálicas que diseñó

Un retrato de Josep Maria Jujol custodiando algunas de las piezas metálicas que diseñóANGEL ULLATE

Ignasi Pagès y Mònica Sans conocen la colección como la palma de su mano. Pagès venía del mundo académico e hizo su tesis doctoral sobre Jujol. Sans tenía claro que «si un día desde el colegio decidían hacer algo sobre el arquitecto, me avisaran», dice. Ambos son los archiveros del COAC que, a partir de 2023, cuando esta institución empezó a recibir las cajas del legado, clasificaron y ordenaron los documentos, y ya han catalogado una cuarta parte de su contenido.

«Sobre todo, destacaría los cerca de 4.000 documentos de su parte como estudiante. Jujol, a los diez años, ya despuntaba y, a esta edad, vemos su obra más genial. Dicen que después de casado ya no hizo nada, pero no olvidemos que había una guerra, por lo que la vida y el esplendor del inicio se van apagando. Aunque esto no significa que su obra no sea muy buena», argumenta Pagès. Mònica Sans coincide con esta observación y añade que uno de los elementos distintivos es «la capacidad de adaptabilidad» del artista, con una imaginación que le llevó a dibujar un coche en forma de erizo en el año 1911 o viviendas futuristas de bajo coste.

Ignasi Pagès, Mònica Sans y Jordi Romera estudiando algunos de los bocetos del arquitecto Jujol

Ignasi Pagès, Mònica Sans y Jordi Romera estudiando algunos de los bocetos del arquitecto JujolANGEL ULLATE

Nacido en la Plaça Prim en el año 1879, Josep Maria Jujol siempre ha llevado la etiqueta de estrecho colaborador de Antoni Gaudí. Seguramente esto ha impedido que se haya valorado su obra de la forma que se merece, teniendo en cuenta que su impronta puede encontrarse en unas sesenta localidades de Catalunya, y que incluso hizo proyectos internacionales para México, Nicaragua y Jerusalén.

Todo esto lo han ido descubriendo Ignasi Pagès y Mònica Sans a medida que se han ido adentrando en los papeles. Unos documentos que la familia guardó sigilosamente y que en diciembre de 2022 legó al COAC de Tarragona, después de que valoró que «el Col·legi siempre se había preocupado por el patrimonio de Jujol». Ya en 1989 esta institución empezó a ocuparse de la restauración de la Casa Ximenis, haciéndose cargo de los honorarios del proyecto, y un año más tarde negociaron con el Ajuntament de Tarragona para evitar que vendiera el cine Metropol, después de que estaba a punto de cerrarse una operación que pretendía convertir el espacio en una zapatería.

Dar visibilidad

Esta institución siempre ha tenido claro que estos documentos debían quedarse en Tarragona. Así lo hicieron valer cuando, desde el MNAC, se intentó reivindicar este legado. Tras haber recibido una primera parte de los documentos en 1998, cuando en 2023 falleció Josep Maria Jujol junior, el Col·legi d’Arquitectes recibió la casa que el arquitecto tenía en Els Pallaresos, con miles de objetos y una bolsa de recursos para dar visibilidad a este patrimonio.

Uno de los cientos de diseños de casas que hay en el archivo

Uno de los cientos de diseños de casas que hay en el archivoANGEL ULLATE

A partir de ahí, el archivo comenzó una laboriosa tarea de catalogación que, a medida que avanza, va haciendo accesibles al público, a través de la página web del Col·legi. El trabajo es complejo. La obra es tan rica, con tantas vertientes y multitud de soportes, que establecer unas pautas no ha sido una tarea fácil. Finalmente, han dividido la colección en tres bloques, con un apartado dedicado a la profesión, otro sobre representación y un tercer grupo con la parte de experimentación.

En el primero de los epígrafes se incluyen todos los materiales sobre formación, despacho, obra religiosa, así como los trabajos que fueron colaboraciones con otros arquitectos, como Antoni Gaudí.

El detalle de una de las piezas metálicas

El detalle de una de las piezas metálicasANGEL ULLATE

El segundo bloque también es extenso, ya que incluye los apuntes urbanos, de viajes, dietarios y referencias internacionales que se conservan. A modo de curiosidad, no se ha encontrado ningún dibujo de los tres meses que pasó en Italia durante el viaje de novios, y esto no deja de sorprender, teniendo en cuenta que estamos hablando de un personaje que, como afirmaba al inicio Jordi Romera, tenía «incontinencia artística».

Finalmente, la parte de experimentación podría decirse que es la que reúne aquellas obras en las que el artista dejaba ir su imaginación, con proyectos utópicos que, en muchos casos, parecían «imposibles», teniendo en cuenta la época y el contexto social y económico.

Todos estos materiales han dejado pequeño a un archivo del COAC lleno de montañas de papeles, minuciosamente cuidados, ya que en muchos casos se trata de materiales extremadamente vulnerables. Una parte de la obra está siendo preparada para viajar a Barcelona, donde se expondrá en la exposición que el MNAC organiza de cara a finales de 2026, coincidiendo con la celebración del Congrés Internacional d’Arquitectura, que acogerá la capital catalana.

Detalle de algunas de las herramientas y objetos que se conservaron en el estudio de Jujol

Detalle de algunas de las herramientas y objetos que se conservaron en el estudio de JujolANGEL ULLATE

En total, serán cerca de 570 objetos los que se incluirán en la muestra, la cual pondrá el acento en la mirada artística del arquitecto tarraconense. «Hemos pasado de la tormenta a una pax amable, con la voluntad de un buen entendimiento», afirma Romera sobre la relación con el MNAC.

De la obra de Dalí se conservan unos 7.800 dibujos; de Miró, cerca de 10.000, Jujol dejó más de 24.000 documentos, que constituyen un auténtico tesoro.

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